Esther Blodgett, una ambiciosa chica de pueblo con mucho talento, llega a
Hollywood. En una fiesta en la que trabaja como camarera conoce a
Norman Maine, un famoso actor en decadencia. Para sorpresa de Esther,
Norman le ofrece un papel en una película y, tras realizar una prueba,
el productor queda impresionado y decide convertirla en una estrella.
Norman y Esther se casan, pero la felicidad se ve empañada por el
declive de Norman y el rápido ascenso al estrellato de Esther.
Inspirado en "Hollywood al desnudo", realizado por George Cukor cinco
años antes, este film plantea el conflicto que supone para un actor en
decadencia la fulgurante ascensión de su esposa. Supone una de las
visiones más incisivas que Hollywood ha ofrecido de sí mismo, realizada
con finura y hasta con cierto sentido del humor. Conocería dos nuevas
versiones: del mismo Cukor (1954) y Frank Pierson (1976). (Fotogramas)
Reparto: Janet Gayno, Fredric March, Lionel Stander, Adolphe Menjou, Andy Devine.
Título español: Ha nacido una estrella.
Un ladrón amateur de guante blanco (Niven) encuentra apasionante e
incluso divertido actuar como un "Robin Hood" moderno. Para él robar el
corazón de una dama no es tan peligroso como robar una pintura de valor
incalculable, pero cuando consigue combinar ambas cosas, la emoción
supera todos los límites.
Raffles es un caballero de la alta sociedad londinense, que tiene un
curioso "hobby": es ladrón por afición. Pero no se trata de un vulgar
ratero, sino que actúa de acuerdo con su posición social. Las grandes
mansiones son su blanco preferido, donde roba, preferiblemente, obras de
arte y joyas de incalculable valor. Los beneficios de estos robos van
destinados a la gente desvalida que vivie en los suburbios londinenses.
Pero la eficacia de Raffles comienza a difuminarse cuando el elegante
ladrón se enamora de Gwen, una bella muchacha de buena familia, por la
que está dispuesto a dejar su ocupación favorita.
El personaje de Raffles es uno de aquéllos que parecen tener nueve vidas cuando se adaptan al cine. El caballero ladrón imaginado por el escritor E.W. Hornung (1866-1921), cuñado además de Arthur Conan Doyle, había aparecido ya en tres películas antes de que David Niven tuviese la suerte de interpretarlo. Fue una buena elección porque Niven parecía haber nacido para interpretar el papel. El personaje le devolvió el favor ayudando a Niven a probar que podía protagonizar una película y catapultándolo al estrellato. Niven se muestra excelente en el papel, bendecido con el más ligero de los toques y una innata habilidad para interpretar comedia ligera así como para asumir los aspectos más serios del relato. Niven soporta todo el film que es exactamente para lo que se le llamó, porque el trabajo del director Sam Wood es tan poco inspirado como podía esperarse y a todo lo más mecánico y superficial. Sin Niven el film no tendría estilo y una cosa que este tipo de película debe tener es estilo. Niven está bien asistido por Dudley Digges como el policía que persigue a Raffles; tienen poca ayuda por parte de Olivia de Havilland, que parece poco interesada en el papel y en su interpretación.
Reparto: David Niven, Olivia de Havilland, Dame May Whitty, Dudley Digges.
Título español: Caballero y ladrón.
El General Gurko Lanen es el dictador de Lichtenburg, en los Balcanes.
La legítima dueña del trono, Zona, espera la ayuda de Napoleón III de
Francia para devolverle al lugar que le corresponde. El Conde de
Montecristo, de visita, se enamora de ella y se propone ayudarla. Para
ello se disfraza de banquero...
Agradable film de aventuras que proponía una variación bastante libre
sobre la trama de la famosa novela de Alexandre Dumas. De hecho, la
historia está más cercana a la mitología del Zorro y similares. La
inspiración del relato es un tanto limitada, lo cual le impide llegar a
cotas más elevadas, pero los resultados son francamente satisfactorios
dentro de sus limitaciones.
Reparto: Louis Hayward, Joan Bennett, George Sanders.
Título español: El hijo de Montecristo.
A un sanatorio psiquiátrico llega un joven y atractivo director (Gregory
Peck), pero con el paso de los días una doctora (Ingrid Bergman)
observa en él un extraño comportamiento que está relacionado con un
hecho de su pasado que no consigue recordar.
Uno de los films más arriesgados de su director, en el que adaptó una
novela de Hilary St. George Sanders y John Palmer. Asumiendo sin
complejos el artificio psicoanalítico de la historia, entró a saco en la
misma sin rehuir ninguno de sus tópicos. Todo ello pasa a un segundo
plano (incluyendo la aparatosa secuencia diseñada por Salvador Dalí)
para acabar imponiéndose el rigor de su construcción.
Reparto: Ingrid Bergman, Gregory Peck, Michael Chekhov
Título español: Recuerda.
Dos hermanos ingleses se alistan en las fuerzas aéreas británicas
durante la I Guerra Mundial. El objetivo de sus proezas será conquistar
el corazón de una hermosa joven.
Su duración resulta excesiva (debido a dos ciclópeas set pieces -la del
zepelín y la batalla entre biplanos) que detienen bruscamente la
narración.
Por otra parte, se nota que la película era una hija reciente del
sonoro: rémoras diversas del mudo (tanto de ritmo como de tono, puesta
en escena e interpretación -que a menudo peca de sobreactuada) hacen
que, a todas luces, el largometraje de Hughes haya quedado altamente
desfasado (Metabarón).
Reparto: Ben Lyon, James Hall, Jean Harlow.
Título español: Los ángeles del infierno.