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martes, 20 de febrero de 2024

La gran ilusión (La Grande Illusion, 1937). Jean Renoir


Primera Guerra Mundial (1914-1918). Una obra sobre la camaradería y las relaciones humanas que retrata el día a día de unos prisioneros franceses en un campo de concentración alemán durante la Gran Guerra. Nada más llegar al campo, dos oficiales de la aviación francesa se enteran de que sus compañeros de barracón están excavando un túnel para escapar de allí. 

El director Jean Renoir hizo de "La gran ilusión" un una obra maestra del cine francés, que se convirtió en uno de los filmes bélicos más influyentes para las posteriores películas del género. La cinta es un alegato pacifista y un análisis de las relaciones humanas en condiciones extremas. Está filmada con el naturalismo propio de Renoir, conseguido en parte por la libertad de improvisación de sus artistas principales, Jean Gabin, Pierre Fresnay y Erich von Stroheim, director con el que el cineasta reconoció nacer su vocación por el cine. (ABC)

Considerada como obra clave en la filmografía de Renoir, La gran ilusión ha sido vista desde tantos ángulos que hoy, 47 años después de ser filmada, puede arrojar nuevos matices sobre su importante contenido. Rodada durante el Frente Popular, supuso para muchos la mejor invitación a la paz y la concordia que entonces era posible. (Diego Galán en El País del 18 de octubre de 1984)

Uno de los mejores films de su director, en el que abandonó el estilo pseudopanfletario de sus films anteriores para abordar con mayor amplitud de miras la historia narrada. La complejidad de las relaciones entre los personajes, la generosidad moral de sus planteamientos políticos y la serena belleza de sus imágenes lo convierten en uno de los clásicos de la historia del cine. (Fotogramas)

Sensible película de Jean Renoir, que más allá de su intriga bélica, se detiene a retratar un interensantísimo cuadro de tipos humanos, donde queda claro que la nobleza es algo más que un bonito cuadro genealógico, y que las barreras aristocráticas empezaban a ser algo casi rancio. Su mensaje pacifista provocó las iras del mismísimo ministro de propaganda nazi, Joseph Goebbels; por el contrario, Franklin D. Roosevelt fue uno de su mayores fans. Llena de momentos memorables, vale la pena destacar el hermoso gesto de Erich von Stroheim cortando la flor junto a su ventana, en honor a su enemigo y colega. (Decine21)

Si "La gran ilusión" hubiera sido simplemente una fuente de inspiración posterior, no estaría en tantas listas de grandes películas. No es una película sobre una fuga de prisión, ni es patriotera en su ideas políticas; es una meditación sobre el colapso del antiguo orden de la civilización europea. Quizás eso siempre fue una ilusión sentimental de la clase alta, la noción de que los caballeros de ambos lados de las líneas suscribían el mismo código de conducta. Sea lo que sea, murió en las trincheras de la I Guerra Mundial. (Roger Ebert)

No pretende ser propaganda como lo son algunas películas contra la guerra. Además de presentar una muestra de la inutilidad de la guerra, ofrece comentarios sobre la disminución del sistema de clases en Europa. La Primera Guerra Mundial sería la última de las guerras “aristocráticas”. Sin embargo, como nos informa la historia un siglo después, el nuevo poder de los trabajadores no hizo nada para limitar los impulsos más oscuros de la humanidad. En comparación, Hitler y los nazis hicieron que el Kaiser pareciera apacible. (James Berardinelli)

La gran ilusión es la película ideal para ver en DVD porque la técnica de Renoir es tan modesta que en una sala de cine es probable que sus sutiles matices pasen desapercibidos para el espectador. La cámara permanece y se mueve con estos hombres en su estrecho entorno. Renoir permite que los detalles emerjan al no rendirse al estilo de montaje crispado que se asocia con las películas de guerra. Como él mismo ha escrito, durante la comida en el primer campo de prisioneros de guerra, “la cámara recorre los detalles de la escena sin dejar de referirse al conjunto hasta finalizar la secuencia”. Esto refuerza la idea de que las personas forman un grupo cohesionado, en lugar de realizar los pequeños rituales de la vida de forma aislada. Por esa fluidez visual, Renoir elogió a su sobrino, Claude (el operador de cámara), por ser “tan flexible como una anguila”. (Peter Cowien The Criterion Collection)

Renoir da voz a ambos bandos, a diferentes capas sociales, a diferentes ideales. Sólo describe actos justos, hombres íntegros y fraternos, llevándonos a un círculo humano que toca profundamente nuestro corazón. El cineasta también nos ofrece una muestra de rara inteligencia. Inicialmente una historia carcelaria con numerosos personajes pintorescos, la película se centra en algunos personajes emblemáticos, prisioneros de un nido de águila, una fortaleza oscura que exige drama. Luego, en la deslumbrante blancura del invierno, tres personajes cristalizarán los temas de toda la película. Esta historia en tres partes aborda al individuo como en un travelling lento (figura que Renoir utiliza maravillosamente). Es a la vez una emocionante historia de fuga y una aventura humana incomparable, dirigida por Renoir, verdaderamente en la cima de su arte. Una de las mayores obras maestras del cine francés con diálogos e intérpretes inolvidables, una obra donde palpita el genio, el drama conmovedor y el canto de amor a la humanidad. (Olivier Bitoun en DVDClassik)

La gran ilusión es una película de guerra sin escenas de batalla ni espías. Como en todas las películas de Jean Renoir, el hombre está en el centro de la historia, se celebra la confraternización y el amor entre los pueblos y se disuelven las barreras lingüísticas. Una carga contra el nacionalismo y el antisemitismo, antimilitarista, la obra maestra humanista de Jean Renoir sigue siendo excepcional, indispensable, extraordinaria y no ha envejecido (y nunca envejecerá). Universal, atemporal, eterno. (Sabrina Piazzi en DVDFr)

Mientras que Hollywood sólo podría haber hecho una película de género, una historia bien ejecutada de una "gran fuga", Renoir se concentra en sus personajes y los ideales que transmiten. En lugar de combates, el cineasta prefiere la guerra de mundos y clases. (Nicolas Maille en Critikat.com)

Compleja, “La Gran Ilusión” cuestiona la condición humana, los derechos de unos y otros, cuestiona la dignidad, el amor, la violencia y tantos otros sentimientos que nos da la vida. Es una fábula onírica y nostálgica, conmovedora, a veces sublime. La puesta en escena está lograda, dominando plenamente su tema. El autor presenta imágenes impresionantes pero también sabe acercarse a sus protagonistas. Sin embargo, el guión es básico, la tensión dramática no sorprende y las transiciones son bastante crudas. El ritmo no es tan fluido como debería ser y la película a veces parece una serie de sketches inconexos. No siempre se requiere coherencia, pero está clara la poderosa emoción que emana de este largometraje. (Scorsesejunior54 en Allociné)

Película no estrenada comercialmente en España.

Reparto: Jean Gabin, Pierre Fresnay, Erich von Stroheim, Dita Parlo, Marcel Dalio, Gaston Modot, Julien Carette.

jueves, 27 de octubre de 2011

La filmografia truncada d'Erich von Stroheim



Erich Stroheim va néixer el 1885 a Viena. Era fill d’un fabricant de capells de palla jueu, però enlloc de continuar el negoci familiar emigrà a Estats Units als primers anys del segle XX. Va tenir feines diverses fins que el 1914 viatjà a Hollywood. A la indústria cinematogràfica treballà com a extra i arribà a formar part de la companyia de David Wark Griffith, on arribà a esser ajudant de direcció i conseller militar degut a la seva estada a l’exèrcit imperial austro-hongarès, encara que la seva experiència allà fos negativa.
            El 1917 Estats Units entrà a la I Guerra Mundial i Stroheim començà a interpretar el paper d’oficial prussià malvat a nombrosos films muts (Hearts of the World, 1918,  de Griffith). La seva fesomia pètria, el crani rapat a l’estil militar, l’absència de somriure a l’expressió esquerpa feren que a la publicitat dels films se li digués “l’home a qui vostè li agrada odiar”.
            Però les ambicions de Stroheim anàven més enllà que fer de dolent a les pel·lícules. Aleshores ja havia col·locat el « von » aristocràtic davant el seu llinatge i el fill del fabricant de capells esdevingué el descendent d’una família de la noblesa prussiana. La resta de la seva vida llur capteniment i imatge personal s’adaptarien a aquesta figura imaginària que ja no abandonaria mai pus.          
            Quan la Universal li donà l’oportunitat de dirigir un film, es mostrà com a un autor total escrivint el guió, dissenyant els decorats i actuant ell mateix com a protagonista. El resultat fou Blind Husbands (1919) on una esposa americana és seduida per un tinent austriac dissolut  als Alps. Notes característiques del films i de la restant filmografia de Stroheim com a director seran el triangle amorós, el climax de la lluita entre dos antagonistes masculins i sobretot l’obssessió per la decadència i l’acurat esment al detall. El tema sexual a més apareixia de manera enginyosa i sumptuosa a la vegada.
            El seu següent film The Devil’s Passkey (1920) venia a esser una repetició del seu primer èxit, amb el rerefons del món del teatre. El 1922 dirigeix Foolish Wives, on la Universal li havia donat carta blanca per fer el que volgués. Va esser el primer film que costà un milió de dòlars i la seva filmació durà un any. Stroheim recreà l’ambient de Montecarlo fins al darrer detall per contar una història on s’enfronten la hipocresia americana i la decadència europea dins una trama de seducció, triangle amorós i perversió sexual. La duració del film era de 30 rodets, però el supervisor de l’estudi Irving Thalberg el reduí fins a deu només. Després la censura americana i europea encara van mutilar més la pel·lícula. Així i tot el film tingué èxit.  El 1971 l’historiador del cinema Arthur Lenning intentà una reconstrucció del film utilitzant diverses còpies existents.
            Stroheim deixà la Universal després que l’acomiadassin del rodatge de Merry-Go-Round i passà a la Goldwyn Films per rodar Greed (1924),  una de les obres cabdals del cinema mut, basada en una novel·la de Frank Norris, un deixeble americà de Zola. El film és l’obra mestra del director que conta una vegada més un triangle amorós, però aquest cop els seus personatges són de classe baixa i es mouen pels motius més primaris com puguin esser la cobejança de diners que és més poderosa que qualsevol sentiment i porta a la follia i al crim,  la recerca del benestar personal, la passió sexual i la venjança. El resultat final durava fins a 10 hores però l’estudi, que, durant el rodatge, havia esdevingut la Metro Goldwyn Mayer amb Irving Thalberg com a cap de producció, el reduí a 140 minuts. El metratge rebutjat es destruí. La pel·lícula fou condemnada pels crítics i ignorada pel públic de l’època. La restauració del film s’ha pogut fer posteriorment utilitzant fotos fixes.
            El 1925 la Metro encara donà a Stroheim l’oportunitat de rodar una adaptació de l’opereta de Franz Lehar The Merry Widow. Aquesta vegada el film fou un èxit de crítica i públic, encara que s’hagué de canviar el final previst. El director deixà molts pocs elements de l’obra original a la seva versió i convertí el que era una opereta vienesa sentimental lleugerament cínica en un nou estudi de la decadència de la noblesa europea. L’arribisme social, la sordidesa dels sentiments, el fetitxisme i la decadència física són alguns del elements que utilitza Stroheim per subvertir la mel i sucre de l’obra original.
            Després de l’èxit del film la Metro acomiadà Stroheim, encara que els modals autocràtics del director tampoc contribuien a la pau amb els productors. Per a la Paramount dirigí el 1928 The Wedding March, on per una vegada el director conta una història d’amor sincer entre un príncep i una noia del poble, feta malbé per l’obligació del protagonista de casar-se amb la filla d’un milionari per salvar la seva família. El film, que tenia dues parts, fou un fracàs econòmic. La segona part s’ha perdut.
 El 1929 l’actriu Gloria Swanson i la seva parella d’aleshores Joseph Kennedy, el pare de JFK, li oferiren la direcció d’un film independent: Queen Kelly, el darrer film mut de Stroheim. En principi, el film era un melodrama sobre una noia sortida d’un convent seduida per un aristòcrata alemany que es casa amb la reina boja d’un petit regne europeu. La noia, per la seva banda, hereta una fortuna basada en una xarxa de bordells. Swanson,  temerosa per la censura i per la seva imatge, suspengué el rodatge i acomiadà Stroheim. La pel·lícula s’estrenà anys després en un muntatge fet per l’actriu i productora que no tenia res a veure amb la idea original.
            La Fox encara donà una darrera oportunitat a Stroheim per rodar un film sonor: Walking Down Broadway (1933). Era una nova història de triangle amorós contemporani on sorgien subterraniàment diversos temes sexuals que els directius de la Fox trobaren massa forts per al seu moment. El film fou remuntat i se li afegiren escenes rodades per un altre director. S’estrenà com Hello, Sister i no portava el nom de qui l’havia dirigit.
            Stroheim abandonà per sempre la direcció de pel·lícules i es dedicà només a fer d’actor a diverses pel·lícules americanes i europees. En destacarem només tres per diversos motius: La grand illusion (1937) de Jean Renoir, un film pacifista i humanista on Stroheim tornar a interpretar a un oficial prussià; Five Graves to Cairo (1943) de Billy Wilder, un film de guerra on comparteix repartiment amb un mallorquí de la Bonanova que nomia Fortunio; finalment Sunset Boulevard (1950) també de Billy Wilder, on Stroheim és el majordom i antic director d’una actriu decadent del cinema mut interpretada per Gloria Swanson. La pel·lícula que ambdós li projecten a William Holden en un moment del film és Queen Kelly...
            Erich von Stroheim morí el 1957 a Maurepas, França.
            Finalment citarem al mateix Stroheim:”Si vius a França i has escrit un bon llibre, o pintat un bon quadre o dirigit una pel·lícula destacada cinquanta anys abans i després no has fet res més, encara et reconeixen com a un artista i se t’honora com a tal. A Hollywood..., a Hollywood ets tan bo com la teva darrera pel·lícula”.

Francesc Barceló Pastor

(Publicat a la revista Blanc i negre, nº 14, febrer de 2004)