jueves, 11 de junio de 2020

Sarraounia (1986). Med Hondo


Una columna francesa bajo el mando de los capitanes Voulet y Chanoine, parte del Sudán "francés" el 2 de enero de 1899. Tiene la misión de detener la marcha relámpago de Rabah, el "Sultán negro" que está conquistando un reino en el corazón de África. Los capitanes y su legión de mercenarios africanos aplastan sin piedad y disparan a todo lo que se interpone en su camino. Las aldeas son arrasadas, mujeres, niños y ancianos mutilados, las casas quemadas y los pozos cegados. Se capturan hombres y mujeres válidos para aumentar y servir a esta columna en la marcha. Para detener los abusos de esta columna y estos líderes, el coronel Klobb se lanza en su búsqueda. Su misión es capturar a los capitanes Voulet y Chanoine y continuar hacia Chad. Las noticias ya han llegado a Sarraounia, reina de los Aznas. Celosa de su independencia y preocupada, confía en su padre adoptivo que le enseñó las técnicas de la vida, pero especialmente las de la guerra y la brujería. Sarraounia está lista para enfrentarse a los invasores. Voulet, al enterarse de la existencia de esta reina bruja, decide no dar cuartel, a pesar de las recomendaciones de sus superiores ...

Sarraounia fue filmada en Burkina Faso. La película retoma el punto de vista de la novela de Mamani Abdoulaye, que convirtió a la reina Sarraounia en un símbolo de la lucha de los africanos contra la colonización.

El papel principal lo interpreta Aï Keïta, una joven burkinabé, que estaba haciendo su debut en la pantalla. Med Hondo inicialmente pensó en darle un papel secundario, pero luego decidió que interpretara a Sarraounia, después de haber notado su naturaleza combativa cuando la vio participar en una discusión. Luego continuó apareciendo ocasionalmente en producciones de su país mientras trabajaba como secretaria en un hospital.

A pesar de ser muy bien recibida en festivales internacionales, Sarraounia fue un fracaso financiero, lo que llevó a la quiebra a la productora de Med Hondo: la película sólo conoció una distribución reducida en los cines franceses, donde se retiró al cabo de tres semanas. En 1992, se proyectó nuevamente en los cines de Francia.

"Quería ilustrar hechos históricos auténticos para mostrar que el continente africano no fue colonizado fácilmente, sino que tenía una historia de lucha y resistencia. Hubo mujeres africanas que participaron en la lucha contra el colonialismo: la reina Sarraounia en Níger, Jinga en Angola, Ranavalona en Madagascar, Beatriz del Congo, por nombrar algunas. No se menciona la importancia histórica de las mujeres africanas, que también dirigieron los reinos y disfrutaron de un prestigio considerable en las sociedades matriarcales. Sarraounia se rodó en 1986 en Burkina Faso. Los extras fueron elegidos entre los soldados del ejército de Burkinabé y la población local. Algunas escenas requerían hasta 400 soldados y 2000 extras pagados. [...] El estreno de la película tuvo lugar en París, pero inicialmente la distribución fue saboteada. El distribuidor no respetó el contrato. Según algunos, hubo presión política, pero no tengo pruebas concretas para demostrarlo. Todo fue tan escandaloso que algunos directores, Bertrand Tavernier, Constantin Costa-Gavras, Ousmane Sembène, Souleymane Cissé, firmaron una petición para protestar." (Med Hondo)

Filmada en una gloriosa pantalla panorámica con colores suntuosos y espléndidas escenas de batalla a gran escala, la adaptación de Hondo de la novela de Abdoulaye Mamani transforma un hecho histórico poco conocido en un poema épico sobre la resistencia africana contra el colonialismo. (Aboubakar Sanogo)

La película conserva una distancia épica respecto a sus personajes; carece de emoción a pesar de las imágenes de violencia y horror. (Hilary Mantel en The Spectator)

Reparto: Aï Keïta, Jean-Roger Milo, Féodor Atkine, Didier Sauvegrain, Jean-Pierre Castaldi.



martes, 2 de junio de 2020

Lancelot du Lac (1974). Robert Bresson


Después de la búsqueda del Grial, que fue un fracaso, Lancelot du Lac regresa a la corte del Rey Artús (Arthur). Guenièvre, esposa del rey, siguió siendo su fiel amante, lo que hace que Lancelot crea que ésta es la razón de su fracaso. Mordred, celoso, fomenta un plan contra él para confundir a los dos amantes ante el rey. Guenièvre no niega sus sentimientos, pero Lancelot muestra lealtad a su rey: le da la reina a Arthur y luego se va para defender la causa de su señor contra Mordred.

Lancelot du Lac es, para quien esto escribe, una de las más bellas, puras y pasionales historias de amor de la historia del cine, además de la más auténtica aproximación al mundo medieval jamás filmada. (Cinema esencial)

Lancelot du Lac es una película negra, desesperanzada. Que hace especial hincapié en lo más negro de la humanidad, su bestialidad, su violencia. Sí, estamos ante un film que es todo sangre, palabras soltadas como eructos repletos de bilis, sentimientos negros y desesperados. Armaduras, espadas y una humanidad inexistente arrojándose al vacío por auténticas nimiedades y sinsentidos. No, no hay ninguna épica en Lancelot du Lac, solo amargura y pesimismo y, como reflejo de todo ello, un último plano demoledor, con una masa de armaduras caídas, muertas, formando una pila metálica que nos remite al desguace donde ha ido a parar toda la humanidad. (Cine maldito)

Pero Bresson aún va más allá en el inolvidable final, cuando Lanzarote, malherido, cosificado definitivamente, envuelto en su armadura, se acerque a los cadáveres de sus compañeros y, tras exclamar “¡Ginebra!,” se desplome sobre ellos. Tras un nuevo plano del carroñero sobrevolando en silencio, tras un momento de quietud sobre los caídos donde nada ocurre, tras ese asomo de eternidad, la armadura que contiene a Lancelot se desmorona del todo, provocando el ruido sordo de las corazas que entrechocan: un solo ruido que condensa la impresión de derrota absoluta y que es uno de los efectos más lacerantes de toda la carrera del cineasta. Fin. No hay redención posible: sólo la carne mutada en mera chatarra. (Fernando Usón en Capricho cinéfilo)

Bresson, igual que Dreyer y Ozu, fue depurando a lo largo de su carrera un lenguaje basado en la renuncia y la sobriedad: sólo el ascetismo estilístico podía conducir al hallazgo de la belleza más pura. Lancelot du lac es, en ese sentido, una obra incuestionablemente consecuente con sus planteamientos teóricos; aunque debe situarse por debajo de sus obras mayores. (Ricardo Pérez Quiñones en Esculpiendo el tiempo)

Uno de los films más sorprendentes de su director, en el que abordó la mitología más popular de la épica medieval desde una mirada sobria y casi ascética. Rehuyendo toda espectacularidad -en este sentido resultan admirables las elipsis con que resuelve las secuencias estrictamente épicas-, se libró a un ejercicio apasionante con el que pretendió deslindar el Mito y la Historia, para llegar a unas conclusiones algo escépticas. (Fotogramas)

Pertenece con Pickpocket y Au hasard Balthazar al más alto nivel del logro de Bresson. (Dave Kehr en Chicaco Reader)

Toda la película está filmada en colores irresistiblemente austeros y una mirada embelesada que se desliza hacia abajo desde el cielo y termina, horriblemente fija en cuerpos blindados que yacen en el barro. (Michael Wilmington)

Es increíblemente hermosa, fascinante, agotadora, edificante, increíble: todas las cosas que podrías esperar de una obra maestra. (Time Out)

Reparto: Luc Simon, Laura Duke Condominas, Humbert Balsan, Vladimir Antolek-Oresek, Patrick Bernard.

lunes, 25 de mayo de 2020

OSS 117: Perdido en Río (OSS 117: Rio ne répond plus, 2009). Michel Hazanavicius


Doce años después de su estancia en El Cairo, OSS 117 tiene que cumplir una nueva misión. Siguiendo la pista de un microfilm comprometedor para Francia, el célebre agente forma equipo con una seductora teniente coronel del Mosad para capturar a un nazi chantajista. Esta aventura lo llevará de las soleadas playas de Río a los exuberantes bosques del Amazonas, de las más profundas grutas secretas a la cumbre del Cristo de Corcovado. Pero, sea cual sea el peligro, sea lo que sea lo que está en juego, siempre se puede contar con Hubert Bonisseur de la Bath para salir adelante.

Una historia al servicio del talento de Durjadin y de una sucesión de gags de inevitable sabor francés para lo bueno y lo malo, buscando un humor fácil y sencillo, directo, con vistas al público general. Es decir, un producto calibrado y orquestado con las ideas bien asentadas que, si bien no está a la altura de la primera entrega, resulta un estimable pasatiempo. (Virginia Montes en Sensacine)

Concepto brillante y anomalía pura en el campo siniestrado de la comedia francesa, la intensidad especial de OSS 117 es afortunadamente reproducible sin límite. (Vincent Malausa en Cahiers du Cinéma)

Ambicioso en la forma, francamente paródico y políticamente incorrecto en el fondo (...) Un segundo episodio era esencial. Está hecho y muy bien hecho. (Christophe Narbonne en Première)

Conducida por otra atrayente actuación de Jean Dujardin, esta secuela ofrece una acción más absurdamente divertida y un humor más políticamente incorrecto para los fanáticos de las películas de espías de los años 60. (Rotten Tomatoes)

Me gustó la película de 2006, y también me gustó ésta. Puede que me guste un poco más, porque Dujardin va creciendo en el espectador. (Roger Ebert)

No sólo es divertida, se ve y se siente fantásticamente, gracias a su duplicación de una cinematografía alegremente kitsch y la dirección de las películas de espías de los años sesenta, incluso el baño de Technicolor. (Ben Machel en The Times)

Película estrenada en España el 5 de febrero de 2010.

Reparto: Jean Dujardin, Louise Monot, Alex Lutz, Rüdiger Vogler, Ken Samuels, Reem Kherici.



miércoles, 13 de mayo de 2020

Brooklyn (2015). John Crowley


En los años 50, la joven irlandesa Eilis Lacey decide abandonar Irlanda y viajar a los Estados Unidos, concretamente a Nueva York, donde conoce a Tony, un chico italiano con el que comienza a salir y del que se enamora. Pero, un día, a Eilis le llegan noticias de una triste noticia familiar y tendrá que decidir entre quedarse en su nuevo país o volver a su tierra natal.

Todo llega en el momento justo, como esa preciosa canción irlandesa cantada a capella, todo es exquisito, las interpretaciones son perfectas, incuestionables. Pero nada es sorprendente, salvo la chocante actitud de la protagonista en la segunda mitad del relato, de nuevo en Irlanda, ante la que, morriña aparte, solo hay una explicación que no se desarrolla: la visión del amor como un camino hacia lo confortable y no hacia lo verdaderamente pasional. Una teoría que habría hecho la película más equívoca, y quizá más trascendente y compleja. Pero menos bonita, plácida y romántica. (Javier Ocaña en El País del 25 de febrero de 2016)

Es un retrato amable, lleno de dulzor y amargura, plasmado con gusto cromático y emocional por un cineasta sin ínfulas, que le permite a las dos grandes estrellas de su película, la emoción y Saoirse Ronan, adueñarse de cada una de las escenas sin que la cámara o el sello del director pretenda entrometer un adjetivo mejor. A eso suele llamársele «clasicismo», y es tanto una moneda en desuso como un bono seguro en las manos de quien mira la pantalla desde una butaca de pago. (Oti Rodríguez Marchante en ABC del 26 de febrero de 2016)

Su tono es mayormente agridulce, contado al viejo estilo del melodrama clásico. De esta manera resulta terriblemente efectiva sin tener que levantar la voz, instalada allí donde prima la melancolía. (Salvador Llopart en La Vanguardia del 26 de febrero de 2016)

Brooklyn' es una película sentida y con alma. Es deliciosa tanto por su puesta en escena como por la exactitud del texto. Como ya hizo en 'An Education' (2009), el escritor Nick Hornby, que adapta una novela de Colm Tóibín, firma un guión preciso y precioso sobre las decisiones en la adolescencia. Lo hace con pocas palabras y sin perseguir con desespero la trascendencia. Y es en esa apuesta por la serenidad, reforzada por la contenida interpretación de Ronan y una dirección sin aspavientos, donde 'Brooklyn' se define y destaca. (Desirée de Fez en Fotogramas)

Si hay un modelo al que se aproxima es uno que está en las antípodas de Terence Davies, el autor de Voces distantes (distante, he ahí la clave; Brooklyn no lo es): el Norman Jewison de Hechizo de luna. Hasta argumentalmente podemos encontrar paralelismos (romance intercultural, costumbrismo a tope…) con aquel entrañable vehículo con Cher y Nicolas Cage. Si a ello le añadimos el estilo verité clasicón que una Joan Micklin Silver detrás de las cámaras tenía en los 80… y ya tenemos un producto impecable, corazón y ojos irlandeses. (Suso Aira en Sensacine)

Brooklyn refuerza las actuaciones sobresalientes de Saoirse Ronan y Emory Cohen con un rico drama de época que tira de las fibras del corazón tan hábilmente como satisface la mente. (Rotten Tomatoes)

La Sra. Ronan usa todo: su postura, sus cejas, su aliento, sus dientes, sus poros, para transmitir un proceso de cambio que es sísmico y sutil. (A.O. Scott en The New York Times)

Saoirse Ronan ilumina la pantalla en la mejor y más cautivadora historia de amor del año. La sorpresa es que también es la más profunda, la más triste y la más cierta. (Peter Travers en Rolling Stone)

Invoca una vida plena en una fábula sobre la felicidad: perseguirla, lograrla. Y otorgándola, la película también me hizo feliz. (Joe Morgenstern en Wall Street Journal)

Su realismo meticuloso y un don de caracterización están en su obediencia flaubertiana, traspuesta al séptimo arte con medida y elegancia. (Eithne O'Neill en Positif)

Película encantadora llena de actores encantadores prometidos a Oscar encantadores, "Brooklyn" es un buen contra-objeto para medir la diferencia entre lo hermoso y lo bonito. (Gaspard Nectoux en Cahiers du Cinéma)

Película estrenada en España el 26 de febrero de 2016.

Reparto: Saoirse Ronan, Emory Cohen, Domhnall Gleeson, Jane Brennan, Emma Lowe, Julie Walters.



viernes, 1 de mayo de 2020

Babel (2006). Alejandro González Iñárritu


Ambientada en Marruecos, Túnez, México y Japón. Armados con un Winchester, dos muchachos marroquíes salen en busca del rebaño de cabras de la familia. En medio del silencio del desierto, deciden probar el rifle, sin conocer el alcance de la bala. En un instante, entran en colisión las vidas de cuatro grupos de personas que viven en tres continentes distintos.

«Babel» es una película cuajada en sus momentos de aislamiento, extrañamiento: el idioma común con los turistas de su autobús no le es tan útil a Brad Pitt para hacerse entender como la expresión gestual de sus sentimientos a los habitantes de ese pueblo marroquí... O la imposibilidad de conexión entre Gael García Bernal con ese policía de frontera: tienen un código, un lenguaje común, pero sus líneas de comunicación están cortadas... Y al fin estamos dentro de una película despeñada, contada entre hipos de tiempo y de llanto, y tan elocuente con nuestro autismo. (E. Rodríguez Marchante en ABC del 29 de diciembre de 2006)

Babel afronta el tema de la incomunicación global en tiempos donde todo parece encontrarse en la pantalla del ordenador, aunque nadie escuche al otro cuando le habla. También del dolor que puede hermanar cuando nos enfrentamos a una situación límite, sea cual sea nuestro idioma, color o clase social. (Lluís Bonet Mojica en La Vanguardia del 31 de diciembre de 2006)

"Un retrato del estado del mundo, una portentosa historia que quizá se estudie dentro de 50 años como muestra de la psicosis que acechaba a las civilizaciones en un tiempo cargado de pesimismo." (Javier Ocaña en El País)
 
El tremendismo al que tiende González Iñárritu se compensa en "Babel" con la sensualidad de una puesta en escena que nos obliga a implicarnos en las desgracias ajenas como si fueran propias. De ahí que, también gracias a la fuerza de un puñado de estrellas maltratadas por las historias que protagonizan (Brad Pitt, Cate Blanchett y Gael García Bernal están espléndidos mientras sufren), la película logre transformarse en una experiencia intensa y apasionante para el espectador. (Sergi Sánchez en Fotogramas)

Una película tan pretenciosa como su propio punto de partida, tan irritante como el mismo director a la hora de demostrar su prepotencia filmando escenas a las que intenta dotar de una falsa trascendencia de forma continua, y que lo único que consigue es ocultar en realidad un aterrador vacío. (Virginia Montes en Sensacine)

En Babel, no hay villanos, sólo víctimas del destino y las circunstancias. El director Alejandro González Iñarritu teje cuatro de sus lamentables historias en esta película madura y multidimensional. (Rotten Tomatoes)

Los autores del film no parecen entender o preocuparse mucho por estas personas, pero las usan para descargar ideas sobre violencia, comunicación y malentendidos tribales, comerciando con el sufrimiento mientras apuntan a la sabiduría cósmica. (Jonathan Rosenbaum)

El aterrorizar a dos grupos de niños separados por un continente puede sorprender a algunos espectadores, y a este espectador le parece indebidamente manipulador. (Andrew Sarris)

Iñárritu entrelaza sonidos e imágenes irreconciliables para acentuar la fragmentación del mundo actual, donde la transmisión instantánea de información de un punto a otro en el globo es inversamente proporcional a la proximidad entre los seres. (Franck Garbarz en Positif)

Lo más llamativo es, sin duda, que a Babel no le interesa nada más que su propia aberración: eso irrisorio que consiste en mostrar las repercusiones en todos los puntos del globo de un evento insignificante, sin traicionar los husos horarios. (Antoine Thirion en Cahiers du Cinéma)

Película estrenada en España el 29 de diciembre de 2006.

Reparto: Brad Pitt, Cate Blanchett, Gael García Bernal, Kôji Yakusho, Elle Fanning, Rinko Kikuchi, Adriana Barraza.