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lunes, 23 de marzo de 2026

¿Qué he hecho yo para merecer esto? (1984). Pedro Almodóvar

 ¿Qué he hecho yo para merecer esto? (1984) es la obra que consolidó a Pedro Almodóvar como un cineasta de éxito comercial e internacional tras su periodo inicial de experimentación. Definida por el propio director como un homenaje al neorrealismo italiano, la película utiliza un humor negro punzante para retratar el calvario de una familia de clase baja en el Madrid de los años ochenta. A través de esta "pequeña obra maestra", Almodóvar logra una ácida radiografía de las existencias que laten a pie de asfalto, alejándose de las fantasías erótico-religiosas de sus trabajos anteriores para someterse a una narración cinematográfica más clásica, aunque plagada de elementos subversivos.

Acierto de Almodóvar en la presentación de tipos y situaciones. Desgraciadamente no sabe desarrollar las posibilidades de su propia invención. Hay apuntes, escenas, diálogos, divertidísimos. Pero el conjunto va escorándose hacia la incongruencia y –a partir de un cierto momento- el aburrimiento. (Colón en ABC Sevilla del 3 de noviembre de 1984)

La protagonista, Gloria, interpretada magistralmente por Carmen Maura, encarna a la "supermamá" de la clase obrera: una ama de casa frustrada, malcasada y pluriempleada como asistenta que sobrevive gracias a su adicción a las anfetaminas. Su vida transcurre en un estado de aislamiento y falta de comunicación absoluta con su marido Antonio, sus hijos y su suegra, lo que refleja el debilitamiento de la estructura familiar tradicional,. Gloria es descrita como una mujer "atribulada" que se ha convertido en una máquina para servir a los demás, careciendo de tiempo para su propio cuidado o atención.

El entorno físico es un personaje más: el barrio de La Concepción y el complejo de "Las Colmenas" junto a la autopista M-30 actúan como espacios opresivos y sofocantes. Estos bloques de viviendas representan la marginalidad y la estratificación urbana, separando físicamente a los protagonistas del centro de un Madrid que despierta a la modernidad. Almodóvar utiliza tomas desde el interior de electrodomésticos para sugerir que los objetos son los únicos testigos de la soledad de Gloria en un entorno donde el consumo es un deseo inaccesible debido a la precariedad económica.

Desde una perspectiva de género, la película funciona como una parodia que deconstruye las representaciones normativas. Se propone que el género no es una identidad esencial, sino un performance o un "actuar" que se produce a través de la repetición de actos sociales. Personajes como la vecina prostituta Cristal, que construye su feminidad mediante disfraces para sus clientes, refuerzan esta idea de la identidad como artificio. Almodóvar cuestiona así el mito de la "perfecta casada" y la mística masculinista, mostrando la arbitrariedad de los roles impuestos por el patriarcado.

La desestructuración familiar se manifiesta cruelmente en la vida de los hijos: Toni, que trafica con heroína, y Miguel, que mantiene relaciones con hombres mayores por dinero. Gloria, en un acto que desafía toda norma maternal tradicional, llega a permitir que Miguel se vaya a vivir con un dentista pederasta para aliviar la carga económica del hogar. Por otro lado, la abuela vive obsesionada con el agua con gas y el deseo de regresar a su pueblo, simbolizando la nostalgia por un pasado rural frente a la hostilidad de la urbe moderna.

El clímax del filme, el asesinato de Antonio con una pata de jamón, es una liberación simbólica del sujeto patriarcal. Esta escena, inspirada directamente en el relato de Roald Dahl y la estructura de Hitchcock en "Lamb to the Slaughter", ocurre en la cocina, el único espacio donde Gloria ejerce cierto dominio. El hecho de que el crimen quede sin resolver resalta la "epistemología de la ignorancia" de la sociedad: el detective jefe, cuya autoridad es parodiada por su propia impotencia sexual, es incapaz de concebir que una mujer como Gloria sea capaz de tal acto de rebelión.

Finalmente, la película sirve como puente hacia la modernidad que Almodóvar exploraría años después en Todo sobre mi madre. Mientras Gloria vive entre las ruinas de una España posfranquista en crisis, la evolución de la filmografía del director mostrará el paso hacia mujeres más independientes y modelos de familia monoparental o "pactada". No obstante, ¿Qué he hecho yo...? permanece como un retrato universal sobre cómo el capitalismo y la desigualdad moldean las relaciones humanas, demostrando que lo que ocurre en un pequeño piso de Madrid puede suceder en cualquier parte del mundo.

La película de Almodóvar es un ejercicio magistral de subversión estética y política. A través del uso de elementos kitsch y una estética "cruda", el director logra destapar lo que la sociedad prefiere ignorar: que la familia nuclear tradicional a menudo es un espacio de opresión y deshumanización. La cinta no solo critica la herencia del franquismo, sino que utiliza la parodia para demostrar que la identidad de género y las estructuras de poder son construcciones modificables y cuestionables,. En última instancia, el regreso de Miguel al final de la película, afirmando que "esta casa necesita un hombre", deja un cierre ambiguo: para algunos es una liberación feliz, para otros, la perpetuación de un ciclo patriarcal del que Gloria no puede escapar realmente. Es, en definitiva, un testimonio de una España que buscaba su voz entre la precariedad y el deseo de modernidad.

Película estrenada en Madrid el 24 de octubre de 1984.

Reparto: Carmen Maura, Luis Hostalot, Gonzalo Suárez, Ángel de Andrés López, Verónica Forqué, Kiti Mánver, Chus Lampreave, Juan Martínez, Emilio Gutiérrez Caba, Katia Loritz, Amparo Soler Leal.

jueves, 16 de enero de 2020

La flor de mi secreto (1995). Pedro Almodóvar


Leo Macías es una escritora de novela rosa que se oculta tras el seudónimo de Amanda Gris. Obligada por contrato a entregar tres novelas al año, lleva meses incumpliéndolo; en vez de novela rosa le sale negra. Su marido, que es militar, está participando en una misión de paz en Bosnia, pero antes de su partida, la pareja vivía una de sus peores crisis. El aplazamiento de la solución a sus problemas matrimoniales provoca en Leo una fragilidad y una inseguridad que invade todos los aspectos de su vida. Sabe que Paco ya no la quiere, pero ella se aferra ciegamente y se aferra a cualquier esperanza, por absurda que sea.

La flor de mi secreto recuerda a las películas estadounidenses de la década de 1950. Lo que llamamos "películas de mujeres" como Mildred Pierce, por ejemplo. Películas con Bette Davis o Susan Hayward. Retratos de mujeres. Pero los años cincuenta fueron un período bastante ingenuo. Hoy tenemos que contar historias más complejas. (Pedro Almodóvar)

"Durante muchos, muchos años tuve la tentación de hacer una película sobre mi madre. La idea se me ocurrió durante una conversación con una de mis hermanas:" Mamá me pidió que la llevara a ver a un psiquiatra. No quiere volverse loca como sus tías ", me explicó mi hermana. Yo respondí: "Mamá no está loca. Solo necesita hablar. "No lo había pensado antes, pero esta conversación me reveló la soledad de la viudez de mi madre y su búsqueda de un interlocutor. Y pensé que podía hacer algo por ella." La madre de Pedro Almodóvar inspiró directamente el personaje de la madre de Leo en La flor de mi secreto y la decoración de su apartamento. Después de haber asistido a parte del rodaje, se le han atribuido ciertas réplicas de la película. (Pedro Almodóvar en Allociné)

«La flor de mi secreto» tiene mucho del mejor Almodóvar; de aquél capaz de arrancarle la risa a un enterrador mediante un diálogo genial o una situación imprevisible, de aquél capaz también de explorar hasta el límite la pasión y desesperación de sus personajes, de someterlos a grados insuperables de impudor (aunque, conviene resaltarlo, en esta película Almodóvar no se permite ni el más mínimo desliz de mal gusto), de arrojarlos completamente desarmados a los brazos del espectador. (E. Rodríguez Marchante en ABC del 22 de septiembre de 1995)

El chispazo para la ironía amarga y sostenida (como la historia íntima de los botines estrechos o la estupenda cita de "Casablanca"), evita excesos melodramáticos y perfila una introspección sentimental bien medida y a menudo elíptica. (Jordi Gracia en La vanguardia del 22 de septiembre de 1995)

Viajar por las imágenes de "La flor de mi secreto" es un placer que alimenta constantemente nuestro espíritu mediante recetas proverbiales en el cine de Almodóvar, cuyo mérito primordial lo sigue constituyendo la multiplicidad y riqueza de su mirada, ese transitar del melodrama desaforado a la comedia costumbrista, y de lo nuevo a lo viejo, sin que las ataduras se resientan. (Jordi Batlle Caminal en La Vanguardia del 24 de septiembre de 1995)

Hay finalmente un gran oficio de filmador y de director de intérpretes -aunque persisten las viejas imprecisiones de Pedro Almodóvar en cuanto guionista, lo que sigue siendo su talón de Aquiles incluso cuando, como ocurre, en La flor de mi secreto reencuentra lo mejor de si mismo y lo despliega en un apasionante ejercicio de la paradoja del retroceso convertido en salto adelante, en gran salto adelante. (Ángel Fernández Santos en El País del 19 de septiembre de 1995)

Por mucho que haya momentos de genio visual o interesantes apuntes de obras posteriores ('Todo sobre mi madre', 'Volver'), pero hay tanto por pulir, las citas llegan tan enunciadas y los diálogos son tan pretendidamente artificiales que es imposible no desconectar y alejarse del drama a golpe de carcajada incrédula. (Néstor Hidalgo en Sensacine)

Lejos de ser el mejor Almodóvar, es una película a veces divertida y burlesca que también irradia cierta melancolía, protagonizada por la excelente Marisa Paredes. (Hotinhere en Allociné)

La flor de mi secreto encuentra a Almodóvar revisando viejos temas en una clave nueva y más apagada, produciendo un trabajo leve pero vivaz que brinda el placer de una novela impactante. (Rotten Tomatoes)

Probablemente sea decepcionante para los admiradores de Almodóvar e inexplicable para cualquier otra persona. (Roger Ebert)

Aunque La flor de mi secrto es un trabajo leve, es un retorno agradable a la forma. (Caryn James en The New York Times)

Película estrenada en España el 22 de septiembre de 1995.

Reparto: Marisa Paredes, Juan Echanove, Carmen Elías, Rossy de Palma, Chus Lampreave, Imanol Arias.


lunes, 16 de diciembre de 2013

Mujeres al borde de un ataque de nervios (1988). Pedro Almodóvar


Pepa e Iván son actores de doblaje. Él es un mujeriego empedernido y, después de una larga relación, rompe con Pepa: le deja un mensaje en el contestador pidiéndole que le prepare una maleta con sus cosas. Pepa, que no soporta vivir en una casa llena de recuerdos, decide alquilarla. Mientras espera que Iván vaya a recoger la maleta, la casa se le va llenando de gente extravagante de la que aprenderá muchas cosas sobre la soledad y la locura.

La película que lanzó a la fama internacional a Pedro Almodóvar, gracias a que obtuvo un gran éxito tanto en Europa como en Estados Unidos, y a que fue nominada para el Oscar a la mejor película de habla no inglesa -premio que se llevó "Pelle el conquistador"-.  (Film Affinity)

"Lo tuyo es un puro teatro", entona en un desgarrado bolero La Lupe, mientras desfilan los títulos de crédito que cierran esta película, donde se retoma, muy inteligentemente, la premisa de un drama tremendo que hace reír, explorada con tanta brillantez en "¿Qué he hecho yo para merecer esto?". Con ella, Almodóvar asume un reto doble: hacer con elementos dramáticos una comedia loca y descarada, sin dejar por ello de ser calculada-mente elegante, y renunciar a los comodines del sexo y la provocación tan astutamente jugados en "Matador" y "La ley del deseo". En esta woman's picture estilizada como una película de Minnelli o de Sirk, surreal como un comix underground, donde una mujer abandonada se convierte en áncora, guía y salvación de casi un regimiento de otras mujeres abandonadas -que interpretan actrices impecables, con la cada vez más magistral Carmen Maura al frente- consigue Almodóvar varias cosas que no son frecuentes, ni en nuestro cine, ni en otros. Que las situaciones más disparatadas se acepten como la cosa más natural del mundo. Que los acontecimientos más previsibles cobren de pronto un derrotero excéntrico, que descoloca las expectativas del espectador. Que las escenas más manidas a primera vista se hagan de pronto originales gracias a una frase aguda, un gesto inesperado, un toque ingenioso." (José Luis Guarner en Fotogramas)

Reparto: Carmen Maura, Antonio Banderas, Julieta Serrano, María Barranco, Rossy de Palma.