viernes, 3 de mayo de 2024

Indiscreta (Indiscreet, 1958). Stanley Donen

Una famosa actriz conoce a un elegante y rico hombre de negocios y ambos se sienten inmediatamente atraídos. Él le confiesa que está casado y que su esposa se niega a concederle el divorcio. A pesar de todo, mantienen una feliz y romántica relación.

No es cine puramente considerado, en sus valores genuinos, lo que presenciamos, pero sí una modalidad interesante, sobre todo cuando se logra como en esta ocasión sucede. (...) No ha intentado Stanley Donen separarse del trazado teatral, ni se lo permitía ciertamente el guión de Krasna, y se ha limitado a servir la acción dialogada con una ambientación feliz, animada por los decorados de gusto exquisito y el excelente colorido. Hay algun pasaje puramente cinematográfico, como el del paseo de los enamorados seguidos del lujoso automóvil, y el de la fiesta, en cuyas escenas los intérpretes-protagonistas hacen alarde de sus admirables dotes. (...) La película resulta sumamente divertida y sin duda será muy celebrada. (Donald en ABC del 15 de septiembre de 1959)

Comedia, por consiguiente, ligera, con buena arquitectura teatral, con personajes chispeantes, pero falta de cierta realidad y, sobre todo, veracidad. La realización técnica de la cinta sí puede catalogarse con las mejores de su género. Stanley Donen ha acertado en el planteamiento de todas las escenas que, repetiremos hasta la saciedad, están ligadas al teatro, y ha conseguido una buena película (...) El público salió muy complacido de la película, y en especial las mujeres, que tanto les agradan estos temas y que son las que nos embarcan a esta clase de espectáculos. (G. de la P. en Pueblo del 15 de septiembre de 1959)

En “Indiscreta” todo es amable y seductor, como corresponde al género de la “alta comedia”: los chispeantes diálogos, los decorados, los personajes (...) Alguien ha dicho de esta comedia que su único defecto es que està demasiado bien. Todo resulta, en efecto, tan medido, tan elegante, tan brillante, que más que emoción produce maravilla. Ingrid Bergman y Cary Grant no son los protagonistes del film, sino todo el film. (A. Martínez Tomás en La Vanguardia del 3 de octubre de 1959)

Donen ofrece una clase magistral de lo que supone amoldarse al género de la comedia romántica, y lo hace siendo fiel a su estilo, entregándose a unos actores que adaptan a sus respectivas personalidades la historia escrita por Norman Krasna, y que deambulan por unos escenarios grandiosos y exclusivos propios de los musicales de Donen tratados con la colorista y expresiva fotografía de Freddie Young, sombría cuando las nubes amenazan a la pareja, y luminosa y alegre cuando la felicidad -o lo que sea- triunfa. (39 escalones)

En suma, Indiscreta es una comedia convencional sobre lo que Hollywood supone que son los modales de la clase alta, pero está interpretada con el viejo estilo de comedia que los cineastas estadounidenses parecen haber olvidado en los últimos años. El director Donen merece una sonora aclamación. Ingrid Bergman, siempre agradable de ver, es absolutamente competente en el primer papel de comedia que interpreta para Hollywood. Y Cary Grant es único en su clase cuando se trata de regalar un yate a una chica. (Revista Time del 21 de julio de 1958)

Las estrellas de Encadenados (Notorious, 1946), Ingrid Bergman y Cary Grant, se reúnen para la película de Stanley Donen de 1958, con un título que puede ser o no una alusión a la obra maestra de Hitchcock. La acción también transcurre en cierto modo paralela: Bergman está enamorada de Grant, pero éste le da largas por razones que siguen siendo misteriosas. Una fina comedia ligera, con inesperados momentos de seriedad, marcada por el toque Donen en su aventurada puesta en escena y actuaciones vivaces. (Dave Kehr en Chicago Reader)

Indiscreta tarda más de una hora en pasar de la tontería romántica de corazones y flores a la comedia, con resultados mucho más moderados considerando el elenco y el equipo involucrados. El guionista Krasna, adaptando su propia obra, llena Indiscreta con esas falsas matronas de la alta sociedad, políticos y empresarios del viejo mundo que sólo existen en las películas, pero luego no logra capitalizar los estereotipos, haciendo de Indiscreta una prueba aparentemente interminable de palabrería sin sentido. Siguiendo el guión inerte de Krasna en cada paso del camino, el director Stanley Donen (a kilómetros de la impresionante Dos en la carretera de nueve años después) coloca su cámara firmemente en plano medio y deja que los actores reciten sus diálogos; es un diseño visual extremadamente aburrido, con énfasis en los primeros planos para maximizar el poder de las estrellas de la película. (Paul Mavis en DVD Talk)

En resumen, aquellos que esperen una cima de la comedia americana (como ha habido un cierto número desde el inicio del cine sonoro, firmadas por Leo McCarey, Frank Capra, Ernst Lubitsch, Gregory La Cava, Billy Wilder, Preston Sturges...) se arriesgan bastante a la decepción porque todo resulta un poco plano, el guión a veces da vueltas y los artificios del teatro filmado no han envejecido muy bien aquí. Quienes, en cambio, sólo esperan una cosa, pasar un rato agradable, no deberían lamentar la visión de esta obra filmada, ciertamente demasiado suave y convencional, pero no exenta de elegancia, sobre todo porque está realzada por un magnífico tema musical melancólico y embriagador de James Van Heusen y Sammy Cahn (una melodía que Frank Sinatra debería haber interpretado durante los créditos pero, para aquellos que se sientan frustrados, la podemos encontrar en alguno de sus álbumes). Aunque sea menor en las respectivas filmografías del cineasta y sus dos intérpretes, Indiscreta es una comedia que hay que saborear en cualquier caso por el encanto que desprenden los intérpretes. (Erick Maurel en DVD Classik)

Lo que podemos reprochar a la película es, en última instancia, ser víctima de su dispositivo: se basa en situaciones cómicas (a menudo deliberadamente) débiles que no permiten que se libere la risa y oscila indecisa entre el drama conmovedor y la comedia romántica a la antigua usanza. Stanley Donen parece decirnos esto: colgar un lienzo de arte moderno en una sala de estar de lujo pero anticuada no es suficiente para modernizarla; asimismo, jugar con convenciones pasadas de moda no es suficiente para hacer de Indiscreta una película transgresora. Si las comedias de Billy Wilder todavía funcionan tan bien es porque su producción logró liberarse de la censura creando ambigüedad y subversión dentro de un marco moral restrictivo. Al mostrar los defectos y las contradicciones de un sistema al borde de la obsolescencia, Stanley Donen necesariamente limita el alcance de su película. (François Giraud en Critikat)

Stanley Donen retoma a la legendaria pareja de Encadenados y organiza un romance filmado al estilo teatral, donde los actores principales, vestidos por Christian Dior, interpretan personajes y situaciones que pueden parecer convencionales, pero no nos equivoquemos: este entretenimiento, llevado por el carisma de sus actores protagonistas, Cary Grant e Ingrid Bergman, es mejor que el relativo olvido en el que poco a poco ha caído, si lo comparamos con un clásico firmado por el mismo Donen, la magnífica Charada estrenada en 1963. (Â voir, à lire)

Película estrenada en Madrid el 14 de septiembre de 1959 en el cine Palacio de la Música; en Barcelona, el 2 de octubre de 1959 en los cines Astoria y Cristina; en Palma, el 3 de diciembre de 1959 en las los cines Palacio Avenida y Sala Astoria.

Reparto: Cary Grant, Ingrid Bergman, Cecil Parker, Phyllis Calvert, David Kossoff, Megs Jenkins.

2 comentarios:

  1. Uno de los mejores ejemplos de lo que vino a llamarse “alta comedia”, al servicio esta vez de dos carismáticas estrellas que en las elegantes manos de Stanley Donen dan como comediantes lo mejor de sí mismos. Saborear su actuación perfectamente controlada, disfrutar de unas situaciones y unos diálogos de oblicua comicidad, comprobar la definitiva importancia de una cámara movida con inteligencia, es uno de esos placeres que ofrece la pantalla cada vez con menos frecuencia.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  2. Hablar de Grant y Bergman es hacerlo de dos iconos del cine, además de grandes amigos en la vida real, excelentes actores y, en esta ocasión arropados por un buen elenco de secundarios.

    ResponderEliminar