jueves, 29 de enero de 2026

La guerra de papá (1977). Antonio Mercero

La guerra de papáestrenada en 1977 bajo la dirección de Antonio Mercero, es una de las adaptaciones cinematográficas más exitosas de la obra de Miguel Delibes, basada específicamente en su novela de 1973, El príncipe destronado. La película se sitúa en la España de la década de los sesenta y utiliza el entorno de una familia de clase media-alta para ofrecer una mirada aparentemente sencilla, pero con un mensaje profundo sobre la sociedad de la época. Su estreno coincidió con la Transición española, convirtiéndose en un fenómeno de taquilla que recaudó más de 361 millones de pesetas, a pesar de ser catalogada inicialmente como un "filme blanco" o familiar.

“La guerra de papá” es una sensible y cuidada traslación cinematogràfica de la novela “El príncipe destronado”, de Miguel Delibes. (...) Horacio Valcárcel y el propio Antonio Mercero –que también ha sido coguionista- han acentuado el leve sustrato político que alentaba en la novela elevándolo de tono y llevándolo al titulo absolutamente significativo: “La guerra de papà” (...) Pero la película no se resiente por ello; quizá la carga de humanidad y verosimilitud que contienen los personajes y el ambiente permanece y se asienta en las imágenes. Mercero, por su parte, como responsable de las mismas, ha efectuado un correcto trabajo de planificación y una magnífica labor como director de actores. (Pedro Crespo en ABC del 14 de septiembre de 1977)

El eje central de la trama es Quico, un niño de casi cuatro años interpretado por Lolo García, quien sufre el síndrome del "príncipe destronado" tras el nacimiento de su hermana menor, Cristina. La historia transcurre a lo largo de un solo día en el que Quico, sintiéndose relegado a un segundo plano, intenta recuperar la atención de los adultos mediante travesuras y un vocabulario que incluye palabras como "mierda" o "cagao". La interpretación de Lolo García, con su carismática apariencia de rizos rubios y ojos azules, se convirtió en el corazón del filme y le valió un gran reconocimiento popular.

La película funciona como un retrato costumbrista de 1964, capturando la esencia de una época donde la infancia convivía con Chupa Chups y tabaco Ducados. Mercero logra recrear una atmósfera doméstica opresiva y cerrada, ya que casi toda la acción ocurre dentro del piso familiar en Madrid, con breves excepciones como las visitas al médico. A través de los ojos de Quico, el espectador observa detalles de la vida cotidiana de aquel entonces, como las inyecciones intramusculares, el uso de "Calcio 20" y el hecho de que se fumara habitualmente en presencia de niños y médicos.

El reparto es un pilar fundamental de la obra, destacando a Héctor Alterio como el padre autoritario y belicoso, y a Teresa Gimpera como la madre subyugada que intenta mediar en las tensiones familiares. También sobresale Verónica Forqué en el papel de Vito, la asistenta por la que Quico siente un gran cariño, y Rosario García Ortega como la Domi, la niñera que prefiere a la hermana pequeña. Estos personajes secundarios ayudan a construir el microcosmos de la España de la posguerra, donde las jerarquías sociales entre la burguesía y el servicio estaban muy marcadas.

Una diferencia clave respecto a la novela es el cambio de título, que desplaza el interés desde la psicología infantil hacia el conflicto sociopolítico. Mientras que Delibes se centraba en el complejo del niño, Mercero utiliza el concepto de "la guerra de papá" para aludir a las secuelas de la Guerra Civil y la ideología del régimen franquista que el padre intenta perpetuar. En una escena clave durante la comida familiar, el padre define la guerra con crudeza: "matar y que no te maten", revelando cómo la violencia del pasado sigue presente en el hogar a través de los juegos de los niños con armas.

La película también explora el machismo imperante y el conflicto generacional incipiente. El padre representa los valores rígidos y llega a negar la capacidad de pensamiento de las mujeres, mientras que su hijo mayor, Pablo, ya muestra reticencias ante las imposiciones ideológicas de su progenitor, prefigurando el espíritu pacifista de los años posteriores. Quico, en su inocencia, absorbe este entorno y cuestiona si él también deberá ir a la guerra, lo que subraya cómo las estructuras de poder influyen en la formación de la personalidad desde la infancia.

Finalmente, La guerra de papá es recordada como un ejemplo del cine de la "Tercera Vía", una tendencia que buscaba un punto medio entre el cine de autor intelectual y la comedia comercial de consumo masivo. Aunque la crítica de la época a veces la consideró una obra menor frente al cine político más explícito, su capacidad para combinar ternura y sátira social ha permitido que sea revalorizada con los años. La película termina dejando un mensaje agridulce sobre la dificultad de romper con las dinámicas heredadas de una historia de confrontación.

La guerra de papá trasciende la etiqueta de comedia infantil para convertirse en una denuncia sobre la persistencia de los conflictos bélicos en la vida cotidiana. Su mayor acierto reside en utilizar la mirada limpia de un niño para desnudar las hipocresías y la rigidez de un mundo adulto marcado por el trauma y el autoritarismo. El final, donde la madre expresa su deseo de que la guerra termine definitivamente, resuena como un anhelo de paz que, según los análisis, sigue teniendo validez décadas después. En última instancia, la obra nos recuerda que cualquier guerra, incluso la que se hereda de los padres, termina siendo la guerra de todos.

Película estrenada en Madrid el 19 de septiembre de 1977 en el Albéniz Cinema.

Reparto: Lolo García, Teresa Gimpera, Verónica Forqué, Queta Claver, Héctor Alterio, Rosario García Ortega, Vicente Parra.

lunes, 26 de enero de 2026

El vengador sin piedad (The Bravados, 1958). Henry King

The Bravados (1958), dirigida por Henry King y protagonizada por Gregory Peck, es un destacado ejemplo del "Western psicológico" o "adulto" de finales de la década de 1950. Producida en CinemaScope por 20th Century Fox, la película se basa en una novela de Frank O'Rourke y representa una de las seis colaboraciones entre King y Peck, un dúo que se especializó en deconstruir la imagen del héroe estadounidense tradicional. A diferencia de otros trabajos anteriores de King, en esta obra el director utiliza un estilo visualmente dinámico que abandona la "invisibilidad" clásica para reflejar con mayor fuerza el tormento interno del protagonista.

El realizador Henry King mueve a los personajes de ficción por parajes desolados, gargantas y desfiladeros en los que la muerte parece acechar detrás de cada peñasco, y lleva adelante las peripecias de la trama de manera irreprochable, con la proverbial perfección con que el cine norteamericano realiza las cintas de tipo “western”. (G. Bolín en ABC del 26 de mayo de 1960)

La trama se centra en Jim Douglass (Peck), un ranchero consumido por el odio que ha pasado seis meses rastreando a cuatro fugitivos que está convencido de que violaron y asesinaron a su esposa. La película comienza con una imagen clásica pero oscurecida: Douglass llega a la ciudad de Rio Arriba para presenciar la ejecución de estos hombres —Alfonso Parral, Bill Zachary, Ed Taylor y Lujan—, quienes han sido capturados por otro crimen no relacionado. Peck interpreta a Douglass como un hombre lacónico pero lleno de una rabia contenida que bordea la psicosis, extrayendo una suerte de dignidad oscura de su propio dolor mientras actúa con una convicción ciega.

El apartado visual, a cargo del director de fotografía Leon Shamroy, es fundamental para establecer la atmósfera sombría del relato. Filmada en localizaciones mexicanas como Morelia, la película utiliza paisajes montañosos, desérticos y quebrados para reflejar la mentalidad endurecida de Douglass. El uso de filtros azules para secuencias nocturnas y el color DeLuxe resaltan la crudeza del terreno, transformando el entorno en un elemento narrativo expresionista que subraya la soledad y el peligro de su misión de venganza.

El reparto de apoyo es notable por su profundidad, destacando a los villanos como personajes con matices distintos que logran incomodar al espectador. Stephen Boyd ofrece una interpretación amenazadora como el lujurioso Bill Zachary, mientras que Lee Van Cleef y Henry Silva aportan una energía nerviosa y autoridad a sus roles de fugitivos. Un elemento curioso y poco común es la participación de Joe DeRita (quien se uniría a Los Tres Chiflados ese mismo año) en un papel serio como un verdugo impostor que facilita la fuga de los presos, desencadenando la persecución final.

The Bravados es considerada a menudo un "Western católico" debido a la fuerte carga de moralidad cristiana y simbolismo religioso que atraviesa su metraje. La inmensa iglesia en el centro de Rio Arriba y los servicios religiosos contrastan con la sed de sangre de Douglass, quien intenta "jugar a ser Dios" como juez y verdugo. El padre de la comunidad es el único que conoce la verdadera historia de Douglass, y las escenas de oración sirven como un contrapunto ético que cuestiona si la fe del protagonista ha sido reemplazada por un fanatismo vengativo.

El clímax de la película presenta un giro narrativo devastador que redefine por completo la moralidad del héroe. Tras asesinar metódicamente a tres de los hombres, Douglass confronta al cuarto, Lujan (Henry Silva), quien le revela que ellos nunca estuvieron en su rancho ni conocieron a su esposa. Douglass descubre con horror que el verdadero asesino fue su vecino, Butler, y que su búsqueda de justicia fue en realidad una masacre de hombres inocentes del crimen que él les atribuía. Este giro transforma la historia en una tragedia sobre los peligros del vigilantismo y la falibilidad de la percepción humana.

La influencia de esta obra se extiende hasta el cine de Sergio Leone, observándose paralelismos temáticos y visuales en películas como La muerte tenía un precio. Elementos como el antihéroe taciturno, el uso de un reloj con la foto de un ser querido y la presencia de villanos sádicos sugieren que la visión de King ayudó a pavimentar el camino para el Spaghetti Western. Finalmente, Douglass regresa a la iglesia no como un héroe victorioso, sino como un hombre que busca perdón, cerrando el relato con una nota de redención amarga y profundamente humana.

The Bravados sobresale como una crítica punzante a la justicia por mano propia, demostrando cómo la obsesión puede corromper incluso a un hombre aparentemente noble. Aunque el romance secundario con el personaje de Joan Collins ha sido criticado por parecer innecesario o forzado, la película triunfa gracias a la intensidad interpretativa de Gregory Peck y su valentía al encarnar a un protagonista que termina siendo moralmente cuestionable. Es una obra sorprendentemente oscura para finales de los años 50 que utiliza el paisaje y la religión para explorar la fragilidad de la verdad y las consecuencias espirituales de la violencia irracional.

Película estrenada en Madrid el 23 de mayo de 1960 en el cine Lope de Vega.

Reparto: Gregory Peck, Joan Collins, Stephen Boyd, Albert Salmi, Henry Silva, Andrew Duggan, Lee Van Cleef.

jueves, 22 de enero de 2026

Vida de mi vida (Our Very Own, 1950). David Miller


Estrenada el 27 de julio de 1950, "Our Very Own" es un drama estadounidense producido por el legendario Samuel Goldwyn y dirigido por David Miller. La cinta surgió en un contexto donde Hollywood intentaba adaptarse a la competencia de la televisión, buscando atraer tanto a audiencias jóvenes con un elenco atractivo como a familias interesadas en valores tradicionales. Con un guion de F. Hugh Herbert, la película se presenta como una exploración de la identidad y los lazos familiares en la América de posguerra.

La naturalidad en el desenvolvimiento de las escenas, la ambientación justa y la perfecta interpretación son los factores que abonan la labor del director David Miller, que, con simplicidad suma de procedimientos, consigue una obra de auténticas calidades cinematográficas. (...) Quiere decirse con esto que la producción se ve con el mayor agrado, que ni un solo momento fatiga y que, en algunos casos, la emoción fluye directa y noblement y se apodera por entero del público. (Donald en ABC del 29 de diciembre de 1950)

La trama gira en torno a Gail Macaulay (Ann Blyth), una adolescente de 18 años de Los Ángeles que vive una vida aparentemente ideal. Sin embargo, la estabilidad de su hogar se rompe cuando su hermana menor, Joan, motivada por los celos que le provoca la relación de Gail con su novio Chuck (Farley Granger), descubre accidentalmente los papeles de adopción de Gail. Durante la fiesta de cumpleaños de la protagonista, Joan revela el secreto, lo que impulsa a Gail a iniciar una búsqueda para conocer a su madre biológica, Gert Lynch.

El reparto es uno de los puntos fuertes de la producción. Ann Blyth ofrece una interpretación dulce que genera simpatía inmediata en el espectador, mientras que Farley Granger cumple el rol de galán juvenil, a pesar de que en la vida real detestaba el guion por considerarlo "errático". Una joven y vehemente Natalie Wood, quien entonces tenía 11 años pero aparentaba menos, interpreta a la hermana menor Penny, destacando por su energía en pantalla frente a sus compañeros de reparto más experimentados.

Detrás de cámaras, la película dejó huellas curiosas en las carreras de sus protagonistas. Jane Wyatt, quien interpretó a la madre adoptiva, inicialmente se sintió decepcionada al pasar de papeles sofisticados a roles de ama de casa que solo daban consejos. No obstante, su actuación en esta película fue la que le permitió obtener más tarde el papel principal en la icónica serie de televisión Father Knows Best. Por otro lado, la producción contó con el talento del cineasta Lee Garmes y el compositor Victor Young, cuya partitura recibió una nominación al Oscar.

En cuanto a su ejecución narrativa, la película ha sido señalada por tener un inicio inusualmente lento. Las fuentes mencionan que la cinta dedica más de 30 minutos a subtramas triviales, como la instalación de un televisor en el hogar familiar, antes de llegar al conflicto central de la adopción. Aunque este enfoque permite establecer la dinámica de la "familia perfecta", para algunos críticos modernos esto retrasa innecesariamente el peso dramático de la historia.

La recepción de "Our Very Own" fue moderada. Comercialmente recaudó unos 2 millones de dólares, lo que significó un éxito modesto para Goldwyn. No obstante, la crítica de la época, representada por figuras como Bosley Crowther del New York Times, fue mordaz al calificarla de superficial. Crowther argumentó que la película no profundizaba realmente en el trauma de la adopción, prefiriendo recurrir a "sollozos trillados" y finales felices poco realistas en lugar de un análisis serio del problema.

Finalmente, como conclusión crítica, se puede afirmar que "Our Very Own" es una película que, si bien es entretenida y cuenta con actuaciones magnéticas de sus protagonistas, peca de un exceso de sentimentalismo. El filme suaviza las complejidades emocionales de la adopción con una resolución apresurada y "azucarada" que puede restarle impacto dramático. Es un retrato fascinante de las aspiraciones de la clase media estadounidense de 1950, pero como obra cinematográfica se queda en un nivel de "buena película" sin llegar a ser un clásico imprescindible del drama social.

Película estrenada en Madrid el 28 de diciembre de 1950 en los cines Pompeya y Palace.

Reparto: Ann Blyth, Farley Granger, Joan Evans, Jane Wyatt, Ann Dvorak, Donald Cook, Natalie Wood.


lunes, 19 de enero de 2026

La esclava libre (Band of Angels, 1957). Raoul Walsh

Band of Angels es una película de 1957 dirigida por Raoul Walsh para Warner Bros. que se presenta como una épica de la Guerra Civil estadounidense. Basada en la exitosa novela homónima de Robert Penn Warren de 1955, fue la primera gran producción de Hollywood en retratar la esclavitud y el Viejo Sur desde el estreno de Lo que el viento se llevó en 1939. Aunque a menudo fue comparada desfavorablemente con su predecesora y considerada un fracaso comercial en su época, la película intentó ofrecer una visión más oscura, compleja y ambigua del racismo y el sistema esclavista en los Estados Unidos.

El relato en imágenes es prodigo en lances, en imágenes de luminosos, o sombríos coloridos, según la circunstancia, y en pinceladas enérgicas de situación, y todo ello crea el clima de la cinta, que entretiene con el encadenamiento de sucesos y con su visualidad. (Donald en ABC del 16 de marzo de 1960)

La trama sigue la historia de Amantha Starr, interpretada por Yvonne De Carlo, una joven que vive una vida de privilegios en la plantación de su padre en Kentucky. Tras la muerte de su progenitor, Amantha descubre el impactante secreto de que su madre era una esclava negra, lo que, bajo las leyes de la época, la convierte legalmente en propiedad del patrimonio de su padre para pagar sus deudas. A raíz de esto, es vendida en una subasta de esclavos en Nueva Orleans, marcando el inicio de un viaje traumático donde se enfrenta a la brutalidad de la trata de personas y a intentos de abuso sexual.

En Nueva Orleans, Amantha es comprada por un precio exorbitante por Hamish Bond, interpretado por Clark Gable en un papel que evoca deliberadamente a Rhett Butler. Bond es un plantador rico con un pasado éticamente cuestionable como traficante de esclavos en el Atlántico, una revelación que más tarde horroriza a Amantha. A pesar de ser su dueño, Bond la trata con la cortesía de una dama y no como una esclava, lo que permite el desarrollo de una relación romántica entre ambos que se vuelve el eje central de la narrativa fílmica.

Un elemento crucial en la dinámica de la película es el personaje de Rau-Ru, interpretado por Sidney Poitier, quien es el hombre de confianza de Bond y un esclavo educado que lo desprecia profundamente. Rau-Ru ve la amabilidad y educación que Bond le otorga como un método de control más insidioso que la crueldad física, ya que sigue sin otorgarle la libertad absoluta. La interpretación de Poitier ha sido elogiada como la mejor de la película, retratando a un hombre en conflicto que finalmente se une al ejército de la Unión para luchar contra el sistema que lo oprime.

Desde el punto de vista técnico y artístico, la película destaca por la fotografía vibrante de Lucien Ballard y la partitura musical de Max Steiner, quien también compuso la música de Lo que el viento se llevó. Walsh mezcla los códigos visuales del Western —como paisajes áridos y persecuciones— con los temas del "Southern" o cine de plantaciones, creando una atmósfera de nostalgia por una sociedad en desaparición. El uso de efectos de mickey-mousing en la música y una puesta en escena que enfatiza la elegancia del Viejo Sur contribuyen a una estética romántica que a veces contradice la crudeza del tema de la esclavitud.

La transformación más radical de la obra original de Warren se encuentra en el final de la película, donde se optó por una resolución de redención romántica en lugar de la tragedia del libro. Mientras que en la novela Bond se suicida y Amantha termina en un matrimonio infeliz en Kansas, el filme muestra a Rau-Ru perdonando a Bond después de descubrir que este le salvó la vida en África cuando era un bebé. Este cambio permite que Bond escape con vida y que Amantha se una a él en una huida final hacia el mar, un desenlace que ha sido criticado por ser paternalista y condescendiente en su tratamiento del perdón racial.

A pesar de su recepción inicial negativa, Band of Angels ha ganado un estatus de culto por ser considerada una película "extraña" y adelantada a su tiempo en ciertos aspectos de la representación racial. Su tono "pulp" y provocativo parece anticipar el estilo de películas modernas como Django Unchained, explorando las tensiones sexuales y de poder inherentes al sistema de castas del Sur. Hoy en día, el filme es valorado como un documento fascinante de la transición de Hollywood hacia temas más arriesgados tras el debilitamiento de la censura del Código de Producción.

Película estrenada en Madrid el 14 de marzo de 1960 en los cines Real Cinema y Torre de Madrid.

Reparto: Clark Gable, Yvonne De Carlo, Sidney Poitier, Efrem Zimbalist Jr., Rex Reason, Patric Knowles, Thorin Thatcher, Ray Teal.

viernes, 16 de enero de 2026

El gran robo de Missouri (The Great Missouri Raid, 1951). Gordon Douglas


Durante la Guerra Civil Americana (1861-1865), los granjeros Jesse y Frank James deciden formar una banda armada para enfrentarse a las tropas de la Unión mediante la guerra de guerrillas.

Dirigida por Gordon Douglas y estrenada en 1951, The Great Missouri Raid es un western de acción producido por Paramount Pictures que aborda la legendaria historia de los hermanos James. Douglas, un director prolífico con una carrera de cinco décadas, se estableció en los años 50 como uno de los realizadores líderes de estudios como Warner Bros. y Paramount, trabajando en géneros que iban desde la ciencia ficción hasta los musicales. Esta película en particular destaca por ser parte de una serie de cintas de Douglas que introdujeron una estética de "películas de crimen de la Guerra Fría" aplicada al género del western, utilizando un estilo narrativo que a veces rozaba lo documental.

La trama se sitúa en Missouri durante los últimos días de la Guerra Civil estadounidense, donde los hermanos Frank y Jesse James luchan como guerrilleros confederados bajo el mando de William Quantrill. Tras el fin del conflicto, una oferta de amnistía se convierte en una trampa orquestada por el Mayor Trowbridge, quien busca venganza por la muerte de su hermano a manos de los James. Ante la ruina de sus granjas y la persecución de los oficiales del norte, los protagonistas deciden recurrir al robo de bancos y trenes junto a los hermanos Younger, presentándose en el filme como hombres obligados a vivir fuera de la ley por las circunstancias.

El elenco está encabezado por Wendell Corey como Frank James y Macdonald Carey como Jesse James, una pareja de actores que, curiosamente, a menudo eran confundidos en la vida real por su parecido físico y trayectorias similares. No obstante, según las fuentes, es Ward Bond quien se roba la atención interpretando al antagonista, el Mayor Trowbridge, un oficial obsesionado que incluso abandona el ejército para fundar su propia agencia de detectives y perseguir a la banda. La película también cuenta con la actuación de Anne Revere en el papel de Ma James, retratando a la madre de los forajidos de manera fuerte y decidida.

A pesar de que el guionista Frank Gruber afirmó haber realizado una investigación exhaustiva basada en registros históricos, la película es conocida por sus múltiples imprecisiones históricas. Entre las licencias creativas más notables se encuentra el cambio del nombre de la esposa de Jesse, de Zee Mimms a "Bee Moore", y la alteración del destino de los hermanos Younger. En el filme, los Younger son capturados tras un robo fallido de un tren, omitiendo el famoso asalto al banco de Northfield, Minnesota, que históricamente marcó el fin de la banda original en 1876.

Desde una perspectiva técnica, la obra resalta por su uso del Technicolor y la dirección de fotografía de Ray Rennahan, quien capturó escenas de acción vibrantes y batallas nocturnas con gran habilidad. El rodaje tuvo lugar en locaciones emblemáticas como el Rancho Iverson y contó con escenas ferroviarias filmadas en el Sierra Railroad en California utilizando locomotoras de la época. Además, las escenas de riesgo fueron coordinadas por el legendario Yakima Canutt, asegurando secuencias de persecución que dotan a la película de un ritmo ágil que "galopa" a lo largo de sus 84 minutos.

La recepción crítica de la época fue moderadamente positiva, elogiando el dinamismo de los diálogos y las oportunidades para el "tiroteo rápido". Sin embargo, algunos críticos señalaron que el enfoque simpático hacia los forajidos —presentándolos como jóvenes civilizados y víctimas de la injusticia— era difícil de aceptar desde un punto de vista histórico. Se ha comparado frecuentemente con obras posteriores como The Long Riders, notando que en The Great Missouri Raid los James resultan a veces "demasiado razonables" en comparación con la dureza de los personajes reales o de otras versiones cinematográficas.

En años recientes, la película ha sido reconocida como una pieza valiosa de la historia del cine, siendo incluida en festivales de preservación como el de MoMA en Nueva York para resaltar el trabajo de Gordon Douglas. Su legado reside en ser una de las versiones mejor producidas de la era de los años 50 sobre la banda James-Younger, superando en calidad técnica a las producciones de bajo presupuesto de la misma época. En definitiva, permanece como un ejemplo fascinante de cómo Hollywood reinterpretó el mito del forajido del Oeste bajo las convenciones dramáticas y sociales de mediados del siglo XX.

Película no estrenada comercialmente en España.

Reparto: Wendell Corey, MacDonald Carey, Ward Bond, Ellen Drew, Bruce Bennett, Bill Williams, Anne Revere, Edgar Buchanan.

martes, 13 de enero de 2026

La noche del cazador (The Night of the Hunter, 1955). Charles Laughton


Tras realizar un atraco en el que han muerto dos personas, Ben Harper regresa a su casa y esconde el botín confiando el secreto a sus hijos. En la cárcel, antes de ser ejecutado, comparte celda con Harry Powell y en sueños habla del dinero. Tras ser puesto en libertad, Powell, obsesionado por apoderarse del botín, va al pueblo de Harper, enamora a su viuda y se casa con ella.

La noche del cazador (1955), la única película dirigida por el aclamado actor Charles Laughton, es considerada hoy una obra maestra solitaria que fusiona el terror con elementos de los cuentos de hadas y el gótico sureño. Basada en la exitosa novela de Davis Grubb, la trama presenta a Harry Powell, un asesino en serie que se hace pasar por predicador para perseguir a dos niños que conocen la ubicación de 10,000 dólares robados. Esta producción se alejó del realismo convencional de la época de Eisenhower, optando por una atmósfera onírica y distorsionada que Laughton describió como un "cuento de Mamá Oca de pesadilla". La película representa una lucha alegórica entre el bien y el mal, capturando una visión inquietante de la vida durante la Gran Depresión.

El proyecto fue impulsado por el productor Paul Gregory, quien buscaba un guion adecuado para el debut como director de Laughton. Para el papel principal, se eligió a Robert Mitchum después de que Gary Cooper rechazara el rol por temor a que afectara negativamente su carrera. Laughton seleccionó a Shelley Winters para interpretar a la vulnerable Willa Harper por su capacidad de actuar de forma reservada y pensativa. Además, la inclusión de la estrella del cine mudo Lillian Gish fue un homenaje deliberado a las técnicas de D.W. Griffith, buscando restaurar el poder visual de la era silente en el cine sonoro.

La estética visual de la película es uno de sus pilares más distintivos, lograda gracias a la colaboración entre Laughton y el cinematógrafo Stanley Cortez. Cortez utilizó película Kodak Tri-X en secuencias específicas para obtener negros profundos y una iluminación "fosforescente" que realzaba el estilo expresionista alemán de la obra. Debido a limitaciones presupuestarias, muchas escenas exteriores se rodaron en sets de sonido, lo que irónicamente creó una atmósfera "extraña" y artificial que funciona perfectamente desde la perspectiva de los niños. El diseño de producción de Hilyard Brown empleó decorados minimalistas y perspectivas forzadas para subrayar la sensación de irrealidad y amenaza.

A pesar de su actual estatus de culto, el filme fue un rotundo fracaso comercial y crítico tras su estreno original. La distribuidora United Artists tuvo dificultades para promocionarla debido a que no encajaba en los géneros típicos de la época, resultando en un tráiler que la hacía parecer un thriller genérico y mediocre. Sumado a esto, diversas organizaciones religiosas criticaron la película por su representación negativa de un "hombre de fe" atormentando a niños con un cuchillo. Laughton se sintió tan devastado por el rechazo de la crítica y el público que nunca volvió a dirigir otra película.

Un análisis profundo del filme revela una audaz subversión de la cristiandad patriarcal predominante en la década de 1950. A través del personaje de Rachel Cooper, la película otorga poder a la voz femenina para enfrentar y derrotar la corrupción masculina encarnada por el falso predicador. Mientras que personajes como Willa Harper sucumben trágicamente a las estructuras de poder patriarcal, Miz Cooper trasciende estas normas al tomar el control de la narrativa y del espacio visual. Esta crítica a la hipocresía y a la violencia de ciertos sectores religiosos fue un factor clave en la hostilidad de los sectores conservadores de su tiempo.

El desarrollo del guion ha estado rodeado de mitos, sugiriendo durante décadas que Laughton tuvo que reescribir completamente el trabajo original de James Agee. No obstante, investigaciones recientes en los archivos de Agee demostraron que su borrador inicial de 293 páginas era un trabajo profesional y fiel a la novela. Aunque Laughton realizó recortes y ediciones significativas para el rodaje, la relación entre ambos fue una colaboración armoniosa. Laughton insistió en que Agee recibiera el crédito total como guionista, reconociendo su habilidad para capturar el lenguaje y la dureza de la vida sureña.

Uno de los legados más potentes y reconocibles de la película es el tatuaje de "LOVE" y "HATE" en los nudillos de Harry Powell. Este motivo, inspirado en la tradición marítima donde los marineros se tatuaban "HOLD" y "FAST", sirve como una metáfora visual del conflicto eterno entre la luz y la oscuridad. La escena en la que Powell explica el significado de sus manos se ha convertido en un momento icónico de la historia del cine. Esta imagen ha sido homenajeada por cineastas como Spike Lee en Do the Right Thing y Martin Scorsese en su versión de Cape Fear, consolidando su lugar en la cultura popular.

La resurrección crítica de la película comenzó a gestarse décadas después de su estreno, impulsada por figuras como Pauline Kael y Roger Ebert. La difusión en televisión nocturna y la llegada del formato de video doméstico permitieron que nuevas generaciones descubrieran su audacia estética y temática. En 1992, fue seleccionada para su preservación en el Registro Nacional de Cine de la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos por su significado cultural e histórico. Hoy, la película es celebrada no solo por su belleza visual, sino como una pieza única que logró superar su fracaso inicial para ser reconocida como uno de los mayores logros del cine estadounidense.

Película estrenada en España por TVE el 5 de agosto de 1970.

Reparto: Robert Mitchum, Shelley Winters, Lillian Gish, James Gleason, Evelyn Warden, Peter Graves, Billy Chapin, Sally Ann Bruce.

miércoles, 7 de enero de 2026

Gorky Park (1983). Michael Apted

La película Gorky Park (1983) es un thriller de misterio que adaptó la exitosa novela de 1981 escrita por Martin Cruz Smith. Dirigida por Michael Apted y con un guion de Dennis Potter, la cinta introdujo un giro novedoso en la ficción criminal de la Guerra Fría al centrarse en un detective soviético íntegro en lugar de un espía occidental. La historia explora temas de corrupción gubernamental, avaricia y traición, desafiando los estereotipos nacionales de la época. Se le considera la primera película estadounidense contemporánea en ofrecer una mirada detallada y seria a la vida dentro de la Unión Soviética.

El relato comienza con el macabro hallazgo de tres cadáveres en una pista de hielo cerca del parque Gorky en Moscú. Las víctimas, dos hombres y una mujer, fueron encontradas con sus rostros y puntas de los dedos removidos quirúrgicamente para ocultar su identidad. El oficial de la milicia Arkady Renko asume la investigación, la cual pronto lo vincula con el contrabando de cebellinas vivas y una red de corrupción que alcanza a altos mandos del estado y al poderoso KGB. La trama se complica cuando se descubre que una de las víctimas es un ciudadano estadounidense.

La realización de Michael Apted, siguiendo un guión débil y sin consistencia, resulta torpe y efectista, y desaprovecha el talento, bien probado anteriormente, de una serie de excelentes actores, convirtiéndoles en puras marionetas que se mueven en un paisaje –el de Helsinki, por el aquel de la nieve y de la relativa similitud moscovita- que resulta poco menos que inverosímil, en su faceta humana, para cualquiera que haya visitado o se encuentre medianamente informado de cómo funciona la vida cotidiana en la Unión Soviética. (Pedro Crespo en ABC del 10 de marzo de 1984)

William Hurt interpreta al detective Renko, un hombre cínico pero persistente que debe navegar en un sistema donde la verdad suele ser un inconveniente. El reparto se complementa con el veterano Lee Marvin, quien encarna al astuto empresario estadounidense Jack Osborne, y Brian Dennehy como William Kirwill, un policía de Nueva York que busca venganza por la muerte de su hermano. La actriz polaca Joanna Pacuła hizo su debut en el cine de habla inglesa como Irina Asanova, una disidente soviética cuya actuación le valió una nominación al Globo de Oro.

El proceso de casting fue complejo, ya que figuras como Dustin Hoffman y Al Pacino fueron consideradas inicialmente para el papel de Renko. Una decisión artística particular fue que casi todos los personajes rusos fueran interpretados por actores británicos, utilizando acentos ingleses para diferenciarse de los personajes estadounidenses. Esto obligó a William Hurt a adoptar un acento inglés en su interpretación para mantener la coherencia con el resto del elenco europeo. Según informes del rodaje, el estilo de actuación de método de Hurt inicialmente causó fricciones con sus compañeros británicos.

Debido al retrato crítico del Partido Comunista y la sociedad soviética, las autoridades de la URSS prohibieron el rodaje en Moscú. Por ello, la producción se trasladó principalmente a Helsinki, Finlandia, ciudad que sirvió como doble de la capital rusa gracias al trabajo del diseñador Paul Sylbert. El director Michael Apted, fiel a su formación como documentalista, se esforzó por capturar la realidad social entrevistando a numerosos emigrados rusos y cuidando detalles mínimos, como el uso de cigarrillos auténticos traídos de Moscú.

La atmósfera de paranoia y desolación se ve reforzada por la música de James Horner, quien en ese momento era uno de los compositores más solicitados de Hollywood. La partitura es inusual por combinar elementos clásicos modernos con citas de grandes compositores rusos, lo que aporta una capa de autenticidad cultural al filme. Aunque el uso de percusión sintetizada en las escenas de acción puede sonar algo anticuado hoy en día, la música fue elogiada por establecer un tono inquietante que complementa la cinematografía de Ralf Bode.

A pesar de recibir críticas mayoritariamente positivas, con un índice de aprobación del 78% en Rotten Tomatoes, el filme fue una decepción financiera en su estreno. Con un presupuesto estimado de 15 millones de dólares, la recaudación total en la taquilla doméstica apenas alcanzó los 15.9 millones. No obstante, la calidad de la adaptación fue reconocida oficialmente cuando Dennis Potter recibió el premio Edgar en 1984 por su excelente trabajo con el guion cinematográfico.

En retrospectiva, Gorky Park es valorada como un thriller inteligente que humanizó a los ciudadanos soviéticos en una era de tensiones políticas extremas. Al centrar la narrativa en un hombre honesto atrapado en un sistema corrupto, la película ofreció una perspectiva universal sobre la integridad personal. Aunque su modesto éxito comercial impidió que William Hurt volviera a interpretar a Renko en el cine, el legado del personaje continuó a través de las numerosas novelas posteriores escritas por Martin Cruz Smith.

Para comprender mejor la persistencia del protagonista, se puede pensar en Arkady Renko como un faro solitario en medio de una tormenta de nieve ártica; aunque el sistema intenta apagar su luz con capas de corrupción y frío político, él sigue brillando para revelar la verdad enterrada.

Película estrenada en Madrid el 8 de marzo de 1984 en los cines Palacio de la Prensa y Velázquez.

Reparto: William Hurt, Lee Marvin, Brian Dennehy, Ian Bannen, Joanna Pacula, Alexander Knox.