lunes, 27 de abril de 2026

Carta de una desconocida (Letter from an Unknown Woman, 1948). Max Ophüls

Carta de una desconocida (1948), dirigida por Max Ophüls, es considerada una obra cumbre del drama romántico y el melodrama cinematográfico. Rodada en Hollywood pero ambientada en la Viena de 1900, la película es una adaptación meticulosa del guionista Howard Koch sobre la novela corta homónima de Stefan Zweig publicada en 1922. El filme narra la historia de amor no correspondido de Lisa Berndle (Joan Fontaine) hacia el pianista Stefan Brand (Louis Jourdan), una pasión que comienza en su adolescencia y consume toda su vida hasta su lecho de muerte.

Nos hallamos ante un concienzudo folletín. De la novela originaria de Stefan Zweig no queda más que la figurería, y en lo que compete al “cine” como “cine”, la interferencia de imágenes gráficas para cubrir las descripciones literarias. Aquí se utilizan, por cierto, algunos esbozos de narración para abrir en seguida, los hechos correspondientes a esa narración. El recurso pertenece al teatro, pero le cuadra muy bien a la pantalla. Lo demás, ya lo hemos dicho: puro folletín. (L. en ABC del 19 de octubre de 1948)

La estructura narrativa del filme se articula a través de una extraña paradoja: el eje central es una carta escrita por alguien que ya ha fallecido. La historia comienza cuando Stefan, un músico disoluto y mujeriego, regresa a su hogar antes de un duelo y recibe la misiva de una mujer que no reconoce. A medida que lee, la voz en off de Lisa nos guía por un extenso flashback que reconstruye su "vida consciente", la cual, según ella misma afirma, comenzó realmente el día que lo conoció. Esta voz desde el más allá actúa como un recordatorio de todo lo que el protagonista ignoró voluntariamente en su búsqueda de placeres efímeros.

Desde un punto de vista técnico, Ophüls despliega un estilo visual antológico caracterizado por movimientos de cámara fluidos y elegantes, como sus célebres travellings y planos con grúa. La cámara no se limita a ser un observador pasivo; sus movimientos funcionan para amplificar o expresar el estado interior de los personajes, funcionando casi como una presencia fantasmal que sigue a Lisa en su subjetividad. Esta fluidez cinematográfica permite que la cámara trascienda las capacidades físicas del cuerpo humano, otorgándole una cualidad de omnipresencia que sitúa a la audiencia en la perspectiva emocional de la protagonista.

El filme utiliza motivos visuales recurrentes de gran peso simbólico, siendo la escalera uno de los más importantes. La cámara sigue los pasos de Lisa subiendo y bajando la escalera del edificio de Stefan, utilizándola como un recurso para delimitar las fronteras entre el amor idealizado y la cruda realidad. Asimismo, la música, especialmente el estudio n.º 3 en re bemol mayor de Liszt (Un sospiro), se convierte en un leitmotiv asociado a Stefan que cautiva a Lisa incluso antes de conocerlo físicamente. Otros elementos, como las ventanas y los trenes (tanto reales como ficticios), refuerzan la idea del amor secreto y la escenificación de los deseos de la protagonista.

La interpretación de Joan Fontaine es fundamental para transmitir la naturaleza incondicional y destructiva de su amor obsesivo. En la recepción crítica, Lisa es analizada como una "figura femenina estilo Zweig", cuya voluntad de sacrificio y nobleza moral sirven como una crítica velada a la vacuidad y corrupción de la sociedad burguesa. Frente a ella, el Stefan de Louis Jourdan es retratado como un ser cínico, espiritualmente vacío e incapaz de reconocer el "don activo" del amor de Lisa, olvidándola repetidamente en cada encuentro.

Existen divergencias significativas entre la película y la novela de Zweig que alteran profundamente el significado del final. En el libro, el protagonista es un escritor apodado 'R' que, tras leer la carta, solo logra recordar vagamente a la mujer como si fuera un sueño o una música distante. En cambio, el filme de Ophüls introduce al personaje de Johann, el marido de Lisa, quien desafía a Stefan a un duelo. Esta adición permite que Stefan, tras leer la confesión, elija enfrentar el duelo en un acto de redención y asunción de responsabilidad por su vida desperdiciada, algo que no ocurre en el material original.

Finalmente, el filme destaca por su capacidad de convertir el paisaje de Viena en un escenario de deseo y fantasía. Ophüls logra equilibrar la fascinación del enamoramiento romántico con una ironía distante que subraya lo absurdo de la ceguera de Stefan y la locura de la devoción de Lisa. Mientras que la novela de Zweig se inclina hacia una visión modernista de la destrucción de la identidad, la adaptación de Ophüls ofrece una visión más romántica donde el individuo, a través de la memoria y la carta, logra finalmente afectar la realidad de otro, aunque sea en el umbral de la muerte.

Carta de una desconocida es mucho más que un "lacrimógeno" de Hollywood; es una exploración profunda sobre la violencia de la fantasía y la imposibilidad de ver al "Otro" sin las distorsiones de nuestra propia imaginación. La maestría de Ophüls reside en utilizar una puesta en escena barroca y una cámara incesante para atrapar al espectador en el mundo solipsista de Lisa, donde el azar es sustituido por una creencia fatalista en el destino. Aunque la película idealiza el sacrificio femenino —lo que ha generado debates desde perspectivas feministas contemporáneas—, su valor perdura como un estudio técnico y emocional sobre la memoria, la pérdida y la búsqueda insaciable de un absoluto que siempre llega demasiado tarde.

Película estrenada en Madrid el 18 de octubre de 1948 en el cine Capitol.

Reparto: Joan Fontaine, Louis Jourdan, Mady Christians, Marcel Journet, Art Smith, Carol Yorke.

jueves, 23 de abril de 2026

El caballero Adverse (Anthony Adverse, 1936). Mervyn LeRoy

Anthony Adverse (1936) es un drama épico histórico dirigido por Mervyn LeRoy para Warner Brothers, basado en la monumental novela homónima de 1,200 páginas escrita por Hervey Allen en 1933. La película fue uno de los proyectos más prestigiosos y costosos de su era, con un presupuesto aproximado de 1.2 millones de dólares. La trama, adaptada por Sheridan Gibney y Milton Krims, intenta destilar ocho de los nueve libros de la obra original en una duración de dos horas y veinte minutos. En su momento, fue el estreno más popular de Warner Bros. del año 1936, generando importantes beneficios en taquilla.

Este “film” parece, más bien, el “tràiler” del propio “film”. Las escenas se suceden vertiginosamente, por acumulación y por la falta de tiempo para desarrollar la larga trama. (...) Se diría que el director se puso como lema que no había tiempo que perder, pese a que el metraje fuese superior al de las corrientes producciones. (...) Merwyn Le Roy, director, no escatimó decorados, ni reclutamiento de comparsería, ni actuaciones en primeros planos del actor, ni de la actriz de renombre universal. Demasiado ahogada la línea argumental, debido a tanto suceso, como ocurre en la película. (Donald en ABC del 2 de diciembre de 1947)

La historia comienza en la Italia de finales del siglo XVIII con un relato de traición y desgracia. Maria Bonnyfeather (Anita Louise) está atrapada en un matrimonio concertado con el cruel y anciano marqués Don Luis (Claude Rains), pero mantiene un romance con el oficial francés Denis Moore. Tras descubrir la infidelidad, el marqués mata a Moore en un duelo y, después de que Maria muera en el parto, abandona al niño recién nacido en un convento. El niño, bautizado como Anthony por haber sido encontrado el día de San Antonio, crece sin conocer su noble origen.

Al alcanzar la madurez, Anthony (Fredric March) entra como aprendiz del comerciante John Bonnyfeather, quien descubre que el joven es en realidad su nieto pero decide mantener el secreto para proteger su honor. Durante este periodo, Anthony se enamora de Angela Giuseppe (Olivia de Havilland), la hija del cocinero de Bonnyfeather. Sin embargo, el destino los separa cruelmente cuando un malentendido provocado por una nota extraviada hace que ambos crean que el otro los ha abandonado. Mientras Angela busca el éxito como cantante de ópera, Anthony parte hacia ultramar para reclamar una herencia.

Las aventuras de Anthony lo llevan a La Habana y África, donde se ve involucrado en el comercio de esclavos durante tres años, una experiencia que corrompe su carácter. En este sombrío capítulo de su vida, se vuelve amargado y cínico, manteniendo una relación con la seductora Neleta. Es a través de la influencia y el sacrificio de su amigo, el Hermano François, que Anthony encuentra la redención espiritual y decide abandonar el tráfico de personas para regresar a Europa. Tras la muerte de Bonnyfeather, descubre que su herencia ha sido usurpada por la intrigante Faith Paleologus y Don Luis.

En París, Anthony finalmente se reúne con Angela, descubriendo que ella ha tenido un hijo suyo, pero también que se ha convertido en la famosa cantante Mademoiselle Georges y amante de Napoleón Bonaparte. El encuentro es agridulce; aunque ella todavía lo ama, su vida actual le impide unirse a él. Anthony decide entonces partir hacia América con su hijo en busca de una vida mejor y más libre. La película concluye con una nota de patetismo y esperanza mientras ambos se preparan para su futuro en el Nuevo Mundo.

El filme destaca por sus altos valores de producción, incluyendo el diseño de decorados de Anton Grot. En la novena edición de los Premios de la Academia, la película recibió siete nominaciones y ganó cuatro estatuillas. Entre los hitos históricos se encuentra el primer Oscar a la Mejor Actriz de Reparto, otorgado a Gale Sondergaard por su interpretación de la villana Faith Paleologus. Sondergaard, quien era una desconocida para el gran público cinematográfico en ese momento, fue elegida por LeRoy debido a la fascinación que le causaba su rostro.

Un elemento fundamental que eleva la narrativa es la partitura de Erich Wolfgang Korngold, considerada una obra maestra de la Edad de Oro de Hollywood. Korngold concibió la música de forma operística, utilizando leitmotivs complejos para identificar a cada personaje y sus emociones. La banda sonora ganó el Oscar a la Mejor Partitura Original, consolidando a Korngold como uno de los compositores más influyentes de la industria tras su éxito previo con Captain Blood. Esta música no solo acompaña las imágenes, sino que otorga una profundidad emocional que compensa los saltos episódicos del guion.

Aunque Anthony Adverse fue un éxito masivo en su estreno, su reputación ha decaído con el tiempo, siendo calificada actualmente con apenas un 18% en Rotten Tomatoes. La crítica moderna y algunos estudiosos contemporáneos señalan que la película sufre por su excesiva duración y estructura episódica, perdiendo gran parte de la cohesión picaresca y la profundidad espiritual de la novela original. Fredric March ofrece una interpretación que algunos tildan de "tediosamente noble", mientras que el filme evita castigar las malas acciones de personajes villanos según el código de producción de la época. A pesar de estas fallas narrativas, sigue siendo una pieza técnica fundamental del cine clásico por la inolvidable banda sonora de Korngold y la icónica presencia de Gale Sondergaard, representando el gigantismo de las superproducciones del Hollywood de los años 30.

Película estrenada en Madrid el 1 de diciembre de 1947 en el cine Capitol.

Reparto: Fredric March, Olivia de Havilland, Donald Woods, Anita Louise, Edmund Gwenn, Claude Rains, Louis Hayward,Gale Sondergaard, Steffi Duna, Akim Tamiroff.

lunes, 20 de abril de 2026

Forrest Gump (1994). Robert Zemeckis

Forrest Gump se consolidó como un fenómeno cultural y cinematográfico sin precedentes desde su estreno en 1994. En la 67.ª edición de los Premios Óscar, la película dominó la ceremonia al recibir trece nominaciones y ganar seis estatuillas, incluyendo Mejor Película, Mejor Director y Mejor Actor para Tom Hanks. A través de la vida de un hombre de Alabama con un coeficiente intelectual de 75, el filme ofrece un recorrido emocional por la historia de Estados Unidos en la segunda mitad del siglo XX, desde la década de 1950 hasta la de 1980. Esta obra no solo es recordada por su éxito comercial, sino también por ser preservada en el Registro Nacional de Cine por su significado cultural y estético.

El film de Zemeckis es, ideológicamente, ambiguo, multiforme, acomodaticio, en el que no se sabe cuando rige la crítica, la sátira, o cuando estamos ante un ejercicio de autocomplacencia y manipulación, de los episodios más conflictivos de las últimas décadas norteamericanas, en una comedia brillante, divertida y espectacular. (Antonio Colón en ABC del 6 de octubre de 1994)

El guion de Eric Roth, aunque basado en la novela de Winston Groom de 1986, introdujo cambios fundamentales que suavizaron la crudeza del material original. Mientras que la novela presenta a un Forrest más cínico e incluso con una inteligencia de "savant" en física, la película optó por convertir la historia de amor con Jenny en el eje central, eliminando las aventuras más extravagantes y oscuras del libro, como el viaje al espacio o la convivencia con caníbales. Esta adaptación transformó el tono de la obra en una fábula sentimental y optimista, estableciendo la famosa metáfora de la vida como "una caja de bombones" donde el destino es incierto y fortuito.

Desde una perspectiva retórica, la película utiliza poderosamente el pathos para conectar emocionalmente con la audiencia a través de la sencillez y el amor incondicional del protagonista. Forrest acepta los giros de su vida sin cinismo, guiado por las enseñanzas de su madre que se convierten en mantras de filosofía y pragmatismo. El uso de símbolos, como la pluma flotante que abre y cierra el filme, refuerza esta dimensión emocional al representar la levedad del destino o el azar de la experiencia humana, sugiriendo que la vida es un viaje que simplemente ocurre.

El componente del ethos o credibilidad se construye mediante la integración magistral de Forrest en eventos históricos reales, convirtiéndolo en un testigo accidental de la historia de su país. Desde inspirar el baile de Elvis Presley hasta denunciar involuntariamente el escándalo de Watergate, Forrest interactúa con figuras como John F. Kennedy, Lyndon B. Johnson y John Lennon. Esta técnica permite que la audiencia acepte la narrativa ficticia al verla entrelazada con hechos documentados como la Guerra de Vietnam, la diplomacia del ping-pong y la lucha por los derechos civiles en la Universidad de Alabama.

El éxito técnico de la producción se apoyó en una banda sonora icónica y efectos visuales de vanguardia para su época. Alan Silvestri compuso una partitura rica en leitmotivs que subrayan momentos clave, como el tema de la pluma, el de Jenny y el emocionante tema de la carrera. Paralelamente, el equipo de Industrial Light & Magic utilizó técnicas de CGI, rotoscopia y warping para insertar a Tom Hanks en metraje de archivo, logrando un nivel de realismo cinematográfico que permitió al protagonista "estrechar la mano" de presidentes fallecidos.

Una mirada crítica destaca la representación de la discapacidad intelectual en el filme, analizada bajo el concepto de la "capa de incompetencia". Algunos autores sugieren que Forrest es retratado como un "supercrip", alguien cuyas habilidades extraordinarias —como correr a gran velocidad o ser campeón de ping-pong— compensan su supuesta falta de competencia cognitiva para hacer su discapacidad más "palatable" al espectador. A diferencia de interpretaciones más crudas, la actuación de Hanks ha sido señalada por evitar los aspectos más difíciles y conflictivos de la diversidad funcional, centrándose en una imagen anclada en la inocencia.

Finalmente, la película ha sido objeto de diversas interpretaciones políticas, oscilando entre ser vista como una fantasía conservadora o un relato humanista. Mientras algunos críticos sostienen que la obra idealiza los valores tradicionales y castiga la contracultura personificada en Jenny, los productores defienden que el mensaje central es la tolerancia y el respeto. Esta ambigüedad permite que espectadores de distintas ideologías proyecten sus propios valores en la figura de un protagonista que carece de una agenda política propia.

Forrest Gump permanece como una obra maestra de la manipulación emocional y la nostalgia, capaz de ocultar tras su fachada dulce una visión profundamente oscura y absurda de la violencia y la pérdida. Si bien su técnica de "testigo invisible" es brillante, su mayor debilidad reside en la deshumanización latente de su protagonista al usar su condición como un vehículo para la mejora moral de los personajes que lo rodean. Al final, la película es un espejo de la sociedad: una mezcla paradójica de éxito accidental, trauma histórico y una búsqueda incesante de redención a través de la pureza de carácter.

Película estrenada en España el 23 de septiembre de 1994.

Reparto: Tom Hanks, Robin Wright, Gary Sinise, Mykelti Williamson, Sally Field, Rebecca Williams, Haley Joel Osment.

jueves, 16 de abril de 2026

Arabesco (Arabesque, 1966). Stanley Donen

Arabesque (1966), dirigida por Stanley Donen, se presenta como una sofisticada amalgama de suspenso, comedia y romance que buscaba emular el éxito previo de su obra Charade. Descrita frecuentemente como una pieza "hitchcockiana", la película sitúa a un hombre común y corriente en medio de una peligrosa red de espionaje internacional. A pesar de ser una producción estadounidense, la cinta respira la atmósfera de la cultura "Mod" británica de los años sesenta, convirtiéndose en un producto típico de la era de la "Bondmanía".

Siguiendo en su evolución, que le aparta cada vez más del estilo fresco y sencillo de sus comienzos, Stanley Donen nos ofrece ahora una película que se define muy bien en su título. Esto es un dibujo caprichoso, pero perfecto; un ejercicio cinematográfico para obtener un sobresaliente en inventiva, aunque tras el cual descubramos que no hay nada más que imágenes brillantes, montadas con pericia increíble. Fascinar es muy difícil y hay que reconocer en Donen unas cualidades excepcionales para lograrlo. (José Luis Martínez Redondo en ABC del 13 de octubre de 1966)

La trama sigue al profesor David Pollock, un experto en jeroglíficos de la Universidad de Oxford, quien es reclutado para descifrar un mensaje secreto que involucra a un primer ministro de Oriente Medio. En su camino se cruza con la enigmática Yasmin Azir, interpretada por Sophia Loren, cuya lealtad oscila constantemente, manteniendo al espectador y al protagonista en una duda perpetua. Lo que comienza como un encargo académico pronto deriva en una persecución frenética que incluye sueros de la verdad, dobles agentes y un complot de asesinato.

El aspecto visual es, sin duda, el elemento más sobresaliente del filme, gracias a la cinematografía de Christopher Challis, quien ganó un premio BAFTA por su trabajo. Debido a que el guion sufrió múltiples revisiones y no satisfacía plenamente a Donen, el director decidió que la única esperanza era hacer la película visualmente tan emocionante que el público no tuviera tiempo de cuestionar la lógica de la historia. Esto resultó en el uso experimental de luces tintadas, ángulos de cámara distorsionados y proyecciones, especialmente notables en la escena inicial del asesinato del profesor Ragheeb.

En cuanto al reparto, Gregory Peck asumió el papel protagónico, aunque Donen originalmente deseaba a Cary Grant, para quien se había escrito gran parte del diálogo. Aunque la crítica de la época consideró que Peck estaba algo fuera de su elemento en un papel que requería el carisma ligero de Grant, su interpretación de profesor "estirado" ofrece un contrapunto interesante a la exuberancia visual. Por otro lado, Alan Badel destaca como el villano Beshraavi, aportando una maldad irónica y sofisticada que ha sido comparada con el estilo de Alan Rickman.

El vestuario de Sophia Loren es otro pilar fundamental de la producción, contando con un guardarropa diseñado exclusivamente por la casa Christian Dior. Se estima que el costo de su ropa ascendió a £53,500, incluyendo una solicitud de la actriz de 20 pares de zapatos diferentes, lo que incluso influyó en que se bromeara sobre un supuesto fetiche de pies en el guion. Esta colaboración entre Dior y Hollywood subrayó el estatus de Loren como un ícono de la moda y elevó la estética glamurosa de la cinta.

La maestría técnica se extiende a la partitura musical de Henry Mancini y los títulos de crédito de Maurice Binder. La música de Mancini, nominada a un Grammy, utiliza ritmos de influencia oriental para puntuar la acción y el misterio, complementando perfectamente el tono ligero del filme. Secuencias de acción memorables, como la pelea en el acuario o el clímax donde Pollock utiliza una escalera de acero para derribar un helicóptero, demuestran la inventiva coreográfica de Donen en la dirección.

Finalmente, las localizaciones reales en el Reino Unido, desde los claustros del St John's College en Oxford hasta el viaducto de Crumlin en Gales, aportan una escala épica a la aventura. El rodaje no estuvo exento de dificultades, como la lesión de Peck que le impedía correr a la par de Loren, obligando al director a pedirle a la actriz que redujera su velocidad. A pesar de los desafíos de producción, la película logró ser un éxito de taquilla, consolidándose como un entretenimiento de "primer orden" para su época.

Desde una perspectiva crítica, Arabesque es un triunfo del estilo sobre la sustancia. Si bien funciona como un "caleidoscopio de tics visuales excesivos" que debería estudiarse en las escuelas de cine por su audacia técnica, su narrativa es deliberadamente delgada y confusa. La película no logra alcanzar la profundidad emocional de Charade, ya que el personaje de Peck nunca parece estar en un verdadero dolor emocional, sino solo en peligro físico. Además, vista con ojos contemporáneos, la cinta resulta problemática por su representación estereotipada y trivializada del mundo árabe. Al utilizar el conflicto de Oriente Medio simplemente como un "telón de fondo extranjero conveniente", la obra refuerza prejuicios históricos en lugar de explorar la realidad política de la región. En última instancia, Arabesque permanece como una fascinante reliquia pop: visualmente deslumbrante, musicalmente brillante, pero éticamente simplista.

Película estrenada en Madrid el 12 de octubre de 1966 en los cines Palacio de la Música, Argüelles, Barceló y Benlliure.

Reparto: Sophia Loren, Gregory Peck, Alan Badel, Kieron Moore, Carl Duering, Ernest Clark, George Coulouris.


lunes, 13 de abril de 2026

Misterio en la isla de los monstruos (1981). Juan Piquer Simón

Misterio en la isla de los monstruos (1981), dirigida por el cineasta valenciano Juan Piquer Simón, representa uno de los intentos más ambiciosos de la industria española por crear un cine de aventuras de exportación internacional a principios de los ochenta. La cinta es una adaptación muy libre de la novela Escuela de Robinsones de Julio Verne, autor que fue una referencia constante en la filmografía del director. A pesar de ser vilipendiada por sectores de la crítica oficial, la película se ha consolidado como una obra de culto dentro del cine fantástico y de "Serie B" hecho en España.

“Misterio en la isla de los monstruos” sorprenderá gratamente a los papás, que forzados por las circunstancias, se vean en la obligación de visionarla en compañía de sus retoños. Ingenua, divertida, tierna, ausente de cualquier pretensión, contiene hallazgos de lo más gratificante... (Interino en ABC del 11 de abril de 1981)

Con un presupuesto inusual para la época de unos 80 millones de pesetas, la producción apostó por un reparto de resonancia global que incluía a Peter Cushing y Terence Stamp, junto a figuras nacionales como Ana Obregón y el icono del terror Paul Naschy. El rodaje se extendió por localizaciones tan diversas como las playas de Asturias (especialmente la de San Cristóbal), el Monasterio de Piedra en Zaragoza, las Islas Canarias y Puerto Rico, buscando dotar a la cinta de una factura visual espectacular y exótica.

La trama sigue a Jeff Morgan (interpretado por Ian Sera), un joven que desea vivir aventuras antes de casarse con su prometida Meg/Phina (Ana Obregón). Su tío, el millonario William Kolderup (Peter Cushing), accede a enviarle en un viaje por el Pacífico escoltado por el profesor Thomas Artelect. Tras un supuesto ataque de criaturas marinas y un naufragio, Jeff y el profesor terminan atrapados en una isla que parece estar habitada por monstruos prehistóricos y caníbales.

El desarrollo de la historia sigue una estructura capitular similar a la de las novelas de aventuras, donde los protagonistas encuentran providencialmente un baúl con suministros y se enfrentan a diversos peligros. Sin embargo, el guion guarda un giro final que redefine toda la experiencia: se revela que el naufragio y los monstruos fueron un montaje teatral orquestado por el tío Kolderup para satisfacer las ansias de peligro de su sobrino en un entorno controlado. El conflicto se vuelve real cuando aparecen auténticos piratas liderados por el villano Taskinar (Terence Stamp), quienes buscan un tesoro oculto.

Técnicamente, la película destaca por sus efectos especiales artesanales, diseñados por el propio Piquer Simón y especialistas como Emilio Ruiz del Río, famoso por sus miniaturas y maquetas. Aunque las criaturas de goma y las perspectivas forzadas pueden resultar ingenuas hoy en día, en su momento representaron un esfuerzo de "economía de recursos" y ambición visual notable. La banda sonora, a cargo de Alfonso Agullo y con una canción interpretada por el grupo infantil Regaliz, refuerza el tono familiar y ligero de la propuesta.

Uno de los mayores aciertos del filme es la actuación de David Hatton como el profesor Artelect. Su magnetismo y su vis cómica, potenciada por el doblaje de Rafael de Penagos, lo convierten a menudo en el verdadero protagonista de la función frente al perfil más soso del héroe juvenil. Hatton logra un equilibrio difícil entre lo histriónico y lo entrañable, aportando una profundidad cómica que sostiene el ritmo de la película incluso en sus momentos más absurdos.

Finalmente, la película debe entenderse dentro del contexto del audiovisual postmoderno valenciano y la trayectoria de un director que, como un "francotirador" del cine, intentó competir con los modelos estéticos de Hollywood desde la modestia industrial. Piquer Simón logró crear una fantasía que, aunque imperfecta, rebosaba del imaginario de Verne y buscaba entretener sin complejos al público adolescente.

Misterio en la isla de los monstruos es una pieza que debe ser "saboreada" por su encanto artesanal y su falta de pretensiones. Si se analiza bajo estándares técnicos modernos, la película puede parecer mediocre debido a sus efectos especiales ingenuos y una trama que algunos califican de "mamarrachada". No obstante, su valor reside en la valentía temeraria de su creador para acometer proyectos internacionales y en su capacidad para generar una nostalgia genuina. Es una joya de la Serie B española que compensa sus carencias con un ritmo trepidante y un giro de guion que, en su inocencia, resulta sumamente divertido y original.

Película estrenada en Madrid el 3 de abril de 1981 en el cine Roxy A.

Reparto: Terence Stamp, Peter Cushing, Ian Sera, David Hatton, Gasphar Ipua, Blanca Estrada, Ana Obregón, Frank Braña, Paul Naschy.