Silverado es una vieja población fronteriza del Oeste. En 1880, cuatro hombres cabalgan por el polvoriento camino que lleva a la ciudad: son los hermanos Emmett, el aventurero Paden y Mal, un duro vaquero de raza negra. Al llegar, se encuentran con un ambiente hostil. Sus principales enemigos son el sheriff y un despótico ganadero.
Silverado es, con su sello clásico, un producto original,
con fuerza propia, un ritmo narrativo envidiable y una densidad dramàtica suficiente.
Hacer un traje nuevo a base de patrones ya utilizados no es, precisamente, una
labor sencilla. (...) Lo fundamental es que Kasdan lo cuenta todo con su tiempo
y su modo preciso. No sobra realmente un fotograma, pese a la indudable
recreación con que està rodada toda la película. Kasdan sabe accentuar las
partes dramáticas de la narración, poniendo en pie unos arquetipos que resultan
doblemente cercanos: en razón de su definición en la historia y también por el
buscado reflejo de las otras cien historias anteriores. (Pedro Crespo en ABC
del 8 de diciembre de 1985)
Kasdan, aflorando las horas pasadas en los cines, ha escrito
junto con su hermano una especie de compendio de los mejores momentos del cine
del Oeste. Ya el mismo título, de resonancias hawksianas, evidencia por dónde
piensan ir estos nuevos hombres de la frontera. La ventaja del filme de Kasdan
es que no tiene ninguna pretensión de salvar el género, no tiene ninguna baza
oculta, se presenta tal como es con sus intérpretes al descubierto. (Nuria
Vidal en La Vanguardia del 8 de diciembre de 1985)
Tras permanecer varios años en un puro ostracismo, el western empezó a revivir con este estimulante film. Toda la mitología del género se dio cita en un guión brillante pero que no rehuye ninguno de los lugares comunes del género. La realización estuvo a la altura de este interesante material, consiguiendo una obra sólida y vibrante. (Fotogramas)
Silverado es muchos westerns al mismo tiempo. Lo primero que se destaca es amor por el género. Un homenaje que no solo incluye los tópicos del salvaje Oeste, sino también un deseo de mostrar los paisajes que son la marca del género. Los caballos cabalgando por la inmensidad, la belleza del vestuario y los decorados. Alejado del presente urbano, de la ciencia ficción y del cine de acción. El viejo y conocido Far West. El mito frente a nuestros ojos. Pero de la misma manera que hizo con ciertos detalles de Raiders of the Lost Ark, Kasdan se reservó un espacio para la parodia. No era fácil hacer un chiste sin humor luego del eurowestern. Sin llegar a la complejidad de los maestros, Kasdan juega al mito y al revisionismo al mismo tiempo. Están tensiones ayudan y perjudican a la película a la vez. (Santiago García en Leer cine)
¿Qué prueba esta película sobre un grupo de vaqueros unidos por el honor, esta película sobre camareros filósofos, sheriffs malvados y jóvenes pioneras con frases como "mi belleza pasará algún día, pero la tierra sólo se volverá más hermosa"? ¿Qué prueba? Que el mito del western se siente más a gusto en un ambiente de inocencia, que "Silverado" lo entiende y que en algún lugar de nuestros corazones aún puede haber recuerdos de niños y niñas que eligieron quiénes serían los buenos en el largo camino a casa desde el cine. (Roger Ebert)
''Silverado'', hábilmente montada por Carol Littleton y filmada con un estilo atrevido y amplio por John Bailey, es obra de grandes técnicos. Rara vez se pierde en la sombra de las obras más puras y profundamente morales en las que se inspira; la mayoría de las veces, sólo busca su sentido de la aventura y no intenta más. Cuando su batalla culminante tiene lugar en la típica calle principal del Oeste que clama por Gary Cooper, "Silverado" no puede evitar parecer un poco vacía. Pero cuando otros momentos menos cruciales devuelven a la pantalla esos paisajes del western que han estado ausentes durante mucho tiempo, entonces Kasdan le está haciendo un muy buen favor a su audiencia. (Janet Maslin en The New York Times del 10 de julio de 1985)
Todo esto se reduce a que "Silverado" es una película fabulosa que tiene todos los elementos para atraer a los fanáticos del oeste, pero también elementos para aquellos a quienes no les gustan los westerns. Es un gran homenaje a los westerns clásicos que no se toma a sí mismo en serio y le permite ofrecer tanto humor como acción sin que termine en una parodia. (Andy Webb en The Movie Scene)
Parece que con este western el director Lawrence Kasdan ha querido reunir todos los elementos del género sin excepción. Lamentablemente, esto va en detrimento de la historia, que es sencilla pero difícil de seguir. En esta recopilación indigerible hasta los actores, todos buenos, se eclipsan unos a otros. El único interés de la película es la presencia de Kevin Costner como un joven perro loco desbocado en una de sus primeras apariciones en pantalla, pero también de Danny Glover, Scott Glenn y Brian Dennehy que siempre está excelente como villano. Al final, “Silverado” demuestra que puedes perder el tren si intentas hacer demasiado. (Kalie en Allociné)
Silverado es un buen western, bien ejecutado, sin pausas, pero, paradójicamente, a veces tenemos la impresión de que el ritmo podría haber sido más sostenido, aunque Silverado está bien filmada, todavía le falta un cierto aliento épico, quizás también tenga el problema de demasiados personajes, como si Lawrence Kasdan no supiera realmente cómo elegir a su héroe o villano, por otro lado todos los actores son buenos y los tiroteos son convincentes. Un western agradable pero al que ciertamente le falta el pequeño toque para hacer de Silverado una gran película del género. (Amchi en Allociné)
Poco a poco, Kasdan va presentando su mundo y desarrollando una trama que, por supuesto, es común a muchos westerns. Aunque no sea un gran director, Kasdan compone algunos planos suntuosos, a veces icónicos, y sus secuencias de acción, pocas en número, están bastante bien realizadas. La psicología de los dos personajes principales y antagónicos está bien plasmada y si el ritmo es bastante irregular es porque Kasdan pone mucho cuidado en desarrollar su universo. Polvorienta, violenta, despiadada, la película sigue siendo hoy una buena película en su género, sobre todo porque la música de Bruce Broughton es perfecta y crea inmediatamente el ambiente. (This is my movies en Allociné)
Película estrenada en España el 5 de diciembre de 1985.
Reparto: Kevin Kline, Scott Glenn, Rosanna Arquette, John Cleese, Kevin Costner, Brian Dennehy, Danny Glover, Jeff Goldblum, Linda Hunt.
Crisis de los misiles de Cuba. En octubre de 1962, una serie de fotografías aéreas obtenidas por aviones norteamericanos revelaron que los soviéticos estaban instalando en la isla misiles que podrían alcanzar gran parte de los Estados Unidos. Para obligar a la URSS a desmantelarlos, el presidente John F. Kennedy y sus colaboradores decidieron el bloqueo de la isla.
Aparte de lo que se piense del contenido político de la película y de lo farragoso de su desarrollo, se reconoce su dignidad en cuanto que se sitúa a favor de las soluciones civiles frente a las militares, y el excelente trabajo de cuantos componen el reparto, con mención especial para Bruce Greenwood y Steven Culp, que prestan rostro, ademanes y voz a los Kennedy. (César Santos Fontenla en ABC del 23 de marzo de 2001)
De prolijo metraje, estos “Trece días” no se hacen eternos, aunque adolecen de excesiva solemnidad y el protagonismo de Costner deriva en escenas, familiares y patrióticas, que hacia el final de la película producen hilaridad. Sin embargo, contiene elementos de interés… (Lluís Bonet Mojica en La Vanguardia del 25 de marzo de 2001)
Excelentes interpretaciones de Kevin Costner, Bruce Greenwood y Steven Culp para ilustrar aquellos trece días que hicieron contener la respiración al mundo entero. El abismo que se abría hubiera sido inevitable si aquellos hombres hubieran sido sustituidos por cualquiera de las mediocridades que nos sitian en los puestos importantes de la actualidad. Nos hubieran derribado sin conmiseración. Y lo que es aún peor. Lo hubiéramos merecido. No obstante, no solo las interpretaciones son destacables, también es el trabajo de reconstrucción de los hechos, reproducciones fieles de las cintas grabadas en las reuniones de la Casa Blanca donde se clarificaron las posturas de todos aquellos que trabajaron allí durante aquellos días. Trece días. (César Bardés en Los ojos de lobo)
Llamo a la película thriller, aunque se conozca el resultado, porque se desarrolla como tal: podemos saber que el mundo no se acaba, pero los protagonistas de este drama no lo saben, y es fácil identificarse con ellos. Tienen mucho más poder que conocimiento, y sus corazonadas y conjeturas pueden ser más útiles que las teorías de los juegos de guerra. (...) Donaldson y Costner ya trabajaron juntos antes, en "No Way Out" (1987), sobre un oficial naval asignado al Pentágono que tropieza con un encubrimiento criminal. Ese era un thriller más tradicional, con sexo y asesinatos; esta vez encuentran casi el mismo suspense en lo que es esencialmente un juego de ajedrez mortal. A la larga, la defensa nacional consiste en no volarlo todo en nombre de la defensa nacional. (Roger Ebert)
Aunque la película es un poco larga (una característica aparente de todos los vehículos de Kevin Costner), el director Donaldson (No Way Out, Dante's Peak) nunca deja que el impulso decaiga. La media hora final presenta algunos puntos débiles, que incluyen demasiado melodrama no histórico y varios discursos exagerados. (...) Ciertos aspectos fueron dramatizados para hacerlos más accesibles a los espectadores. Esto no es, después de todo, un documental. (...) El mayor desafío de Thirteen Days puede ser encontrar una audiencia. Para aquellos interesados en JFK y la Crisis de los Misiles en Cuba, es una valiosa adición a un canon cinematográfico ya completo. Después de todo, los eventos representados aquí representan uno de los períodos más tensos de Estados Unidos y, en última instancia, el mejor momento de JFK. La perspectiva que ofrece Thirteen Days es lo suficientemente diferente de otras películas sobre la Crisis que merece ser vista. (James Berardinelli en Reel Views)
Thirteen Days trata sobre cómo unos pocos hombres imperfectos más o menos salvaron el mundo. Independientemente de lo que Kennedy y estos otros hombres hayan hecho o no, este fue quizás su mejor momento, y el mundo les debe una deuda de gratitud. Si la amenaza de la Destrucción Mutuamente Asegurada parece remota y anticuada hoy en día, se debe, al menos en parte, a los hechos dramatizados en esta película. Thirteen Days es un tributo dramático adecuado a la arriesgada política que nos sacó del borde de la destrucción durante las dos semanas más volátiles de la Guerra Fría. (Steven D. Greydanus en Decent Films)
El director Roger Donaldson (Cadillac Man, Species) y su guionista David Self producen un thriller político de admirable maestría. (Samuel Blumenfel en Le Monde)
Thirteen Days se desmarca de la visión hollywoodense de la historia. Es incluso una película bastante austera, seriamente documentada en su descripción de un universo de especialistas que no buscan el heroísmo. (Frédéric Strauss en Télérama)
Un thriller político en el que los engranajes diplomáticos y militares son desmontados con fascinante meticulosidad. (Claire Vassé en Zurban)
Película estrenada en España el 23 de marzo de 2001.
Reparto: Kevin Costner, Bruce Greenwood, Steven Culp, Dylan Baker, Michael Fairman, Henry Strozier.