miércoles, 25 de septiembre de 2019

Mr. Holmes (2015). Bill Condon



En 1947, Sherlock Holmes vive retirado en una remota granja de Sussex con un ama de llaves y el hijo de ésta. Cumplidos los 93 años, su memoria y su capacidad intelectual empiezan a deteriorarse. Su rutinaria vida se limita al cuidado de su colmena, a la escritura de su diario y a la lucha contra su pérdida de facultades. De repente, se le presenta un caso desconocido hasta el momento.

La película es un acercamiento al ser humano, a la parte menos brillante del mito, es una mirada aún así entrañable, querida, muy cercana y, por lo tanto, grandiosa en su sencillez y a la vez, eso sí, con su ingenio (siempre inagotable). Condon ha hecho un retrato fundamentalmente elegante, muy virtuoso, aunque quizás algo acaramelado y poco vigoroso si bien, como suele suceder con esta clase de actores, McKellen lo levanta con un poderío que le da sus 76 años de continuas genialidades en el mundo del arte. Todo el filme es una mirada con lupa, justo la de Sherlock Holmes. (J.M. Cuéllar en ABC del 21 de agosto de 2015)

Lo valioso de Mr. Holmes está en la creación de un clima muy personal,en los peque­ños y reveladores detalles de la vi­da cotidiana del legendario detec­tive, en los toques de humor (a ve­ces diseñados para el buen conocedor de la criatura de Doyle) y, sobre todo, en la magnífica com­posición de un Ian McKellen que,después de demasiados Gandalf y Magneto, ya se merecía un en­cuentro con un personaje de la ta­lla de Holmes, entrañable a la vez que complejo. (Jordi Batlle en La Vanguardia del 21 de agosto de 2015)

Mr. Holmes es un intento curioso por dar un giro al mito de Sherlock Holmes, pero al final solamente el maravilloso trabajo de Ian McKellen consigue dar auténtica entidad a una cinta que se queda muy lejos de conseguir su objetivo. (Mikel Zorrilla en Espinof)

Gracias al trabajo de los actores, y a una puesta en escena muy funcional, Mr. Holmes resulta un trabajo estimable, apegado tanto a los cánones del drama de época como a la premisa más básica del relato de misterio: que la investigación de la intriga debe interesarnos tanto como su resolución. (Yago García en Sensacine)

La solemnidad de la película deriva en una fría elegancia que no siempre se aviene con las emociones de la historia, el relato toma tantas sendas que a ratos se dispersa, y 'Mr. Holmes' tiene un remate final algo artificial. Pero, aun así, destaca por la locuacidad y la humanidad (amparadas en el rostro de Ian McKellen) con las que establece un vínculo entre el talento creativo y dramas vitales como la soledad, la culpa y la cercanía de la muerte. (Desirée de Fez en Fotogramas)

Mr. Holmes se enfoca en el hombre detrás de los misterios, y aunque puede carecer de la emoción de Baker Street, compensa con creces ver un drama tiernamente construido y bien actuado. (Rotten Tomatoes)

La trama de la película es suave y endeble, y no se combina tan bien como podría, pero sirve como un marco adecuado para la actuación del Sr. McKellen, que es gratificantemente maravillosa como era de esperar. (A.O. Scott en The New York Times)

Un elegante rompecabezas que presenta al sabio de Baker Street lidiando con una cosa con la que nunca tuvo que lidiar antes: sus propias emociones. (Kenneth Turan en Los Angeles Times)

Bill Condon filma con elegancia, hasta los últimos golpes de efecto, esta entrañable revisión del mito (...) donde los actores sueltan chispas, acompañados de una punzante partitura de Carter Burwell. (Yann Tobin en Positif)

Película estrenada en España el 21 de agosto de 2015.

Reparto: Ian McKellen, Laura Linney, Milo Parker, Hiroyuki Sanada, Hattie Morahan, Patrick Kennedy, Nicholas Rowe, Roger Allan.


viernes, 20 de septiembre de 2019

El hombre de mimbre (The Wicker Man, 1973). Robin Hardy


Una carta que hace sospechar que una joven desaparecida ha sido asesinada lleva al sargento Howie de Scotland Yard hasta Summerisle, una isla en la costa de Inglaterra. Allí el inspector se entera de que hay una especie de culto pagano, y conoce a Lord Summerisle, el líder religioso de la isla...

Se la ha calificado de película de terror; no lo es. Tiene, sí, imágenes insólitas, como si hubiesen sido filmadas en otra cultura, otro lugar u otro tiempo; nunca son terroríficas, sólo inesperadas y no pocas veces hermosas. (Julio Olivier en Academiaplay)

Robin Hardy es muy inteligente a la hora de transmitir la creciente incomodidad del personaje de Woodward y el hecho de que todo se desarrolle durante el día convierte cada acto en algo inevitable: no hay sitio donde esconderse, no podemos cerrar los ojos ante la creciente amenaza. Estamos en una fiesta de la que desconocemos las reglas, los invitados y el sentido último. Todos están alegres y felices menos nosotros. Y eso es aterrador. (Javier Trigales en Caninomag)

El cristianismo, al que lógicamente se puede acusar por sus injustificadas inquisiciones y sus sangrientas cruzadas, desarticuló sin embargo la necesidad de sacrificios humanos así como el de animales y he aquí un punto en común con el budismo, que terminó con los sacrificios humanos (y el canibalismo) en el Tibet.. El filme de Robin Hardy nos lo recuerda mostrándonos el lado amargo del tan simpático paganismo. Y eso no lo torna reaccionario; vean sino la insoslayable ironía implícita tras la famosa danza desnuda de Britt Ekland, cuando trata de seducir al sargento de un dormitorio a otro. Si Howie hubiera cedido a la tentación y perdido su virginidad, eso lo habría salvado ante la turba. Por el contrario, mantenerse firme a sus convicciones morales le termina conduciendo a la muerte. ¿Qué mejor ironía que esa para describir luz y sombra de la religión, sea cristiana o pagana? (Darío Lavia en Cinefania)

¿Gana alguno de los dos credos? El plano final, estupendo, de la película muestra cómo la cabeza del hombre de mimbre se desprende, víctima de las llamas, dejando ver el sol (para los isleños el dios Nuada, que lo personifica) que refulge sobre el horizonte, hasta ser tragado por el mar, en una conclusión que puede entenderse, siguiendo con el rico juego simbólico del film, como la inmersión en la nada definitiva para el protagonista. Pero quién sabe si también el hundimiento de las esperanzas de aquellos que, corrupta su comunión con la naturaleza, por haber querido propiciar a los dioses con una víctima engañada, están condenados a no volver a ver sus árboles doblados bajo el peso de sus frutos. (La mano del extranjero)

En fin, una película muy interesante, que debe ser rescatada tanto por su sugerente trama como por su innegable valor histórico, para preservarse como una de las cintas de misterio más originales y emblemáticas de la historia del cine, como prueba de ello está el epílogo, verdaderamente inquietante. (Alohacriticón)

Esta película de terror inteligente es sutil en sus emociones y escalofríos, con un final impactante y verdaderamente memorable. (Rotten Tomatoes)

Anthony Shaffer escribió el guión que, por pura imaginación y casi terror, rara vez ha sido igualado. (Variety)

La película de terror de culto de Robin Hardy de 1973 pasó por varios distribuidores, varias versiones y varias quiebras, recogiendo una poderosa reputación en el camino. (Dave Kehr)

Al igual que muchos de los mejores thrillers de terror, The Wicker Man funciona porque sorprende al público, confiando en el suspenso cuidadosamente cuidado en lugar de los sustos teatrales baratos. (James Berardinelli)

Es obvio, "El hombre de mimbre" es una película muy extraña. A medio camino entre el inquietante thriller y el musical. La trama, sórdida historia sobre una investigación en círculos religiosos exóticos, se desarrolla de una manera muy desconcertante, ya que la puesta en escena le da un aspecto casi documental a la película, incluyendo hermosos paisajes, una visión de la Inglaterra profunda ... Pero finalmente, después de media hora, una vez que estamos dentro de la trama, disfrutamos de esta atmósfera espeluznante. Hay que decir que el personaje de Christopher Lee, excelente, está bastante bien escrito, y el de Edward Woodward tiene una profundidad inesperada. Y el final, a pesar de su lado predecible, sigue siendo bastante efectivo. Lo que hace que la mayor parte del encanto de este "hombre de mimbre" sea su reflexión sobre los conflictos religiosos, así como sobre la antigüedad de algunos de ellos, más lograda de lo que parece. Una bonita sorpresa. (Titusdu59 en Allocine)

Película no estrenada comercialmente en España.

Reparto: Edward Woodward, Christopher Lee, Ingrid Pitt, Britt Ekland, Lindsay Kemp, Diane Cilento, Irene Sunters.



domingo, 15 de septiembre de 2019

Tierra (1996). Julio Medem


En alguna parte de ese inmenso océano negro que es el cosmos, hay una isla con colinas de tierra roja, a la que llega Ángel para fumigar y exterminar la plaga de cochinillas que produce en el vino un extraño sabor a "tierra". Bajo la atmósfera de unos cielos eléctricos y el contacto con unas gentes sencillas, Ángel encuentra la oportunidad de resolver su desdoblamiento de personalidad por medio de la elección entre dos mujeres.

Hay que decir que todo el talento visual, la fortaleza y la capacidad de sugerencia de Julio Medem alcanza en «Tierra» una altura considerable; y que la fotografía de Aguirresarobe y la música de Alberto Iglesias son, por momentos, los auténticos protagonistas.de la película. Y apostíllar- que cuando Medem considere oportuno que su cine, genial a rachas, fluya de verdad a la altura de los ojos en vez de irse a buscar el hiperespacio, será un placer ver y hablar de sus películas. (Oti Rodríguez Marchante en ABC del 27 de mayo de 1996)

Cuando Medem afronta directamente los dilemas de la pasión,el amor y el sexo, es cuando la película funciona mejor y combina la fuerza de las imágenes con una inusitada intensidad narrativa. (Lluís Bonet Mojica en La Vanguardia del 26 de mayo de 1996)

"Un guión con deficiencias de estructura y exceso de pedantería hace demasiado larga la primera parte. Más atractiva la segunda parte." (Augusto M. Torres: Diario El País)

Tan sólo por ser cómplice de este precioso galimatías merece verse una fascinante, aunque quebrada, película, que podría haber sido perfecta, magistral. (Ángel Fernández Santos en El País del 20 de mayo de 1996)

Tierra es una fascinante inmersión en el interior de un personaje desdoblado, atrapado por pasiones enfrentadas y abocado a elegir entre la vida y la muerte, o tal vez entre la locura y la cordura, mientras el espectador queda encadenado a las bellísimas imágenes de un cineasta inimitable, que siempre viaja a contracorriente. (Miguel Ángel Palomo en El País)

Si su sinopsis es ya de por sí complicada de explicar, mucho más lo es explicar como traslada Medem todo este juego de dualidad, lo terrenal y lo celestial, siempre a través de elementos tan surrealistas que a veces rozan lo fantástico y las metáforas, que en más de una ocasión, sólo el director las entiende —la cochinilla y el dichoso sabor a tierra que da al vino—. (Lauraros en Espinof)

Medem logra capturar con notable intensidad las alteraciones y estados emocionales que vive el protagonista y cruza meritoriamente un registro más crudo y realista con fugas hacia el fantástico y lo surrealista. (Bibi Ramos en Sensacine)

A pesar de su ambición poética, Julio Medem solo logra crear una metáfora de la entropía, hasta que su película, prisionera de fuerzas contradictorias, se detiene, lejos del objetivo soñado. (Thomas Sotinel en Le Monde)

Más allá de la historia, banal, es el tratatamiento a que la somete el director, Julio Medem, lo que fuerza la admiración, incluso lo que cautiva. Engrandeciendo los gestos, las personas y los paisajes con una sentido inspirado de encuadre y movimiento, Medem transmuta la realidad y le da una dimensión mítica. (Vincent Ostria en L'Humanité)

Película estrenada en España el 24 de mayo de 1996.

Reparto: Carmelo Gómez, Emma Suárez, Silke, Nancho Novo, Karra Elejalde, Txema Blasco.


martes, 10 de septiembre de 2019

El luchador (The Wrestler, 2008). Darren Aronofsky


Randy "The Ram" Robinson (Mickey Rourke) es un luchador profesional de wrestling que, tras haber sido una estrella en la década de los ochenta, trata de continuar su carrera en el circuito independiente, combatiendo en cuadriláteros de tercera categoría. Cuando se da cuenta de que los brutales golpes que ha recibido a lo largo de su carrera le empiezan a pasar factura, decide poner un poco de orden en su vida: intenta acercarse a Stephanie, la hija que abandonó (Evan Rachel Wood) y trata de superar la soledad con su amor por Cassidy, una streaper (Marisa Tomei).

Aronofsky sospecha que el material que usa es de derribo, un perdedor puro en su mejor momento d e estercolero, y rehúsa disputarle el protagonismo: una mirada clara y a la altura de los ojos de los demás, una cámara sencilla (en su caso, la sencillez no es una virtud: es un milagro), una desacomplejada narración en la que los sentimientos no molestan y los clichés, tampoco... (Oti Rodríguez Marchante en ABC del 20 de febrero de 2009)

Estamos, pues, en el terreno familiar del cine pugilístico tintado de sombras, el terreno de las espléndidas The set-up, de Robert Wise,o Fat City, deJohn Huston. (...) Aronofsky destierra sus veleidades de autor para servirnos un producto de aire clásico en lo visual (pese al uso de la cámara en mano o la tendencia a seguir al personaje de espaldas) y coherente en su discurso: un elogio del loser y de su dignidad sin mácula. (Jordi Batlle Caminal en La Vanguardia del 20 de febrero de 2009)

A pesar de que el enorme trabajo de Mickey Rourke resulta a todas luces magistral, no debería ensombrecer el extraordinario trabajo del realizador, que logra un resultado emotivo, lleno de credibilidad y que no resulta fácil de olvidar. (Jesús León en Espinof)

Después de sus excesos visuales en “Réquiem por un Sueño” (Requiem for a Dream, 2000) y “La Fuente de la Vida” (The Fountain, 2006) y con un presupuesto reducido a 6 millones de dólares, Darren Aronofsky opta por un estilo realista a lo documental, con profusión de cámaras en mano para seguir el devenir diario de Randy, algo obvio en los primeros cinco minutos donde la cámara va pegada a la espalda de Randy sin llegar a verle el rostro. Este tipo de escenas llegan a su culmen justo cuando Randy se prepara para trabajar en la carnicería/charcutería y va recorriendo el camino que va desde los vestuarios hasta su nuevo trabajo como si de sus caminatas al cuadrilátero se tratasen, con los gritos de ánimo del público imaginarios sonando cada vez más potentes hasta que Randy abre las cortinas y se desvanecen. (Cineultramundo)

Una pena que se mueva entre tanto lugar común, sin conflictos más intensos y con un enfoque bastante rutinario de reconducción vital enaltecido por la presencia de un Mickey Rourke idóneo para el papel central. (AlohaCriticón)

Aronosfsky despliega una puesta en escena basada en una fotografía mortecina y en un trabajo visual menos excesivo que en otras ocasiones, pero igual de incisivo y extremo. No es cineasta de camino intermedios, en eso, no engaña a nadie. Siempre cae en cierto tremendísimo, pero es que sus personajes siempre se mueven en el filo, en la frontera. Y es ahí en donde nos sitúa como espectadores, obligándonos a situarnos frente a unas narraciones que imponen siempre una toma de postura, sea cual sea ésta.(Israel Paredes en Sensacine)

En una feliz idea de puesta en escena, Darren Aronofsky decide empezar El Luchador pegado a la espalda de Randy The Ram Robinson. Esta estrategia casi dardenniana tiene como objetivo dejar por sentado el respeto y admiración que profesa por un personaje que, como el actor que lo encarna, vuelve del reino de las sombras para recuperar el trono que nunca debería haber dejado vacante. (Sergi Sánchez en Fotogramas)

Mickey Rourke ofrece una actuación memorable en The Wrestler, un drama profundamente conmovedor, desgarrador y, en última instancia, gratificante. (Rotten Tomatoes)

The Wrestler muestra que, tanto en las películas como en la lucha libre, la línea entre la realidad y la actuación teatral puede ser menos clara de lo que suponemos. (A.O. Scott en The New York Times)

El encanto de The Wrestler reside, de hecho, en la evidencia que une su tema a un cierto estado de la imagen (...) (Emmanuel Burdeau en Cahiers du Cinéma)

Darren Aronofsky hace de su protagonista una figura crística, incluso sansulpiciana, volviendo a conectar por momentos con el exceso de sus películas anteriores. (Franck Garbarz en Positif)


Película estrenada en España el 20 de febrero de 2009

Reparto: Mickey Rourke, Marisa Tomei, Evan Rachel Wood, Todd Barry, Ernest Miller.


viernes, 6 de septiembre de 2019

Nobleza baturra (1935). Florián Rey


Ambientada en el Aragón de principios del siglo XX, narra la historia de María del Pilar (Imperio Argentina), una muchacha honesta, cuyo buen nombre se ve mancillado cuando un antiguo pretendiente rechazado, por despecho, acusa a María de haber mantenido relaciones sexuales fuera del matrimonio. La calumnia pronto se extiende por toda la comarca.

Con Nobleza baturra Florián Rey nos ofrece una sucesión de imágenes bellísimas que, aisladas, ya bastarían para acreditarlo como verdadero artista. Pero, además, esas imágenes aparecen tan justamente engarzadas, que el film posee una absoluta unidad. El ciclo de fotografías de la siega y la trilla con que se inicia y termina, no sólo cuenta con la fineza de sus estampas, sino que vale por el símbolo de aquella unidad. Las escenas de la danza son difícilmente superables. Que nosotros sepamos, nunca ha sido tratada la jota, desde el punto de vista técnico, con tanta soltura. Mención especial merecen los escenarios—en los cuales nada se escatimó y la fotografía. (Alberto Gracián en La Vanguardia del 9 de octubre de 1935)

Con todo, Nobleza baturra es una buena película. No faltan en ella esos aciertos que nos prometía la solvencia de todos los que han contribuido a su reaparición en la pantalla; aunque no hayan podido llegar a la calidad que, sin duda, hubieran alcanzado con un escenario y unos diálogos más adictos a la cámara que al micrófono. (Antonio Barbero en ABC de 12 de octubre de 1935)

Una de las cotas más considerables del cine populista hispano, donde los conflictos sociales se abordan desde el puro paternalismo, pero también uno de los títulos con mayor interés sociológico y hasta cinematográfico de los que se rodaron durante los años treinta. Ha alcanzado la categoría de mito, y en esta perspectiva ha de contemplarse, aunque no por ello deban obviarse sus limitaciones. (Fotogramas)

Florián Rey dirigió este clásico del cine español que supuso uno de los grandes éxitos en taquilla de la época de la II República. Adapta la obra teatral de Joaquín Dicenta. Supuso una de las interpretaciones más recordadas de Imperio Argentina. Juan de Orduña dirigió una nueva versión en 1965. (Decine21)

Técnicamente no es una película maravillosa ni mucho menos, sin embargo es un buen retrato de la vida rural del Aragón de esa época. Algunas escenas mas bien parecen sacadas de un documental con abundantes escenas joteras. Además, el hecho de que estén todo el tiempo llamándose maños y mañas los unos a los otros y el acentazo baturro que tienen los actores me parece demasiado divertido. (My Blueberry Films)

En cuanto a la dirección Florián Rey da muestras de una soltura cada vez mayor, superando los escoyos técnicos del primitivo sistema de sonido, dotando al filme de una plástica y continuidad excelentes, ofreciendo una pequeña joya costumbrista llena de encanto. Sorprendieron especialmente los planos con que se abre la película que, como señala el escritor Terenci Moix en su libro "Suspiros de España", hicieron exclamar al crítico de Cinegramas "¿Murnau? ¿King Vidor? Sencillamente... Florián Rey". El filme sin embargo se resiente de su componente ideológico, la parte que peor ha envejecido y el excesivo y obligado papel de la iglesia como mediador en la resolución del asunto, lo que hace que diversos críticos hayan etiquetado a este título como una de las producciones más reaccionarias de Cifesa. Estas consideraciones no empañan la calidad de la cinta y probablemente no se encontraban entre las principales inquietudes de su realizador, más interesado en mostrar la vida y costumbres aragonesas, no exentas, eso sí, de cierto tipismo y caricatura. (Viento de coplas)

Yo en Nobleza baturra veo un documental minucioso y exhaustivo de la España rural de la década de los años 30 del pasado Siglo XX, y mucho más en concreto de la cultura y particular idiosincrasia aragonesa (¿existe otra película en la historia que se repita más veces la palabra “maño” y “maña”?). Por esa parte me encanta la película, ya que es un documento vivo de una parte de nuestra historia. De esta manera podremos disfrutar de la típica película folclórica repleta de emoción, gracia, sencillez, ternura, música y sentimentalismo (rodado todo de forma correcta y convencional por Florián Rey); y por otro lado hacer un repaso y empaparnos de una lección de historia mucho más visual y directa de la que nos puedan enseñar los libros acerca de esa época. (El despotricador cinéfilo)

Película estrenada en Barcelona el 8 de octubre de 1935 en el Cine Cataluña y en Madrid el 11 de octubre de 1935 en el Cine Rialto.

Reparto: Imperio Argentina, Juan de Orduña, Manuel Luna, Juan Espantaleón, Miguel Ligero, Pepe Calle, Pilar Muñoz.