martes, 3 de marzo de 2026

El kimono rojo (The Crimson Kimono, 1959). Samuel Fuller

Samuel Fuller dirigió en 1959 "The Crimson Kimono", un clásico del cine negro que combina de manera audaz el misterio de un asesinato con un examen profundo de las relaciones raciales. La película sitúa su acción en el corazón de Little Tokyo, en Los Ángeles, transportando al espectador a una cápsula del tiempo que muestra el barrio tal como lucía hace más de sesenta años. A diferencia de otros directores de su época, Fuller enfrentó temas de prejuicio e desigualdad de frente, utilizando el género policíaco para explorar la resiliencia de personajes marginados. Este thriller destaca por su estilo visual expresionista y un uso del lenguaje cinematográfico diseñado para lograr el máximo impacto emocional.

El motor de la trama es el impactante asesinato de Sugar Torch, una popular bailarina de striptease que es acribillada en las concurridas calles de la ciudad. Los detectives del LAPD encargados del caso son Joe Kojaku y Charlie Bancroft, quienes no solo son compañeros de trabajo, sino también mejores amigos y veteranos de la Guerra de Corea que comparten un apartamento de solteros. Durante la investigación, descubren que la víctima preparaba un nuevo número inspirado en la cultura japonesa, lo que los lleva a contactar a la artista Christine Downs para que dibuje un boceto del sospechoso. El misterio del asesinato sirve principalmente como un catalizador para desarrollar las complejas relaciones entre los protagonistas.

A medida que avanza el caso, surge un triángulo amoroso cuando ambos detectives se enamoran de Christine. Lo que resultó verdaderamente radical para 1959 fue la representación de un romance interracial entre Joe, un detective nisei (japonés-americano), y Christine, una mujer blanca. Mientras Charlie se siente atraído por ella de inmediato, Joe lucha contra sus propios sentimientos por lealtad a su amigo, generando una intensa tensión sexual y emocional. Esta dinámica desafió abiertamente el Código de Producción de la época, que aún mantenía tabúes sobre las relaciones interraciales.

La película utiliza Little Tokyo no solo como un escenario exótico, sino como una comunidad explorada con inteligencia y respeto. Fuller filmó en locaciones reales, incluyendo el Templo Budista Koyasan y el Cementerio Evergreen, donde se muestran monumentos auténticos dedicados a los soldados nisei. El clímax del film se desarrolla durante el desfile de la Semana Nisei, capturando la vitalidad cultural de la población japonesa-estadounidense de finales de los cincuenta. Esta autenticidad en los escenarios añade una capa de realismo y "mugre" característica de las producciones de bajo presupuesto de Fuller.

La elección de James Shigeta para el papel de Joe Kojaku fue un hito histórico para la representación asiática en Hollywood, rompiendo con la tradición del "Yellowface". Shigeta interpreta a un héroe romántico carismático y profesional, alejándose de los estereotipos degradantes y las caricaturas habituales en el cine de esa era. Su actuación demostró habilidades que rápidamente lo elevarían al estrellato internacional, influyendo en futuras generaciones de actores asiáticos. Fuller insistió en presentar a Joe como un ciudadano ejemplar y un protagonista con personalidad propia.

El conflicto psicológico central estalla durante una exhibición de kendo, cuando Joe pierde el control y malinterpreta la reacción de Charlie ante su romance con Christine como un gesto de racismo latente. Joe acusa a su compañero de prejuicio, aunque el film sugiere que Charlie actúa movido por celos humanos normales y no por odio racial. Esta trama explora cómo la presión social y el deseo de aceptación pueden alimentar la paranoia y el "racismo inverso" en las minorías. El detective se ve forzado a cuestionar su propia identidad estadounidense frente a lo que percibe como un rechazo por parte de su mejor amigo.

Finalmente, el caso se resuelve cuando se descubre que la verdadera asesina es Roma, una mujer que actuó cegada por malentendidos similares a los de Joe. Al concluir la investigación, Joe admite que proyectó sus propios miedos raciales sobre Charlie, dándose cuenta de que "solo vio lo que quería ver". La película termina con Joe y Christine abrazándose y besándose apasionadamente en medio de un desfile en Little Tokyo, un final optimista que celebra la diversidad y la unidad racial. Sin embargo, la resolución es agridulce, ya que Charlie rechaza mantener su asociación con Joe debido a sus sentimientos personales heridos.

Desde una perspectiva crítica, "The Crimson Kimono" es una obra valiente que trasciende las limitaciones de su presupuesto para ofrecer un comentario social punzante bajo la apariencia de un "filme B". Aunque se le puede reprochar cierta torpeza en el equilibrio entre el misterio criminal y el drama romántico, la fuerza de James Shigeta en su debut y la dirección fluida de Fuller otorgan al film una profundidad inusual para su duración. Es debatible la ingenuidad del guion al sugerir que Joe nunca se había enfrentado al racismo antes del conflicto con Charlie, pero su audacia al normalizar a un protagonista asiático como galán romántico sigue siendo revolucionaria incluso hoy. En última instancia, la película es una pieza fundamental del cine negro que enseña que el verdadero misterio no es quién apretó el gatillo, sino cómo los prejuicios y la paranoia pueden habitar en la mente de cualquier individuo.

Película no estrenada comercialmente en España. TVE la estrenó el 27 de julio de 1969.

Reparto: Victoria Shaw, Glenn Corbett, James Shigeta, Anna Lee, Paul Dubov, Fuji, Walter Burke, Torau Mori, Bob Okazaki, George Yoshinaga, George Okamura.