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jueves, 30 de abril de 2026

Tootsie (1982). Sydney Pollack

Tootsie (1982) es ampliamente considerada como una de las comedias más importantes y exitosas del cine estadounidense contemporáneo. Estrenada en una época en la que el público disfrutaba de los enredos de identidad, la película se distinguió por ofrecer un enfoque más maduro y humano sobre el intercambio de roles de género en comparación con sus predecesoras. La cinta no solo buscaba la risa fácil a través del travestismo, sino que intentaba explorar la realidad de la experiencia femenina desde la perspectiva de un hombre que debe "caminar un kilómetro en los zapatos de otro" para madurar.

Afortunadamente, Sydney Pollack, apoyándose en un guión medido al milímetro, no apura las situaciones vodevilescas. Como elude, igualmente, la chabacanería, ahorrando de paso, al espectador, el aspecto panfletario de la reivindicación feminista. La resultante de tantos equilibrios “peligrosos” es una película coherente, atractiva en su originalidad, inquietante por ello mismo. Un filme con el dulce sabor de la comedia, risas nerviosas, chispeantes, y con un regusto amargo. (Pedro Crespo en ABC del 18 de marzo de 1983)

La trama se centra en Michael Dorsey, un actor talentoso pero con una reputación de ser extremadamente difícil, lo que lo deja sin empleo en Nueva York. En un acto de desesperación, Michael se disfraza de mujer bajo el nombre de Dorothy Michaels y logra obtener un papel en una popular telenovela, transformándose rápidamente en un fenómeno televisivo. Dirigida por Sydney Pollack, la producción fue notablemente compleja y contó con la colaboración de más de una docena de guionistas, logrando finalmente una estructura narrativa que muchos críticos califican de casi perfecta.

El éxito de la película descansa en gran medida en las actuaciones de su elenco estelar, encabezado por un Dustin Hoffman que abordó el papel de Dorothy con una seriedad dramática absoluta. Hoffman se involucró profundamente en el personaje, llegando a tener una epifanía emocional al darse cuenta de que, como mujer, no cumplía con los estándares físicos de belleza que la sociedad impone, lo que lo impulsó a querer contar esta historia con mayor urgencia. Por su parte, Jessica Lange entregó una interpretación llena de gracia y vulnerabilidad como Julie Nichols, papel que le valió el Oscar a la Mejor Actriz de Reparto.

Desde un punto de vista comercial y crítico, Tootsie fue un triunfo masivo, recaudando más de 177 millones de dólares frente a un presupuesto de apenas 15 millones. La película recibió un total de diez nominaciones al Oscar y ha sido reconocida por el American Film Institute como la segunda película más divertida de todos los tiempos. Su legado técnico también es destacable, con una cinematografía elegante y una banda sonora exuberante de Dave Grusin que incluye el tema nominado al Oscar "It Might Be You".

En cuanto a su temática, el filme propone que Michael se convierte en un "mejor hombre" gracias a su tiempo viviendo como mujer. A través de Dorothy, el protagonista aprende a enfrentar el sexismo en el lugar de trabajo y a valorar la fuerza interior por encima de la apariencia física. Al final de la cinta, Michael le confiesa a Julie que fue un mejor hombre con ella siendo mujer que lo que jamás fue con una mujer siendo hombre, articulando la lección central sobre la empatía y el crecimiento personal.

Más allá de la comedia, la película invita a análisis psicológicos profundos, como la lectura freudiana donde los personajes principales representan componentes de la psique humana. En este análisis, Michael Dorsey actúa como el "ello" (impulsivo y talentoso), su agente representa el "ego" (la realidad brutal del mercado), y su compañero de cuarto personifica el "superego" o la conciencia moral de la historia. Esta multidimensionalidad es lo que ha permitido que Tootsie mantenga su relevancia en los estudios cinematográficos décadas después de su estreno.

Finalmente, la percepción del texto ha evolucionado con los cambios en la política de género, lo que llevó incluso a una adaptación musical en 2019 que actualizó varios de sus elementos para la era moderna. Aunque la película original es celebrada por su progresismo en los años 80, críticos contemporáneos señalan que sigue siendo una historia sobre el empoderamiento femenino contada a través de una lente masculina. A pesar de estas críticas, el impacto cultural de Dorothy Michaels como icono de asertividad sigue siendo innegable en la historia del cine.

En conclusión, Tootsie es una obra maestra técnica y actoral que logra equilibrar la farsa con una profunda introspección humana. Si bien sus políticas de género pertenecen a su tiempo y pueden ser cuestionadas hoy por priorizar la transformación del hombre sobre la autonomía real de las mujeres en la trama, su brillantez reside en la humanidad de sus personajes y en la seriedad con la que trata la identidad. Sigue siendo un testimonio del poder del cine para fomentar la empatía, recordándonos que la verdadera comprensión del otro requiere romper con nuestros propios prejuicios y egos.

Película estrenada en España el 17 de marzo de 1983.

Reparto: Dustin Hoffman, Jessica Lange, Teri Garr, Dabney Coleman, Charles Durning, Bill Murray, Geena Davis, Doris Belack.

jueves, 5 de marzo de 2026

Todos los hombres del presidente (All the President's Men, 1976). Alan J. Pakula

Todos los hombres del presidente (1976), dirigida por Alan J. Pakula, es considerada una de las películas más precisas y trascendentales sobre el periodismo de investigación en la historia del cine. Basada en el libro homónimo de Carl Bernstein y Bob Woodward, la trama se centra en los primeros siete meses del escándalo Watergate, desde el allanamiento en el complejo de oficinas hasta la segunda investidura de Richard Nixon. El filme narra cómo dos reporteros del Washington Post, inicialmente asignados a una noticia aparentemente menor, logran desentrañar una red de sabotaje y encubrimiento que involucraba a las más altas esferas del poder estadounidense.

Para un público que no sea norteamericano y tenga una excelente memoria, el caso “Watergate” no llega a resultar apasionante. Fatigan tantos nombres, tantos rostros, tantas reiteraciones. Los puntos fundamentales del relato quedan desdibujados. Hay, en suma, una fuerte dosis de oscuridad mezclada con algunas secuencias magistrales, con los momentos en que la veracidad de la historia se hace dramáticamente trascendente. (Pedro Crespo en ABC del 22 de octubre de 1976)

La producción fue impulsada por Robert Redford, quien compró los derechos del libro en 1974 y participó activamente en el desarrollo del guion junto a Pakula. Aunque el guionista William Goldman recibió el crédito oficial y ganó un Oscar por su trabajo, el proceso creativo estuvo marcado por tensiones, incluyendo borradores alternativos escritos por el propio Bernstein y su entonces pareja Nora Ephron. Finalmente, el enfoque se mantuvo en el dogged reporting (periodismo tenaz) de los protagonistas, eliminando la segunda mitad del libro para concentrar la tensión dramática en la investigación.

El éxito de la cinta reside en gran medida en la química y el contraste entre sus protagonistas: un reservado y analítico Bob Woodward (Redford) y un más impetuoso Carl Bernstein (Dustin Hoffman). Ambos actores pasaron meses en la redacción del Washington Post realizando investigaciones para sus papeles, logrando una interpretación que ha sido calificada como el "estándar de oro" para el cine sobre periodismo. Junto a ellos, Jason Robards brindó una actuación icónica como el editor Ben Bradlee, lo que le valió el Premio de la Academia al Mejor Actor de Reparto.

Visualmente, el filme destaca por la maestría de Gordon Willis, quien utilizó una iluminación fluorescente y composiciones gráficas para capturar la atmósfera de la redacción. Uno de los momentos más memorables es el plano cenital en la Biblioteca del Congreso, donde la cámara se aleja verticalmente hasta mostrar a los protagonistas como figuras diminutas en un mar de registros, simbolizando la magnitud de su tarea. Willis evitó el uso de colores vulgares y se apoyó en lentes divididas (split diopters) para mantener el foco tanto en el primer plano como en el fondo, integrando el entorno en la narrativa.

El diseño de sonido refuerza el realismo de la obra al prescindir casi totalmente de música incidental, permitiendo que el ruido ambiental de las máquinas de escribir y las conversaciones de oficina generen la tensión. Pakula buscaba una atmósfera naturalista donde los actores tuvieran que alzar la voz sobre sonidos cotidianos, como el estruendo de aviones, para intensificar la sensación de estar en una Washington real y laberíntica. El sonido metálico de las teclas golpeando el papel se ha convertido, con el tiempo, en un icono de la libertad de prensa.

La autenticidad fue una obsesión para el equipo, llegando a reconstruir minuciosamente la redacción del Post en un estudio de Burbank tras no recibir permiso para filmar en las oficinas reales. El diseño de producción incluyó réplicas exactas de escritorios, directorios telefónicos antiguos e incluso cajas de basura auténtica traída de la redacción original para asegurar que cada detalle fuera fiel a la época de 1972. Esta dedicación al detalle ayudó a transformar un proceso burocrático y tedioso, como es la comprobación de fuentes, en un thriller de suspense electrizante.

Temáticamente, la película se inserta en la "Trilogía de la Paranoia" de Pakula, explorando las zonas oscuras del poder y la gestión del secreto. A través de los encuentros clandestinos con la fuente anónima "Garganta Profunda" en garajes oscuros, el filme popularizó la frase "follow the money" (sigue el rastro del dinero), un concepto que no aparecía en el libro original pero que definió la lógica de la investigación. La obra concluye no con el triunfo personal de los reporteros, sino con un montaje de teletipos que anuncian la dimisión de Nixon, subrayando que el periodismo es el verdadero protagonista.

Todos los hombres del presidente trasciende el género biográfico para convertirse en una oda a la ética profesional y a la transparencia gubernamental. Su valor radica en no ceder a la tentación de "hollywoodizar" la historia con escenas de acción innecesarias, confiando en que la búsqueda de la verdad es suficientemente fascinante por sí misma. Al retratar las frustraciones, las pistas falsas y el riesgo personal de los periodistas, Pakula logró que el público interiorizara el estrés de una democracia bajo amenaza. Es una obra que permanece vigente en un mundo que aún lucha con la integridad de los medios y la rendición de cuentas del poder político.

Película estrenada en Madrid el 21 de octubre de 1976 en los cines Rialto y Fantasio.

Reparto: Robert Redford, Dustin Hoffman, Jack Warden, Martin Balsam, Hal Holbrook, Jason Robards, Jane Alexander, Ned Beatty, Stephen Collins, Lindsay Crouse.