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domingo, 25 de febrero de 2024

Más peligrosas que los hombres (Deadlier Than the Male, 1967). Ralph Thomas


Varios ejecutivos de empresas petroleras han sido asesinados. El investigador de seguros Hugh "Bulldog" Drummond es enviado a examinar los casos. Todas las víctimas han sido liquidadas por unas implacables asesinas, las cuales desaparecen sin dejar rastro. Pero Drummond descubre que estas mujeres operan bajo las órdenes de un siniestro genio criminal, decidido a apoderarse de concesiones petroleras en territorios árabes que han quedado vacantes ya que sus titulares han sido eliminados. Ahora deberá correr contra el tiempo para salvar la vida del Rey Fedra, quien se encuentra en la mira de los asesinos.

Esta masiva intervención de lo femenino en la película la impregna de un sensualismo que por su misma extremosidad, casi ferocidad, desborda un interés apasionante. (...) La singularidad del caso hace que la película cobre mucho más interés que aquellas otras que discurren por cauces más conocidos y trillados. (...) La realización, del director británico Ralph Thomas, es francamente buena. Tiene la minuciosidad detallista y la precisión rítmica tan característica del cine británico. (A. Martínez Tomás en La Vanguardia del 19 de julio de 1967)

Los “comics” han sido la fuente de inspiració de muchos films de aventuras. Las fantásticas historietas dibujadas convertidas en película. Un cine con “moral de tebeo”, donde se alían la imaginación y una técnica expresiva de choque, circula con buenas perspectivas taquilleras. Dentro de este género hay obras excelentes. Otras no llegan a tanto y no hacen sino remedar situaciones explotadas con éxito. Dentro de estos cauces está “Más peligrosas que los hombres”, intento logrado sólo a medias por culpa de un guión pueril e inconsistente. (...) Los personajes intepretados discretamente por Elke Sommer y Sylva Koscina son meras marionetas. El fallo, por tanto, es de raíz: estaba ya en las cuartillas. Ralph Thomas ha dirigido fríamente esta producción, que atraerá espectadores por los atractivos físicos de sus dos protagonistas femeninas. (M.R. en ABC del 20 de octubre de 1967)

Uno de los clones de Bond más competentemente realizados, tiene un reparto excelente que actúa muy bien, y posee un considerable aire a la saga a la que emula (está incluso rodada en los estudios Pinewood). Solo la lentitud de su ritmo le impide ser una gran película, y, aunque la daña bastante, no deja de merecer un visionado. (Abandomoviez)

Más peligrosas que los hombres es cursi y bromista, pero de una manera totalmente aburrida, y carece del estilo irónico, suave y sofisticado a lo James Bond que necesitaría para funcionar de manera agradable. A pesar del talento interpretativo (particularmente de Johnson y Green) y del resto de talentos involucrados, la película es aburrida y, a menudo, bastante dolorosa y lamentable. (Derek Winnert)

En cuanto a Irma y Penélope, su humor mordaz, sus artilugios bondianos y su brutalidad sorprendentemente macabra parecen desincronizadas con el resto de la película, y nunca se desarrolla un presunto enfrentamiento entre ellas y Drummond. Las chicas forman una pareja lesbiana ligeramente encubierta, lo que le da a sus escenas de seducción y luego asesinato sádico de sus víctimas masculinas un aire levemente desagradable. La posterior atracción de Penélope por Drummond (y los celos de Irma por ella) prometen chispas que nunca llegan. La gran escena de amor de Johnson y Koscina es una de las menos eróticas en la historia del género de espías, y las asesinas finalmente son eliminadas de la manera más ramplona. (Stuart Galbraith en DVDTalk)

Más peligrosas que los hombres se adhiere sombríamente al modelo de Bond, lo que hace que parezca más interesada en acertar con todos los clichés correctos que en encontrar algo original. Al cabo de una hora, la acción se anima con su supercriminal empleando a un equipo de sicarios y a un corpulento secuaz chino para jugar con la vida de Drummond en lugar de hacer lo sensato y dispararle lo antes posible. Una partida de ajedrez a gran escala es lo más destacado, y la forma en que Drummond vence a los malos es divertida, aunque depende más de la suerte que del ingenio. Si se logra superar la laboriosa trama de los dos primeros tercios, tu paciencia se verá recompensada. Música de Malcolm Lockyer y el tema principal es interpretado por los Walker Brothers. (Graeme Clark en The Spinning Image)

En la década de 1960, hubo muchos estrenos de películas parecidas a las de James Bond, pero rara vez eran dignas de interés, razón por la cual “Más peligrosas que los hombres” debería destacarse. Porque, francamente, la aparición de las dos asesinas de la película (Elke Sommer y Sylva Koscina) emergiendo, en bikini, en una playa del Mediterráneo, fusil de pesca submarina en mano, bien vale la de Ursula Andress en "Dr. No .” (...) El guión, que evita cualquier realismo, es de Jimmy Sangster, que trabajó principalmente para Hammer y sus películas de explotación. La historia se sigue con interés y contiene algunas escenas locas, como el juego de ajedrez gigante que recuerda a los mejores momentos de la serie “Los vengadores”. (SerialBob en Allociné)

Ralph Thomas no parecía el director más cualificado en este campo. Este cineasta británico, que comenzó su carrera después de la Segunda Guerra Mundial, ha dirigido esencialmente sólo comedias, en particular toda una serie de largometrajes con el Dr. Simon Sparrow como personaje central, con Dirk Bogarde en los primeros films. Esto explica que “Más peligrosas que los hombres” se incline hacia la comedia en varias ocasiones. (Psychovision.net)

Película estrenada en Barcelona el 17 de julio de 1967 en el cine Coliseum; en Madrid, el 19 de octubre  de 1967 en los cines Gran Vía, Españoleto, Canciller e Infante. 

Reparto: Richard Johnson, Elke Sommer, Sylva Koscina, Nigel Green, Suzanna Leigh, Steve Carlson, Laurence Naismith.


jueves, 9 de febrero de 2023

Nadie huye eternamente (Nobody Runs Forever, 1968). Ralph Thomas



Scobie Malone (Rod Taylor), un detective australiano, debe viajar a Londres para detener al Alto Comisario Sir James Quentin (Christopher Plummer), acusado de haber matado a su primera esposa. Sir Quentin admite el crimen, pero Malone sospecha que con esa confesión el caso no queda resuelto. Además, Malone, sin pretenderlo, se convierte en el guardaespaldas del diplomático, salvándolo de dos atentados. Entre los sospechosos se encuentran Sheila (Lilli Palmer), la actual esposa del funcionario, su secretaria Lisa (Camilla Sparv), la fascinante señora Cholon (Daliah Lavi) e, incluso, el embajador norteamericano Townsend (Franchot Tone).

Rod Taylor tiene un buen papel que desempeña a su estilo. Christopher Plummer interpreta el suyo con experiencia y en los salones “brillan” Lilli Palmer, Camila Sparv y Daliah Lavi, que hacen vistosa y verosímil la sociedad internacional, la palestra de la accidentada trama. (Antonio de Obregón en ABC del 14 de febrero de 1969)

El tema resulta excesivamente ingenuo y su tratamiento se resiente de una carga sentimental de un estilo cinematográficamente anacrónico. El trazado de los personajes es excesivamente primario y queda sujeto a las reacciones propias de un melodrama. Ello no es obstáculo para que el director, Ralph Thomas, haya conseguido en muchos momentos situaciones y hallazgos del mejor cine de suspense. La habilidad con que es contada la historia revela la mano de un realizador de mérito y de un formalismo brillante y una amena variedad de situaciones. El film se beneficia, además, de un reparto que puede calificarse de excepcional. (J.P.M. en La Vanguardia del 28 de febrero de 1969)

La película es importante porque emparejó a dos carismáticos protagonistas, Rod Taylor y Christopher Plummer, en una historia discreta pero bien escrita que mantiene el interés en todo momento. Es una película que funciona mejor si no se examina en detalle, porque hay muchos puntos de la trama poco desarrollados. (Lee Pfeiffer en Cinema Retro)

Oculta en algún lugar de este film se encuentra una película de espías perfectamente respetable sobre un diplomático australiano acusado de asesinato mientras interviene en Londres en unas negociaciones de paz muy dudosas entre el Este y el Oeste. Sin embargo, nadie encuentra esa película. Ni Ralph Thomas, que dirige a los actores como si fueran todos sospechosos, ni Wilfred Greatorex, que escribió el guión confuso pero no complejo. (...) Lo extraño de esta película, que se estrenó ayer en los cines, es que ninguna de las personas involucradas en ella parece haber prestado atención superficial a los detalles básicos. (Vincent Canby en The New York Times del 12 de diciembre de 1968)

El guión de Wilfred Greatorex, basado en la novela El alto comisionado de Jon Cleary, presenta cliché tras cliché en su búsqueda desesperada de originalidad en un género trillado. El interesante elenco de actores se esfuerza, pero la historia cansada y el diálogo vulgar les ofrecen poca ayuda. Nadie huye eternamente es inofensiva pero es más una pérdida de tiempo que un pasatiempo. (Derek Winnert)

Todo se reduce a que, como thriller de acción, "Nobody Runs Forever" no es muy brillante porque sirve todo en bandeja al espectador cuando se trata de seguir el relato. Pero ver a Taylor interpretar una ligera variación del personaje de James Bond es divertido y es este aspecto, intencionado o no, lo que termina haciéndo entretenida la visión del film. (Andy Webb en The Movie Scene)

Nadie huye eternamente (1968) es un film bastante satisfactorio. Tiene mucho de lo que me encanta de las películas de esa época sin ser cursi. Es un thriller serio con algunos momentos inverosímiles que requieren que la audiencia suspenda su incredulidad. La película está muy bien filmada, tiene buenas actuaciones y, en general, es muy agradable. (Rachel Stecher en Out of the Past)

"Nobody Runs Forever" se mueve en sus giros argumentales de manera medio divertida, pero con razón figura como una nota a pie de página en la historia del cine. Más bien es un film para completistas y coleccionistas declarados de sombras cinematográficas y curiosidades. (Frank Stegemann)

Película estrenada en Madrid el 13 de febrero de 1969 en los cines Palacio de la Prensa, Velázquez, Bilbao, Progreso y Regio; en Barcelona, el 24 de febrero de 1969 en los cines Alexandra y Atlanta. 

Reparto: Rod Taylor, Christopher Plummer, Lilli Palmer, Camilla Sparv, Daliah Lavi, Franchot Tone, Clive Revill, Calvin Lockhart.