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viernes, 19 de abril de 2024

Wyatt Earp, Frontier Marshall

 


Una mañana soleada el sheriff del pueblo deja pasar el tiempo medio aburrido mientras se sienta en un mecedora. Los jinetes y la gente van y vienen. Cansado de su postura alarga las piernas y apoya una en la columna de madera del porche. El sheriff se llama Wyatt Earp. El pueblo es Tombstone y estamos en 1881. La película es My darling Clementine, de John Ford.

¿Pero quién era Wyatt Earp? Es un personaje que nos encontramos en muchos westerns como figura principal o secundaria y que tuvo una existencia real y bien documentada, hasta el punto de que él mismo colaboró en una especie de biografía suya que se publicó en 1931. En este artículo repasaremos brevemente su vida y las películas donde aparece.

Wyatt Berry Stapp Earp nació el 19 de marzo de 1848 en Monmouth (Illinois) y creció como un chico de campo en una granja de Iowa. En 1864 su familia se estableció en California. Trabajó como conductor de diligencias y cazador de búfalos. Luego empezó su relación un tanto ambigua con el mundo de la ley y la justicia. Fue “marshall” en las ciudades de Wichita, Kansas y Dodge City (Kansas). Sobre esta etapa dirigió Jacques Tourneur en 1955 el filme Wichita, donde Earp está interpretado por Joel McCrea.

En aquellos años entabló amistad con Bat Masterson y Doc Holliday, personajes cinematográficos también, y estableció su reputación de hombre de la ley y jugador. Murió su primera mujer y un segundo matrimonio parece que no funcionó. Parece ser que también tuvo problemas con el alcohol. Estos aspectos oscuros de su vida aparecen reflejados en Wyatt Earp (1994) de Lawrence Kasdan, que es prácticamente una biografía entera del personaje, aunque irregular y fallida.

Él y su familia se trasladaron posteriormente a la ciudad de Tombstone (Arizona), donde tuvo lugar el episodio más famoso de su biografía. Obtuvo la concesión de juego en el “Saloon” Oriental y conoció a su tercera mujer, Josie. En 1881, una enemistad con la familia Clanton acabó con el famoso duelo en el OK Corral. Previamente los Earp se habían hecho elegir como hombres de la ley en la ciudad. Murieron tres componentes de la familia Clanton. Los tres hermanos Earp, Virgil, Wyatt y Morgan, sobrevivieron junto con Doc Holliday.

Este episodio queda reflejado en algunos de los mejores ejemplos del género western: Pasión de los fuertes (My Darling Clementine, 1946) de John Ford, donde Wyatt es interpretado por Henry Fonda, y Duelo de titanes (Gunfight at the OK Corral, 1957) de John Sturges, con interpretaciones de Burt Lancaster (Earp) y Kirk Douglas (Holliday). Lancaster habló con gente que había conocido personalmente a Earp para preparar su papel.

La enemistad de las dos familias Earp y Clanton proseguiría tras el duelo con más muertes y venganzas por ambas partes. John Sturges recoge esta etapa en su filme La hora de las pistolas (Hour of the Gun, 1967), donde James Garner es Wyatt Earp. Lawrence Kasdan en su filme incide en el hecho de la posición de Earp como representante de la ley para efectuar su venganza.

Entre 1885 y 1887, Earp y su mujer viven en San Diego (California). Él sigue jugando e invierte el dinero en propiedades y “saloons”. También se dedica a las carreras de caballos. En 1897 encontramos a la pareja en Alaska durante la fiebre del oro, donde abren otro “saloon”. En 1901 se establecen en Tonopah (Nevada) con negocios de juego, saloons y minas.

Wyatt Earp pasó sus últimos años explotando negocios de minas en el desierto de Mojave, pero el matrimonio veraneaba en Los Ángeles donde trabaron amistad con los primeros artistas de Hollywood. Vivían de sus inversiones en propiedades y minas. Earp se dedicó a asesorar en los primeros westerns que se filmaron, entre ellos los de William S. Hart (1864-1946), el primer cowboy de la pantalla, y Tom Mix (1880-1940). La relación entre Earp y Tom Mix aparece en el mediocre filme Asesinato en Beverly Hills (Sunset, 1988) de Blake Edwards, donde James Garner vuelve a ser Earp y Bruce Willis es Tom Mix.

Wyatt Earp también se encontró con Charles Chaplin, que conocía bien su fama de pistolero, y con un joven John Ford, con quien habló extensamente del famoso duelo en el OK Corral de Tombstone. La conversación, donde Earp describió el duelo como si de una acción militar se tratara, seguramente sirvió muchos años después para filmar las escenas de Pasión de los fuertes, la mejor película sobre el personaje y uno de los filmes más inspirados de John Ford , aunque tergiverse un tanto los hechos. Earp también aparecería, aunque episódicamente, en uno de los últimos filmes de Ford: El gran combate (Cheyenne Autumn, 1964). Lo interpretaba James Stewart.

Finalmente, Wyat Earp murió en Los Angeles a la edad de 81 años el 13 de enero de 1929. En 1931 se publicaron sus memorias escritas en colaboración con Stuart N. Lake: Wyatt Earp, Frontier Marshall.

(Artículo publicado originalment en la revista Blanc i negre, nº 11, julio de 2003)

viernes, 8 de marzo de 2024

Silverado (1985). Lawrence Kasdan

Silverado es una vieja población fronteriza del Oeste. En 1880, cuatro hombres cabalgan por el polvoriento camino que lleva a la ciudad: son los hermanos Emmett, el aventurero Paden y Mal, un duro vaquero de raza negra. Al llegar, se encuentran con un ambiente hostil. Sus principales enemigos son el sheriff y un despótico ganadero.

Silverado es, con su sello clásico, un producto original, con fuerza propia, un ritmo narrativo envidiable y una densidad dramàtica suficiente. Hacer un traje nuevo a base de patrones ya utilizados no es, precisamente, una labor sencilla. (...) Lo fundamental es que Kasdan lo cuenta todo con su tiempo y su modo preciso. No sobra realmente un fotograma, pese a la indudable recreación con que està rodada toda la película. Kasdan sabe accentuar las partes dramáticas de la narración, poniendo en pie unos arquetipos que resultan doblemente cercanos: en razón de su definición en la historia y también por el buscado reflejo de las otras cien historias anteriores. (Pedro Crespo en ABC del 8 de diciembre de 1985)

Kasdan, aflorando las horas pasadas en los cines, ha escrito junto con su hermano una especie de compendio de los mejores momentos del cine del Oeste. Ya el mismo título, de resonancias hawksianas, evidencia por dónde piensan ir estos nuevos hombres de la frontera. La ventaja del filme de Kasdan es que no tiene ninguna pretensión de salvar el género, no tiene ninguna baza oculta, se presenta tal como es con sus intérpretes al descubierto. (Nuria Vidal en La Vanguardia del 8 de diciembre de 1985)

Tras permanecer varios años en un puro ostracismo, el western empezó a revivir con este estimulante film. Toda la mitología del género se dio cita en un guión brillante pero que no rehuye ninguno de los lugares comunes del género. La realización estuvo a la altura de este interesante material, consiguiendo una obra sólida y vibrante. (Fotogramas)

Silverado es muchos westerns al mismo tiempo. Lo primero que se destaca es amor por el género. Un homenaje que no solo incluye los tópicos del salvaje Oeste, sino también un deseo de mostrar los paisajes que son la marca del género. Los caballos cabalgando por la inmensidad, la belleza del vestuario y los decorados. Alejado del presente urbano, de la ciencia ficción y del cine de acción. El viejo y conocido Far West. El mito frente a nuestros ojos. Pero de la misma manera que hizo con ciertos detalles de Raiders of the Lost Ark, Kasdan se reservó un espacio para la parodia. No era fácil hacer un chiste sin humor luego del eurowestern. Sin llegar a la complejidad de los maestros, Kasdan juega al mito y al revisionismo al mismo tiempo. Están tensiones ayudan y perjudican a la película a la vez. (Santiago García en Leer cine)

¿Qué prueba esta película sobre un grupo de vaqueros unidos por el honor, esta película sobre camareros filósofos, sheriffs malvados y jóvenes pioneras con frases como "mi belleza pasará algún día, pero la tierra sólo se volverá más hermosa"? ¿Qué prueba? Que el mito del western se siente más a gusto en un ambiente de inocencia, que "Silverado" lo entiende y que en algún lugar de nuestros corazones aún puede haber recuerdos de niños y niñas que eligieron quiénes serían los buenos en el largo camino a casa desde el cine. (Roger Ebert)

''Silverado'', hábilmente montada por Carol Littleton y filmada con un estilo atrevido y amplio por John Bailey, es obra de grandes técnicos. Rara vez se pierde en la sombra de las obras más puras y profundamente morales en las que se inspira; la mayoría de las veces, sólo busca su sentido de la aventura y no intenta más. Cuando su batalla culminante tiene lugar en la típica calle principal del Oeste que clama por Gary Cooper, "Silverado" no puede evitar parecer un poco vacía. Pero cuando otros momentos menos cruciales devuelven a la pantalla esos paisajes del western que han estado ausentes durante mucho tiempo, entonces Kasdan le está haciendo un muy buen favor a su audiencia. (Janet Maslin en The New York Times del 10 de julio de 1985)

Todo esto se reduce a que "Silverado" es una película fabulosa que tiene todos los elementos para atraer a los fanáticos del oeste, pero también elementos para aquellos a quienes no les gustan los westerns. Es un gran homenaje a los westerns clásicos que no se toma a sí mismo en serio y le permite ofrecer tanto humor como acción sin que termine en una parodia. (Andy Webb en The Movie Scene)

Parece que con este western el director Lawrence Kasdan ha querido reunir todos los elementos del género sin excepción. Lamentablemente, esto va en detrimento de la historia, que es sencilla pero difícil de seguir. En esta recopilación indigerible hasta los actores, todos buenos, se eclipsan unos a otros. El único interés de la película es la presencia de Kevin Costner como un joven perro loco desbocado en una de sus primeras apariciones en pantalla, pero también de Danny Glover, Scott Glenn y Brian Dennehy que siempre está excelente como villano. Al final, “Silverado” demuestra que puedes perder el tren si intentas hacer demasiado. (Kalie en Allociné)

Silverado es un buen western, bien ejecutado, sin pausas, pero, paradójicamente, a veces tenemos la impresión de que el ritmo podría haber sido más sostenido, aunque Silverado está bien filmada, todavía le falta un cierto aliento épico, quizás también tenga el problema de demasiados personajes, como si Lawrence Kasdan no supiera realmente cómo elegir a su héroe o villano, por otro lado todos los actores son buenos y los tiroteos son convincentes. Un western agradable pero al que ciertamente le falta el pequeño toque para hacer de Silverado una gran película del género. (Amchi en Allociné)

Poco a poco, Kasdan va presentando su mundo y desarrollando una trama que, por supuesto, es común a muchos westerns. Aunque no sea un gran director, Kasdan compone algunos planos suntuosos, a veces icónicos, y sus secuencias de acción, pocas en número, están bastante bien realizadas. La psicología de los dos personajes principales y antagónicos está bien plasmada y si el ritmo es bastante irregular es porque Kasdan pone mucho cuidado en desarrollar su universo. Polvorienta, violenta, despiadada, la película sigue siendo hoy una buena película en su género, sobre todo porque la música de Bruce Broughton es perfecta y crea inmediatamente el ambiente. (This is my movies en Allociné)

Película estrenada en España el 5 de diciembre de 1985.

Reparto: Kevin Kline, Scott Glenn, Rosanna Arquette, John Cleese, Kevin Costner, Brian Dennehy, Danny Glover, Jeff Goldblum, Linda Hunt.

jueves, 5 de octubre de 2017

Wyatt Earp (1994). Lawrence Kasdan


Nacido en una granja de Iowa, Wyatt Earp (Kevin Costner) huye de su hogar, en plena Guerra Civil (1861-1865), para alistarse en el ejército de la Unión, pero su padre (Hackman) lo obliga a volver a casa porque es todavía demasiado joven. Decide entonces estudiar leyes y casarse con Urilla Sutherland (Annabeth Gish), que muere de fiebre tifoidea antes de que puedan tener hijos. Completamente abatido, Earp se da a la bebida y se dedica a robar ganado, pero su padre lo encuentra y lo devuelve al camino recto.

La película presenta una mirada más a la vida de Wyatt Earp, su labor para restablecer la ley en Tombstone, y el famoso tiroteo en el O.K. Corral, entre la familia Earp y los Clanton. La trama comienza con la juventud de Earp en California y sus vivencias en un mundo de brutalidad propia del Oeste. Earp desarrolla la capacidad de reaccionar efectivamente ante agresiones de matones y forajidos y esto le vale ser nombrado alguacil en un pueblo donde impera sólo la ley del más fuerte.

Entretenido e infravalorado western cuyo mayor reproche debería ser su excesivo metraje. En una década en la que el género agonizaba, y gracias al respiro que le dió Clint Eastwood con su magistral "Unforgiven" (1992), Lawrence Kasdan se atrevió a contar de nuevo la historia del duelo de OK Corral, apuesta sin duda arriesgada dados sus antecedentes, pero sus resultados fueron más que meritorios. Un western de nervio, de brillante puesta en escena y magníficamente interpretado. (Pablo Kurt  en Film Affinity)

“Wyatt Earp” es un claro ejemplo de realización elegante y comedida junto a un tono clásico para una realización templada, casi contemplativa, siendo más un vehículo expositivo de la vida y milagros del personaje pero sin dejar a un lado arranques de violencia seca (muy bien expuestos) con los tiroteos en su justa medida pero sin ser estos los que dirijan la historia o sean el centro de atención aún siendo un western en toda su esencia. (Claqueta de bitácora)

¿Es injusto comparar "Wyatt Earp" a "Tombstone" simplemente porque han sido estrenadas en el mismo lapso de seis meses? Quizás. "Wyatt Earp" es sin duda el proyecto más ambicioso. Pero "Tombstone" era más clara sobre sus objetivos y más segura acerca de cómo llegar a ellos. Esto me forzó a compararlas. "Wyatt Earp" tiene grandes pretensiones y es un gran fresco, pero finalmente resulta demasiado lenta y no muy convincente. (Roger Ebert)

Aunque tiene bellas imágens (la cinematografía es de Owen Roizman), la película es excesiva, majestuosa y demasiado detallada para su propio bien; el director Kasdan afirma que su versión es la más exacta. Esto puede ser cierto, pero no hace que sea una buena película. (Emanuel Levy)

No deja de resultar sorprendente como el tiempo se revela un elemento imprescindible a la hora de ponderar el valor de una película: hace 22 años, con el género prácticamente muerto, el irregular Lawrence Kasdan (que ya había probado suerte en el género con la interesante Silverado) se atrevió a volver al personaje de Wyatt Earp y recibió una somanta de palos que llegaron al propio Kevin Costner, ganador del Razzie a peor actor esa temporada. Vista hoy, la película es una estupenda y clásica aproximación al western de toda la vida con un reparto memorable (destacando, como ya ocurriera en Sin perdón, al magnífico Gene Hackman) únicamente lastrada por una duración de 190 minutos difícilmente justificable. (El País)

Tras la estimable "Silverado", Lawrence Kasdan volvió a enfrentarse con el western a través de uno de sus personajes y de su episodios más significativos, inspiradores de innumerables films entre los que destaca la magistral "Pasión de los fuertes", de John Ford. Sus espectaculares resultados aventajan a la banal "Tombstone", rodada por George Pan Cosmatos casi simultáneamente, pero no alcanzan la maestría. (Fotogramas)

Película estrenada en España el 26 de agosto de 1994.

Reparto: Kevin Costner, Dennis Quaid, Gene Hackman, Mark Harmon, Michael Madsen, Linden Ashby, Jeff Fahey, Joanna Going, Bill Pullman, Isabella Rossellini, Tom Sizemore, Mare Winningham.


lunes, 24 de octubre de 2016

Body Heat (1981). Lawrence Kasdan


Ned Racine (William Hurt), un joven abogado de Florida, lleva una vida normal hasta que conoce a Matty Walker (Kathleen Turner), una tentadora y sensual mujer casada con un rico hombre de negocios (Richard Crenna). Ned pronto se da cuenta de que Matty es la clase de mujer por la que un hombre sería capaz de matar.

Magistrales actuaciones (de los protagonistas sobre todo), una dirección soberbia, una narración cálida, bien dosificada y con giros en momentos claves, un enorme guión bien redondo sin agujeros ni inverosimilitudes exageradas (como hay en muchísimas de las consideradas ''obras maestras'' del genero), una femme fatale como jamás vi (y soy fanático del cine negro), sensualidad, una música esplendorosa, diálogos excelentes, un final espectacular y muchas cosas mas convierten a esta película en una auténtica obra maestra. Realmente no entiendo porque la nota tan baja. Me parece que esta película peca del año en que se realizó, porque si se hubiera hecho en 1940 seguramente tendría un 8.6 y habría 60 críticas poniendole un 10. (Hughes20 en Film Affinity)

Lo cierto es que ‘Fuego en el cuerpo’ es una de las ópera primas más sólidas del mal llamado cine moderno —dichosas etiquetas para ciegos y sordos mentales—, concebida en una época en la que, tras la entrada de directores como George Lucas, Spielberg, Scorsese o Coppola, la concepción de espectáculo en Hollywood cambiaba considerablemente. Con todo, Kasdan realiza un intimista ejercicio sobre el Noir que evoca sin disimulo, y sí mucho cariño, épocas anteriores en el cine, siendo mucho más que un simple ejercicio de revisitación. (Blog de cine)

Fuego en el Cuerpo es un thriller y, como tal, su protagonista no es un personaje activo sino pasivo unas veces y reactivo otras (reacciona ante las acciones del antagonista). Esto, que en otros thrillers cambia en el tercer acto de la historia (cuando el protagonista, en el momento más angustioso del relato y cuando parece que lo tiene todo perdido, reacciona, se vuelve activo y se juega el todo por el todo enfrentándose al antagonista), en Fuego en el Cuerpo se mantiene hasta el final.
Ned Racine no logra hacerse nunca con el control de la situación, al contrario: el espectador y él constatan, cada vez con mayor claridad, a medida que transcurre este tercer acto que el abogado un poco engreído y feliz de conocerse a sí mismo que era Ned Racine al principio de la película se ha convertido en una pobre mosca atrapada en la tela de araña tejida por Matty Walker. (Reflexiones de una guionista)

El debut tras la cámara de Lawrence Kasdan fue con una película que retomaba las claves del buen cine negro con la femme fatale de protagonista. Así revisitaba uno de los temas claves de los grandes clásicos del género: la mujer fatal que convence al amante cegado de pasión por ella de asesinar a un tercero, normalmente un marido más anciano y rico, muy rico. Ese asesinato se convierte en un seguro para una vida próspera de dinero y riqueza. Mientras el hombre lo hace arrastrado por el amor y la pasión, ella se muestra siempre más fría, calculadora y práctica (quiere asegurar su futuro) y para ello se sirve de un instrumento, el amante. Kasdan jugaba con dos claves para crear la atmósfera sensual, el calor y el sudor de los cuerpos, envuelto en una música sugerente de John Barry. Atmósfera sensual que se convierte en cárcel eterna para la víctima: un abogado de poca monta con el rostro de William Hurt. (El blog de Hildy Johnson)
 
El primer largometraje de Lawrence Kasdan revisitó el espíritu del cine negro clásico, inspirándose abiertamente en algunas de las constantes de los libros de James M. Cain. Más allá de un ejercicio de estilo tan brillante como inteligente, consigue crear una atmósfera inquietante y pegajosa, en la que el sexo juega un papel preponderante pero también ambivalente. (Fotogramas)

Película estrenada en España en 1981.

Título español: Fuego en el cuerpo.

Reparto: William Hurt, Kathleen Turner, Richard Crenna, Ted Danson, J.A. Preston, Mickey Rourke.



jueves, 6 de agosto de 2015

The Accidental Tourist (1988). Lawrence Kasdan


Macon Leary (William Hurt), un escritor de guías de viajes para hombres de negocios, acaba de sufrir un terrible golpe al morir su hijo en un accidente. Su abatimiento y apatía son tales que su universo personal y familiar se desmorona, y su mujer decide abandonarlo. Un día conoce por casualidad a la extravagante Muriel (Geena Davis), una joven con un carácter, una educación y unas circunstancias personales que, a primera vista, la hacen diametralmente opuesta a él; sin embargo, a su lado, Macon va recuperando poco a poco las ganas de vivir.

La historia se centra en la vida interior del protagonista, los problemas personales que le afectan, el progresivo desmoronamiento moral que padece, la apatía y la falta de capacidad de tomar decisiones que le caracterizan. Explora sus deseos de soledad, su insano aislamiento y las consecuencias de todo ello. Cuenta sólo con la compañía del perro Edward, la máquina de escribir, el trabajo y sus viajes. El drama de Macon suma a las causas externas o sobrevenidas la debilidad personal y la escasez de habilidades para afrontar el desánimo y el dolor. La irrupción en su mundo de nuevas oportunidades produce en su interior un impacto inesperado y no deseado, que da lugar a nuevos temores y mayores inseguridades. La opción que se le plantea es aceptar la desgracia, asumiendo que, pese a todo, su felicidad es todavía posible. Inseguro por naturaleza y poco dado a tomar decisiones, Macon se enfrenta a una situación que le supera y desborda. (Miquel en Film Affinity)

"Una obra modesta y sencilla (...) un personaje anticlimático al que Kasdan dignifica con la mirada de un director tan atento como arriesgado. Sin miedo a abrazar el melodrama, Kasdan sortea la sensiblería con increíble precisión. Una maravilla." (Miguel Ángel Palomo: Diario El País)
 
El dolor expresado en la película es sordo, profundo y callado. No hay gritos ni alaridos, no hay locura más allá de aceptar la propia locura que es la vida, no hay desgarro emocional. Por eso quizás El turista accidental cala tan hondo porque consigue conectar con cómo expresamos la desolación en la vida real. (TCM)

Hay muchas secuencias especiales en “El turista accidental”, pero me quedo con ésta: Macon ha sido abandonado por su mujer y convive con el perro. El animal es cada vez más agresivo e intratable. De hecho, provoca un accidente que tiene como resultado que Macon se rompa la pierna. A Macon ni siquiera le gusta el perro. Para todos, incluidos sus hermanos, el animal es sólo un incordio. ¿Por qué no se deshace de él? le preguntan. Macon no contesta. Mira al perro, y sobre esa imagen entra un flash-back del animal unos meses antes, jugando a la pelota con su hijo. Volvemos al presente. Macon no necesita decir nada. Simplemente, niega con la cabeza. Sabes que nunca se librará de ese perro porque le recuerda a su hijo, porque tal vez es lo último que le une a él. Y la forma de contarlo ha sido limpia, emocionante y sutil. Hace falta mucho talento y un actor como William Hurt para que funcione. (Algunas cositas buenas)
 
Adaptación de una novela de Anne Tyler que, sobre el papel, no carecía de posibilidades. Kasdan se equivocó en el enfoque de la narración, convirtiendo un itinerario moral en un simple melodrama familiar y confundiendo el intimismo con la sensiblería. Estos errores limitan terriblemente los resultados, pero debe reconocerse que este equívoco material está manufacturado con pericia. (Fotogramas)

Película estrenada en España el 17 de marzo de 1989.

Título español: El turista accidental.

Reparto: William Hurt, Kathleen Turner, Geena Davis, Amy Wright, Bill Pullman.