Debido a un malentendido, Matt Dow (James Cagney), un hombre que acaba de salir de la cárcel tras cumplir una condena de seis años por un crimen que no cometió, es confundido con un asaltante de trenes. En la escaramuza con la policía resulta gravemente herido Davey Bishop (John Derek), un muchacho que es casi un hijo para él. Aclarado el malentendido, Matt lleva a Davey a la granja del señor Swenson para que se recupere de sus heridas. Mientras tanto, Matt se enamora de la hija del granjero (Viveca Lindfors). Su capacidad para la convivencia y su destreza con las armas hacen que los vecinos lo nombren Sheriff. Sin embargo, todas las esperanzas que Matt había depositado en Davey se van desvaneciendo cuando comprueba que el chico no ha podido superar las secuelas de sus lesiones.
Se nos brinda el relato con los rasgos y el clima habituales
del género. (...) La realización de Nicholas Ray es experta y responde a los
moldes clásicos. (Donald en ABC del 4 de junio de 1960)
Una película interesante no es siempre forzosamente una
buena película. El interés de un film puede estar determinado por diversos
motivos: la interpretación, la acumulación de episodios dramáticos, el
argumento, etcétera. A pesar de todo, la realización puede muy bien no pasar de
mediocre o pecar de artificiosa, convencional o inverosímil. Es, exactamente, lo
que sucede en esta película... (A. Martínez Tomás en La Vanguardia del 11 de
agosto de 1960)
Considerado habitualmente como uno de los trabajos menores de su autor, este western encierra las principales virtudes de su cine. Su estructura sigue fielmente las pautas más tradicionales y convencionales del género -al revés de lo que sucedía en "Johnny Guitar"-, pero la realización le confiere un sello personal e intransferible. El vigor de su narrativa, la amargura de su tono y la crispación de su atmósfera son sus principales virtudes. (Fotogramas)
Un western atípico que sortea todos los tópicos del género. El guión gira en torno a la soledad. Pero también reflexiona sobre la rebeldía juvenil, como Rebelde sin causa, otra de las grandes películas del realizador. (Decine21)
La película ofrece el tipo de drama impulsado por los personajes que se convertiría en un pilar de los westerns durante el resto de la década y hasta bien entrados los sesenta. Ray cambia la sensación de estudio de Johnny Guitar por una película expansiva, a menudo filmada en exteriores, que aprovecha al máximo sus capacidades de VistaVision, un aspecto escénico que ayuda a compensar al menos parcialmente un desarrollo de la historia poco ingenioso. A mediados de los cincuenta, surgió lo que a menudo se denominaba westerns para adultos, y aunque Run for Cover hace un valiente intento de inyectar algunos de los elementos reflexivos que harían que las colaboraciones de Anthony Mann y James Stewart fueran tan memorables, se siente y se interpreta mucho más como un western tradicional con algunos elementos inusuales agregados para agregar un poco de sabor. (Jeffrey Kauffman en BluRay.com)
Por lo general, Ray era experto en utilizar imágenes, colores, escenografía, vestuario, etc. muy fuertes para plasmar físicamente el dolor, y esto es especialmente así en Johnny Guitar y Rebel Without aCause. No es tan obvio en Run for Cover, o al menos es más sutil. Al trabajar con exteriores abiertos o porches delanteros, Ray utiliza principalmente espacios vacíos o multitudes como herramientas. De manera más inteligente, utiliza vendajes, heridas y lesiones como manifestaciones físicas del dolor interior que sienten los personajes. Run for Cover es una obra notable, y aunque no es tan obviamente magistral como algunas de las otras películas de Ray, es al menos un entretenido western con Cagney cerca de una de sus mejores interpretaciones. (Jeffrey M. Anderson en Combustible Celluloid)
Eisenschitz, el biógrafo de Ray, comenta que Run for Cover fue reeditada después de que Nicholas Ray acabase el treabajo, y que se eliminaron muchos de los "toques" del director, fragmentos de la vida en la granja, un montaje con tareas en la granja, etc. La idea era que el sentido del humor y el distanciamiento divertido de Ray se eliminaran del montaje. Si ese fue el caso o no es difícil de decir. Ray hizo películas fascinantes, pero sus comentarios sobre su propio trabajo a menudo podían ser poco fiables. Era un artista "complicado", por decir lo menos; algunos actores lo adoraban y otros decían que simplemente se sentaba allí y no aportaba nada. El lema personal de Ray, "Soy un extraño aquí", se aplica a los personajes principales de casi todas sus mejores películas. Matt Dow debería ser la personificación de este sentimiento. Como ex convicto injustamente encarcelado, perdió a su esposa y a su hijo y ahora tiene dificultades para desenvolverse en un pueblo lleno de hipócritas. La actuación de Cagney es agradable de ver, pero no es el tipo de actor que proyecta una angustia alienada. Se siente como en casa dondequiera que va. (Glenn Erickson en DVD Savant)
Un western inteligente, amable y entrañable pero demasiado tímido y desigual para poder presumir de estar entre los grandes logros del género. Sin embargo, su huella quedará grabada en un rincón de nuestra memoria, en particular gracias a unas réplicas muy bellas. (Erick Maurel en DVD Classik)
Estrenada justo después de la legendaria Johnny Guitar con Joan Crawford, Run for cover podría considerarse erróneamente una película secundaria en la filmografía de Nicholas Ray. Si esta producción de 1955 no se ha marcado suficientemente en la memoria de los cinéfilos es quizás porque en ningún momento podemos reducir su compleja trama dramática a su estricta dimensión simbólica. Privada de una imagen fuerte que sustentara el argumento de la película, transmite sin embargo todos los temas más queridos por el director de Wind across the Everglades: la tortuosa relación padre-hijo, el peso del pasado y los determinismos psicológicos, la pureza del sentimiento amoroso frente a la corrupción del mundo, etc. Si algunos han visto en Run for cover una denuncia virulenta del macartismo (con sus estallidos populares que privan al individuo de toda facultad de análisis), este western crepuscular se define sobre todo por su fatigada sentimentalidad y esto, a través de la figura de un antiguo ex convicto, que llega pacíficamente a rehacer su vida en un pequeño pueblo del oeste después de tomar bajo su protección a un joven impetuoso. (Clément Graminiès en Critikat)
Busca tu refugio es una película híbrida, donde las convenciones de un western rutinario de un gran estudio chocan con el deseo del cineasta de romper clichés y explorar las relaciones entre los personajes de una manera compleja. Es la historia de una transmisión y un aprendizaje desafortunados y fallidos. Davey Bishop es víctima de su debilidad y de una especie de débil cobardía que el héroe de la película intenta curar. (Jean-François Rauger en Le Monde)
Película estrenada en Madrid el 3 de junio de 1960 en los cines Palacio de la Prensa y Roxy B; en Barcelona, el 9 agosto 1960 en el cine Kursaal.
Reparto: James Cagney, Viveca Lindfors, John Derek, Jean Hersholt, Grant Withers, Jack Lambert, Ernest Borgnine.
Jim Wilson es un policía violento, amargado por la contemplación diaria
del mundo del crimen. Su carácter hosco y sus métodos expeditivos para
capturar sospechosos le crean constantes conflictos con colegas y
superiores. Finalmente, para alejarlo de la ciudad durante un tiempo, le
encomiendan un caso de asesinato en una lejana región montañosa. Una
vez allí, su personalidad dará un giro imprevisto, debido, por una
parte, a su relación con el padre de la víctima, un hombre sediento de
venganza, y, por otra, con Mary Malden, la hermana del asesino, una
joven sensible, capaz de comprender el temperamento y la soledad de
Wilson.
La falta de definición en los personajes es su principal defecto de guión, con Nicholas Ray, quien también dirigió, y A.I. Bezzerides compartiendo la culpa por su adaptación de la novela de Gerald Butler, Mad with Much Heart. No hay mucho que Robert Ryan pueda hacer con el personaje de un policía endurecido por los tipos con los que se pone en contacto, ni Ida Lupino tiene muchas oportunidades como una muchacha ciega que presumiblemente suaviza el carácter de Ryan. (...) Ray se las arregla para inyectar un poco de emoción en el hilo narrativo, y si se hubieran eliminado los toques psicóticos en el guión, la película podría haber calificada como aceptable, incluso si se trata de un sombrío melodrama. (Variety del 31 de diciembre de 1950)
"Un asombroso Ryan y una estilizada puesta en
escena, un guión que es un prodigio de progresión dramática y la música
de Herrmann ponen la guinda a una obra maestra imprescindible. Poco
popular, es una cima del cine negro de los cincuenta." (Miguel Ángel Palomo: Diario El País)
Injustamente apartada de los títulos más reivindicados y populares de Nicholas Ray, La casa en la sombra
es un sobresaliente título negro, de sofisticada puesta en escena y
vibrante tratamiento de la acción, que transita indistintamente por el
cine de intriga criminal, el drama social, el thriller y el
melodrama romántico, sin resentirse ni perder solidez o trascendencia
con el salto entre géneros tan dispares y a pesar de una conclusión
marcadamente complaciente con los dictados de la autocensura de
Hollywood, un epílogo lleno de esperanza y buenos propósitos un tanto
irónico a la vista de lo presenciado en todo el metraje anterior. El
plano final de los ojos bañados en lágrimas de Ida Lupino supone uno de
los más hermosos instantes de toda la filmografía de Nicholas Ray. (39 escalones)
Prácticamente desconocida, esta cinta de Ray es una de las cimas del cine negro. Excepcional Ida Lupino como ciega. (Decine21)
En realidad, se llega a tal grado de minimalismo y abstracción que
recuerda a los paisajes de invierno de las pinturas de Pieter Bruegel El
Viejo, especialmente a Cazadores en la nieve (1556), dadas las
concomitancias temáticas que guarda con este cuadro; aunque también es
fácil rastrear la influencia de la esencialidad espacial de Frank Lloyd
Wright, de quien Nicholas Ray fue alumno y aprendiz cuando estudió
arquitectura. La delectación en la belleza sobrecogedora e inhumana del
entorno hace que la parte que transcurre íntegramente en la ciudad
condense varios días de la intriga en treinta minutos, mientras que la
que tiene lugar en el campo, pese a durar el doble, no llegue a 24
horas. Ello también explica que se produzcan largos intervalos sin
apenas diálogo, lo que permite a la partitura de Bernard Herrmann
expandirse en toda su plenitud y dotar de un hálito dramático y
misterioso a las imágenes. (El antepenúltimo mohicano)
Una modulación exaltada de dura a lírica y viceversa, la culminación del lado Borzageano de Nicholas Ray. (Fernando F. Croce en Cinepassion)
Virtualmente desconocido para las generaciones actuales, Frank Borzage, sin embargo, ha tenido una influencia decisiva en el cine romántico. Su contribución es inmediatamente perceptible en la hipersensibilidad empujada al extremo con el que Nicholas Ray presenta el amor de sus personajes. Aunque más arraigada en las realidades de su tiempo, la fuerza rectificadora del amor de los ciegos, Mary / Ida Lupino para Jim / Robert Ryan es indiscutiblemente borzagiana. La aparición de un paisaje rural en este excelente film negro de los años 50 significa un escape (o refugio) del entorno claustrofóbico urbano, tanto como las escenas de invierno notablemente presentadas por el director de fotografía George. E. Diskant. Y decir que "En terreno peligroso" permaneció bloqueada durante varios meses antes de sufrir un estreno apenas publicitado. Hoy en día, se ha convertido en una obra importante de Ray (uno de las más famosas también) hasta su final melodramático y nevado. Ryan y Lupino son simplemente inolvidables, convirtiéndose en dos de las principales personalidades del cine negro de la gran época. (ChrisChambers86 en Allocine)
Uno de los títulos menos conocidos de su director, aunque constituye una
obra con evidente interés. La resbaladiza historia de las relaciones
entre un rudo policía y una joven ciega encuentra el tratamiento
adecuado, a medio camino entre el melodrama más desaforado y la
atmósfera propia del mejor cine negro. Film inédito en España. (Fotogramas)
Película estrenada por TVE el 23 de diciembre de 1974 en el espacio Cine Club dentro de un ciclo dedicado a Nicholas Ray. Reparto: Robert Ryan, Ida Lupino, Ward Bond, Charles Kemper, Ed Begley, Cleo Moore.
Un prestigioso abogado liberal, surgido de los barrios bajos y la pobreza, asume la defensa de un joven delincuente acusado de asesinar a un policía.
Un film casi abstracto por el esquematismo del guión y que sólo se salva por la intervención de Humphrey Bogart y los actores secundarios.
La dirección de Nicholas Ray subraya el realismo del guión tomado de una novela de Willard Motley del mismo título, y da al film un ritmo duro y tenso que obliga a una atención completa. (Variety)
Mucho antes de su celebérrimo film Rebelde sin causa, Nicholas Ray ya había abordado la juventud conflictiva en este drama, basado en una novela de Willard Motley. Frente a los chicos de clase media de la película protagonizada por James Dean, en esta ocasión el protagonista es un joven humilde, que acabó convirtiéndose en un delincuente influido por las circunstancias de su azarosa vida. (Decine21)
De algún modo parece que cuando los cineastas parecen preocupados acerca de las responsabilidades de la sociedad en la purulencia del crimen, se encuentran haciendo héroes trágicos de los mismos corruptos criminales -y la sociedad, en consecuencia, se convierte en el villano del caso. Esta es la cautelosa contorsión de simpatía que intentan usualmente. Al menos es el truco que concluyen con éxito en "Llamad a cualquier puerta", un melodrama pretenciosamente "social"... (Bosley Crowther en The New York Times)
Como ocurre en las películas de Ray, no falta en esta una línea argumental de intenso y arrebatador romanticismo, protagonizada por dos jóvenes inexpertos. El tono se eleva gradualmente hasta que se desborda de acuerdo con los gustos trágicos del realizador. La historia que se cuenta al respecto presenta la particularidad de integrarse en el desarrollo de la historia principal como parte necesaria y propia de la misma. La mirada del relato sobre el mundo es profundamente pesimista y melancólica. La sociedad es desmesuradamente agresiva, castiga la inocencia y los buenos propósitos de los jóvenes, es egoísta, hipócrita, codiciosa y culpable. Vive dominada por la pulsación de la fatalidad y el destino. (Miquel en Film Affinity)
Nicholas Ray lucha con su conciencia social y pierde en este monótono drama de 1949 acerca de un chico malo de los barrios bajos acusado de asesinato. Humphrey Bogart se erige piadosamente en defensor, mendigando al jurado que culpe a la sociedad, no al chico. (Dave Kehr en Chicago Reader)
Celebrado melodrama judicial que adaptaba una convencional novela de Willard Motley, cuya moralina se instituye en su principal inconveniente. La pasión que le confirió Nicholas Ray consiguió superar ampliamente sus restringidos límites, convirtiendo un típico relato moralizante en un ambiguo pero inteligente alegato moral. (Fotogramas)
Película estrenada en España el 23 de febrero de 1953.
Título español: Llamad a cualquier puerta.
Reparto: Humphrey Bogart, John Derek, George MacReady, Allene Roberts, Susan Perry.
Steele, un guionista con fama de conflictivo y violento, tiene que
afrontar la difícil tarea de adaptar un best-seller de nula calidad
literaria. Casualmente se entera de que Mildred, la chica del
guardarropa del club que frecuenta, ha leído la obra en cuestión. Decide
entonces llevársela a su casa para que le cuente el argumento. Pero, a
la mañana siguiente, la policía se presenta en su casa y le comunica que
Mildred ha sido asesinada, y Steele se convierte en el principal
sospechoso.
El protagonista es un cínico y agresivo guionista venido a menos, un
tipo de extremo escepticismo incapaz de adaptarse a lo que le rodea.
Asqueado por la mediocridad e hipocresía, pero también encerrado en su
propio egocentrismo y brutalidad (no es un personaje amable ni mucho
menos), sólo encontrará temporalmente la paz en el amor hasta que
finalmente esa relación se vaya viciando por su propia violencia. A este
personaje límite (perfecto para Bogart) sólo un amor desmedido e
irracional podrá sacarle momentáneamente de su enfermiza forma de ver la
vida. Es un romance muy del estilo de las vanguardias de los años ´60,
no en vano Ray y Grahame mantuvieron una relación sentimental y no es
difícil imaginar que la película sea en parte autobiográfica; por ello
lo menos importante es la trama de cine negro en sí misma, los
personajes y el atolladero emocional en que se encuentran convierten
esta película en algo más que una trama policíaca. Y si encima Ray nos
plasma su propia relación y su propio carácter (era un hombre muy arisco
también), entonces estamos ante una sincera reflexión sobre sí mismo
que provoca desconcierto y admiración a la vez. (Bloomsday en Film Affinity).
Dura, oscura, Nicholas Ray muestra el enamoramiento y fascinación de una pareja y su doloroso resquebrajamiento, su paulatino deterioro, algo increíblemente personal ya que él mismo estaba inmerso en esa situación nada más y nada menos que con la protagonista del film, Gloria Grahame. Además el propio Humphrey Bogart se desnuda en un papel en el que muestra muchísimas características personales, incluso pensó que quizá se había expuesto demasiado. Por esto y muchas otras cosas la película rezuma autenticidad. (Cinemelodic)
Posiblemente esta historia no sería políticamente correcta rodarla
ahora. Bogart destila violencia de género por los cuatro costados. Pero
también tenemos hacia él un sentimiento de compasión muy grande. Gran
contradicción en la sociedad actual. (Ciudadano Noodles)
Adaptación de una novela de Dorothy B. Hughes que planteaba una típica
trama criminal en la que se injertaban elementos del melodrama
psicológico propio de la época. Con un extraordinario sentido de la
atmósfera, su desesperanzado pesimismo lo convierte en un producto tan
insólito como estimulante. Film inédito en España. (Fotogramas)
Película estrenada en España por TVE el 12 de febrero de 1967.
Título español: En un lugar solitario.
Reparto: Humphrey Bogart, Gloria Grahame, Frank Lovejoy, Carl Benton Reid, Art Smith, Jeff Donnell, Martha Stewart.
El abogado Thomas Farrell presta sus servicios a Rico Angelo, el
gángster más poderoso de Chicago. Un día, se enamora de Vicki Gaye, una
bailarina que acude a todas las fiestas de la mafia. Aunque Farrell
intenta dejar de trabajar para Rico Angelo, éste se lo impide amenazando
a Vicki.
Último film rodado en Hollywood por Nicholas Ray (“Johnny Guitar”,
1954). Escrito por George Well, adapta un relato breve inédito de Leo
Katcher. Se rueda íntegramente en los MGM Studios (Culver City, L.A.,
CA), salvo la escena del puente. Producido por Joe Pasternak para MGM,
se estrena el 28-X-1958 (EEUU).
La acción dramática tiene lugar en Chicago (Illinois), en 1930, al
comienzo de la Gran Depresión. La obra plantea uno de los temas
constantes del realizador, la lucha siempre incierta entre el bien y el
mal. En este caso la contienda se establece entre el amor y la honradez
contra la crueldad y la corrupción. Los personajes principales, de
acuerdo con los gustos de N. Ray, son seres débiles, atrapados y
solitarios, que arrastran sentimientos de fracaso, derrota y marginación
social. Ejemplifica este hecho la protagonista femenina, Vicki Gaye
(Charisse), que quería ser bailarina y modelo y solo ha conseguido ser
corista de una sala de fiestas nocturna, llamada Golden Rooster, y que
se ve en la necesidad de complementar sus ingresos asistiendo a fiestas
privadas como chica de alterne o compañía.
Uno de los films más estilizados de su director, que utiliza una
historia de gangsters para alternar los registros líricos con los
violentos. Su perfecta formulación no resulta suficiente para que la
historia llegue a ser creíble, quedando reducida a una serie de
arquetipos un tanto estereotipados. Es uno de estos films cuya evidente
capacidad de fascinación no llega a ser suficiente en la probidad de
los resultados.(Fotogramas)
Título español: Chicago, año 30.
Reparto: Cyd Charisse, Robert Taylor, Lee J. Cobb.
Debido a una rara enfermedad, Ed Avery debe tomar cortisona, una droga que todavía está en proceso de experimentación y que le provoca alteraciones mentales que repercuten en su trabajo como profesor y en sus relaciones familiares.
La adicción a las drogas constituye la base de un melodrama tan febril como inspirado. Su composición combina el rigor con acertadas incursiones en el terreno del delirio. Demuestra como un tema en principio poco atractivo -al menos en el momento de su realización- puede reconvertirse en material dramático de primera. Film inédito en España.
Reparto: James Mason, Barbara Rush, Walter Matthau.
Título español: Más poderoso que la vida.