Mostrando entradas con la etiqueta Katharine Hepburn. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Katharine Hepburn. Mostrar todas las entradas

jueves, 6 de junio de 2024

Historias de Filadelfia (The Philadelphia Story, 1940). George Cukor


La mansión de los Lord se prepara para celebrar la segunda boda de Tracy Lord (Katharine Hepburn) con el rico George Kittredge (John Howard). Para inmortalizar los festejos una pareja de periodistas, Macauley Connor (James Stewart) y Elizabeth Imbrie (Ruth Hussey), son invitados especialmente por C.K. Dexter Haven (Cary Grant), el primer marido de Tracy. Adaptación de la obra teatral de Philip Barry.

No cabe duda de que el tema –en su enorme intrascendencia- ha sido agotado hasta el máximo. (...) Hemos de reconocer la habilidad de George Cukor que consigue derivar el tema por los más variados derroteros dotándole de nuevas facetes si bien no puede evitar que la acción y con ella el posible interés, decaiga un tanto en la segunda parte del film. Otro de los aspectos dignos de elogio es el diálogo, vivaz, certero y salpicado de un incisivo humor que a veces desemboca en el chiste o en el juego de palabras un tanto descoyuntado más siempre gracioso. (...) Encontramos el conjunto de un tono bastante absurdo lo que no impide, al contrario, tal vez favorezca, que nos ríamos a gusto en ocasiones. (Horacio Sáenz Guerrero en La Vanguardia del 21 de noviembre de 1944)

En el desarrollo de esta farsa cinematográfica campea lo ingenuo a base de equívocos en el tema, pero la realización, como los decorados y el trabajo de los intérpretes, amén de la fotografía, es magnífica. El director George Cukor hubiese logrado una graciosísima película –en muchos momentos lo es- si hubiese hecho en el asunto una severa poda para evitar reiteraciones y lentitud en algunas escenas. (Miguel Ródenas en ABC del 24 de noviembre de 1944)

Espléndida comedia que funciona con la precisión de un mecanismo de relojería, llegando a mejorar la obra teatral de Philip Barry con la que Katharine Hepburn había triunfado en Broadway. En pocas ocasiones se ha dado la conjunción de un reparto impecable, una puesta en escena elegante y un tono narrativo tan ácido como inteligente. (Fotogramas)

Tres de los mejores actores de la historia del cine en una espléndida comedia romántica de ambiente sofisticado, sustentada en las soberbias interpretaciones del terceto protagonista (con un premio Oscar para James Stewart) y en el trazo calmoso y elegante de George Cukor, que no evita algunos momentos de screwball comedy. (...) La clave del éxito de esta adaptación de la obra teatral de Philip Barry, es, además de sus inmejorables actuaciones, el fenomenal guión de Donald Odgen Stewart, repleto de brillantes y extensos diálogos, muy literarios (no podría ser de otra forma estando Joseph L. Mankiewicz en la producción), puestos en escena de manera refinada por el maestro George Cukor. (AlohaCriticón)

Hace mucho tiempo que Hollywood no se prodigaba de forma tan extravagante y con un resultado tan entretenido en una fábula de la clase alta, una apología descarada de la plutocracia. Hoy en día, el dinero y el talento se destinan sobre todo a elaboradas epopeyas al aire libre y a películas individualistas y crudas. Recuerda a los viejos tiempos ver una película sobre las tribulaciones de los ricos y tener de vuelta a la señorita Hepburn, después de un receso de dos años, como otra hija malcriada y voluntariosa de la nobleza no oficial de Estados Unidos, comportándose con soltura en medio de piscinas, establos y otros accesorios habituales de una enorme propiedad. Porque eso es lo que es -y lo que hace- en la agradable disertación de los señores Stewart y Barry sobre un tema en gran medida intrascendente, que es la redención de una señorita bastante remilgada y desagradable. (Bosley Crowther en The New York Times del 27 de diciembre de 1940)

Dirigida magníficamente por Cukor, la película es una maravilla de ritmo e interpretaciones sobrias, que trasciende sin esfuerzo sus orígenes teatrales sin sentir nunca la necesidad de "abrirse" de ningún modo. El ingenio sigue brillando; la actitud ambivalente hacia los ricos y los ociosos sigue resonando; y los momentos entre Stewart y Hepburn, borrachos y coqueteando en la terraza iluminada por la luna, vibran con un erotismo real, aunque rara vez explícito. (Geoff Andrew en Time Out)

Por brillante, insulsa y comercial que sea la película, es casi irresistiblemente entretenida (uno de los puntos fuertes del profesionalismo de MGM). No hay mucho ingenio real en los diálogos y no hay sensación de espontaneidad, pero la ingeniería es tan astuta que las risas no dejan de surgir. Es un falso diamante con más brillo y destellos que uno verdadero. El director, George Cukor, nunca ha estado más despiadadamente seguro de sí mismo. (Pauline Kael en The New Yorker)

Cukor utiliza el movimiento y la palabra para la alternancia entre el abandono a la ligereza y el torpe retorno a la moderación. Si James Stewart no parece totalmente cómodo con ello, estos vaivenes de tono hacen que Katharine Hepburn sea aún más conmovedora y vulnerable, muy decepcionada cuando la conversación toma un giro forzado y cortés. El montaje (los insertos de anillos y relojes abandonados), el papel de la decoración (la piscina como lugar para desinhibirse) y el juego de la temporalidad (con la noche, las actitudes se vuelven más liberadas) también contribuyen a expresar este cambio en la actitud de los personajes. (Justin Kwedi en DVD Classik)

El realismo de Cukor oscila entre estos polos: si la risa de Katharine Hepburn es a menudo una risa falsa, sus lágrimas son realmente lágrimas y el paso a la gravedad no es una ruptura, sino un cambio imperceptible bajo la luz diamantina de Joseph Ruttenberg, que adorna las cosas más serias con un halo de chispeante futilidad. (Jean-André Fieschi en Cahiers du Cinéma nº 140 de febrero de 1963)

La dirección de Cukor brilla con la gracia de un guión extraordinariamente bien escrito y una interpretación perfectamente homogénea. (Yann Tobin en Positif nº 291 de mayo de 1985)

Historias de Filadelfia, una obra maestra en su género, también muestra por qué el género una vez llegado a su cumbre, desapareció. (François Giroud en L'Express de 11 de noviembre de 1962)

Película estrenada en Madrid el 20 de noviembre de 1944 en el cine Palacio de la Prensa; en Barcelona, el mismo día en el cine Kursaal. 

Reparto: Cary Grant, Katharine Hepburn, James Stewart, Ruth Hussey, John Howard, Roland Young, John Halliday, Mary Nash, Virginia Weidler. 

viernes, 12 de abril de 2019

Adivina quién viene esta noche (Guess Who's Coming to Dinner, 1967). Stanley Kramer



Una joven de familia acomodada lleva a casa, para presentárselo a sus padres, a su novio, un médico negro con el que tiene la intención de casarse. A pesar de ser personas de ideas liberales, sus padres se sienten muy confundidos, especialmente el padre, que teme que un matrimonio interracial no traiga más que problemas a su hija.

La película destaca por ser el noveno y último emparejamiento en la pantalla de Tracy y Hepburn, y la filmación finalizó solo 17 días antes de la muerte de Tracy. Hepburn nunca vio la película completa, ​ diciendo que los recuerdos de Tracy eran demasiado dolorosos. La película fue lanzada en diciembre de 1967, seis meses después de su muerte. En 2017, la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos seleccionó la película para su preservación en el National Film Registry por ser "cultural, histórica o estéticamente significativa".

Utilizando un reducido escenario, con los exteriores imprescindibles para situar la acción, Kramer —a base de una excelente dirección de actores, oportunamente recogida en la profusión de primeros planos, que recogen hasta el mínimo aliento de su expresividad—, concede a "Adivina quién viene esta noche" un interés y tensión indudables, pese al final feliz—lógico, impuesto por la tradición y por el aliento de esperanza hacia una solución del problema, que rezuma toda la película—, intuido prácticamente desde las primeras imágenes. (Harpo en ABC del 27 de septiembre de 1968)

Stanley Kramer es uno de los realizadores más atentos a la realidad de su tiempo. En esta película plantea uno de los aspectos más interesantes del problema racial en su país: el de los matrimonios entre personas de distinta raza. El enfoque artístico es muy diferente al que emplean otros realizadores para tratar este espinoso e insoluble conflicto. No lo hace de un modo crispado y patético, sino por cauces mucho más apacibles. No asistimos a situaciones de violencia ni a choques sangrientos. Todo se desenvuelve, en el curso de unas horas, entre personas corteses y correctas, que se profesan un mutuo respeto y que emplean para entenderse la mutua transigencia. Este sereno clima de la cinta nos ha producido una grata sorpresa. (...) Lo que tiene de seductor esta película es ese tono íntimo, fervorosoy entrañable, en el que el sentimiento y la razón chocan constantemente,pero esquivando herirse. (A. Martínez Tomás en La Vanguardia del 7 de diciembre de 1968).

"Deliciosa comedia en la que afloran los sentimientos y preocupaciones sociales. Tracy y Hepburn dejaron su sello de calidad en esta maravillosa historia. Imprescindible" (Fernando Morales: Diario El País)

Sería fácil destruir el argumento y atrapar a Kramer en el acto de sacar provecho. ¿Pero por qué? En sus propios términos, es un placer ver esta película, una noche de entretenimiento excelente. (Roger Ebert)

Un desastre en todos los aspectos: su momento, si alguna vez lo tuvo, definitivamente ha pasado. (Dave Kehr)

Una película deliciosamente interpretada y graciosamente entretenida. (Bosley Crowther)

Stanley Kramer, una vez más, se pone sus zapatos grandes para darnos una hora y media de teatro filmado. (Positif)

Esta película superacadémica está cerca del teatro, más bien (...) Una comedia de boulevard con alegres réplicas y monólogos sentimentales. (Yvonne Baby en Le Monde)

Tantos recuerdos y promesas reunidos en la misma película fuerzan el interés y la admiración. (Robert Chazal en France Soir)

Una exitosa comedia que se burla con mucha acidez de los prejuicios raciales. Protagonizada por una de las parejas más celebres de la historia del cine, formada por el polifacético Tracy y la irónica y siempre cautivadora Hepburn.(...)Cuenta con unos diálogos ágiles y un ritmo eficaz. (Decine21)

Aunque se trate simplemente de una situación expandida (los problemas de una pareja de diferente raza para contraer matrimonio), el tema en sí es un valioso y bienintencionado documento para intentar poner de manifiesto la cuestión del repugnante e inadmisible racismo, y por extensión todo comportamiento que conlleve cualquier grado de intolerancia, al margen de poder disfrutar del último film conjunto protagonizado por la maravillosa pareja Hepburn/Tracy. Katharine obtuvo un Oscar, lo mismo que el guionista William Rose. (Alohacriticón)

El último film que interpretaron juntos Spencer Tracy y Katharine Hepburn fue una comedia inscrita dentro de la mala conciencia liberal. El racismo sirve como pretexto de un discurso tan bienintencionado como ambiguo, que difícilmente puede contentar a nadie. Esta limitación no impide que esté construido brillantemente e interpretado con convicción. (Fotogramas)

Película estrenada en Madrid el 26 de septiembre de 1968 en el cine Amaya y en Barcelona el 4 de diciembre de 1968 en el cine Novedades. En Palma de Mallorca se estrenó en el Metropolitan Palace.

Reparto: Spencer Tracy, Sidney Poitier, Katharine Hepburn, Katharine Houghton, Cecil Kellaway, Beah Richards, Roy E. Glenn, Isabel Sanford.