jueves, 11 de mayo de 2023

American Graffiti (1973). George Lucas



Cinco adolescentes celebran su última noche juntos después de la secundaria, ya que al día siguiente cada uno marchará en busca de su futuro. Se trata de una historia de amor que amenaza con romperse por el peligro de la distancia, un amor imposible y platónico, bandas callejeras, carreras de coches y un locutor de radio convertido en leyenda urbana. Las historias de cada uno de los cinco protagonistas se cuentan casi independientemente de las demás, a pesar de que en algunos momentos todas ellas se relacionen de alguna manera.

La interpretación tiene esa frescura que sólo brota cuando los actores, por ser nuevos, no están ya esclerosados en personajes como nos sucede con Burton, con Brando, con Delon, que son ya signos de una expresión anterior a la historia que nos cuentan. La música aporta, en cambio, signos temporales anteriores al propio relato y da así a éste un ámbito más rico que su propia sustancia. La cámara y el montaje son de una destreza esplèndida. Todo ello da una escritura suelta, ágil, que sirve al libre relato, evocador y critico, que es “American Graffiti”. (Lorenzo López Sancho en ABC del 28 de junio de 1974)

Este ambiente de competición, de carrera, de conquista, está muy bien captado por el joven realizador George Lucas. Este ha exhumado una época —como decía en un principio no excesivamente lejana, pero sí clausurada en el tiempo— y ha sabido imprimir al relato, movimiento y fragancia. La película está muy bien dirigida y se basa en un guión perfectamente estructurado, que permite creer en una espontaneidad, en improvisación. Se trata de una vida de grupo, pero con individualidades que dan vida a distintos problemas, ambiciones, amores. El filme, en conjunto, rezuma una cierta Ingenuidad. (...) Ni se puede evitar que la historia aparezca en su anécdota como algo superficial. No hay profundidad en los caracteres. Pero esto forma parte de la intención del realizador qua ha situado, por encima de las historias particulares, el relato de un mundo que se contempla ya con añoranza. (Angeles Masó en La Vanguardia del 13 agosto de 1974)

Inteligente evocación sentimental de los primeros años sesenta que toma como pretexto la noche de un sábado de 1962 en una pequeña localidad californiana. La aparente intrascendencia de los diversos episodios va adquiriendo un sentido global a través de su precisa composición, para mostrar el desconcierto de una generación. Encuentra el equilibrio exacto entre lo emotivo y lo testimonial. (Fotogramas)

Sobrevalorado pero interesante título de George Lucas centrado en recuperar, en un estilo ‘felliniano’, memorias, imágenes e ilusiones autobiográficas con carácter nostálgico-sentimental, teniendo también similitudes con Nicholas Ray en el trato a los personajes adolescentes. (Antonio Méndez en AlohaCriticón)

Superficialmente, Lucas ha hecho una película que parece casi ingenua; sus adolescentes recorren Main Street y se detienen en Mel's Drive-In y escuchan a Wolfman Jack en la radio y se ponen a jugar y casi se convencen a sí mismos de que su momento durará para siempre. Pero la estructura enterrada de la película muestra una inocencia en el proceso de perderse, y como su símbolo, Lucas proporciona a la escurridiza rubia en el Thunderbird blanco: la visión de la belleza que siempre se vislumbra en la siguiente intersección, al final de la siguiente calle. (Roger Ebert)

Probablemente sea la película más sorprendente de la filmografía de George Lucas ya que está realizada con una mirada casi documental y los múltiples niveles de las historias funcionan. Su respuesta de 1990 sería Dazed and Confused de Richard Linklater sobre la década de 1970. Lucas tiene un gran sentido de cómo ganar mucho dinero con sus películas y sabe cómo complacer a su audiencia porque recuerda fácilmente lo que es estar viendo una película con la que te puedes identificar. Se me ocurre pensar que George Lucas podría ser el tipo más regular de los directores de Hollywood de la década de 1970. Hace películas para el hombre normal y para el niño que llevamos dentro. Es su fuerte y sabe hacer películas memorables. (Michaël Parent en Cinephiliaque)

"American Graffiti" también fue una de las primeras películas en contar con una banda sonora recopilatoria. Pero mientras esa técnica ha evolucionado para convertirse en una cobarde herramienta de marketing auxiliar de la película, en "American Graffiti" la música impregna las ondas de radio como un personaje vivo que respira. Y al elegir el nombre “American Graffiti” en lugar de un título de típica comedia adolescente, como “One Wild Night”, Lucas reconoce que buscaba algo más grande. Al igual que sus películas posteriores, "American Graffiti" trata sobre mitos y leyendas. Luke Skywalker buscando a Yoda no tiene nada que ver con la peregrinación de Curt Henderson a una estación de radio apartada en busca de Wolfman Jack. Sí, George Lucas continuaría haciendo cosas más grandes. Simplemente no estoy convencido de que lo haya hecho mejor. (Casey McCabe en Movie Magazine International)

El enfoque narrativo ostensible es Curt (Richard Dreyfuss), el sensible becario decidido a irse, pero la película, a veces en detrimento de ella misma, está más enamorada del vibrante entorno de un pueblo pequeño. (Kevin Maher en The Times)

Sin empujones ni subrayados innecesarios, Lucas establece a la perfección a sus personajes como esclavos de la imagen que los medios les han dado de sí mismos y con una necesidad permanente de su compañía. (Jan Dawson en Sight and Sound)

Esta soberbia y singular película capta no sólo el encanto y la energía tribal de la década de 1950, sino también la apatía y la resignación que lo subrayaban todo como una línea de bajo incesante en una de las canciones de rock and roll de la época. (Jay Cocks en Time Magazine)

El arte supremo de George Lucas radica en la construcción del guión, la forma de entrelazar las historias individuales unas con otras, sin dejarnos un momento de respiro. (Louis Marcorelles en Le Monde del 27 de abril de 1974)

Triste paseo nocturno, intercalado con momentos de comedia, "American Graffiti" está un paso por delante de la mayoría de sus contemporáneos. (Bruno Icher en Libération)

Lejos del retrato lineal y flotante, Lucas ha construido un verdadero ballet mecánico: del Buick al Chevrolet, es el movimiento algo vanidoso de esta juventud lo que filma, sus andanzas, sus vacilaciones. (Ariane Beauvillard den Critikat.com)

Película estrenada en Madrid el 27 de junio de 1974 en el cine Paz; en Barcelona, el 12 de agosto de 1974 en el cine Rex.

Reparto: Richard Dreyfuss, Ron Howard, Paul Le Mat, Charles Martin Smith, Harrison Ford, Cindy Williams, Candy Clark, Wolfman Jack.


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