Las salas

jueves, 25 de abril de 2019

La muchacha de la Quinta Avenida (5th Avenue Girl, 1939). Gregory La Cava


Una joven pobre y sin trabajo se convierte en la protegida de un millonario, que la recoge de la calle y la lleva a su casa. Su presencia en la casa lo cambiará todo y comprobará que, en el fondo, el dinero no da la felicidad.

 "Deliciosa comedia firmada por uno de los grandes del género en los años treinta. Aunque de evidente tono moralista, resulta todo un ejemplo de buen cine, tan elegante como poco pretencioso y lamentablemente desaparecido." (Miguel Ángel Palomo: Diario El País)

Comedia moralizante en la que una joven pobre hará ver a un millonario la inutilidad del dinero para ser feliz. Protagonizada por una Ginger Rogers que empezaba a abandonar la pareja artística formada con Fred Astaire, ''La muchacha de la Quinta Avenida'' es una de las comedias que dirigió Gregory La Cava durante los años 30, en las que dio un especial énfasis a los personajes femeninos. Pese a que posteriormente directores como Howard Hawks o George Cukor han sido mucho más valorados por la crítica, La Cava era durante aquellos años tan famoso como ellos y sus películas tenían un buen recibimiento por parte del público. Esta cinta fue precisamente una de las últimas que el director de origen italiano realizó. (El Mundo)

Comedia social con un toque de elegancia, que deja bien sentadas las bases sobre los distintos comportamientos entre los de clase baja (representados en los personajes del chófer y la propia Mary) y clase alta (los hijos y esposa del millonario). Todo el peso lo lleva una espléndida Ginger Rogers, que ya había colaborado con el director en Damas del teatro (1937) y que volvería a hacerlo en Camino de rosas (1940). (Decine21)

La cinta esconde varias trampas. Por un lado puede entroncarse con aquellas screw-ball comedys de los años treinta, por la situación disparatada y algunos diálogos aislados propios de ese humor alocado tan característico; pero la realidad es que se acerca casi más al drama social que a la comedia. Por otra parte la pareja Connelly-Rogers ceden mucho de su protagonismo en beneficio de la familia: la madre y sus dos hijos. Estos personajes secundarios (donde destaca un jovencísimo Tim Holt) se convierten en la razón de ser del filme, cuyo objetivo es mostrar paulatinamente el cambio que experimentan sus vidas tras la aparición de la supuesta amante. (Ethan en Muchocine.net)

Otro ejemplo de brillante comedia que sabe aunar el ácido comentario sobre los desajustes sociales con la inyección vital sobre unos personajes perdidos en sus carencias o inconsecuencias, y siempre con sutil y vivaz ingenio. (Alexander Zárate en El cine de Solaris)

Fifth Avenue Girl tiene a Ginger Rogers y a Walter Connolly, así que vale la pena verla. (Graham Greene en The Spectator)

Una apática comedia de guerra de clases ambientada durante los últimos días de la Depresión. (Dennis Schwartz)

"Alegre y alegremente poco importante. Puede que no sea una comedia sorprendentemente buena, pero tampoco es tan mala". (Frank Nugent en The New York Times)

Aquí hay una maravilla de la comedia estadounidense de un director menos conocido que Capra o Lubitsch. Te aconsejo que te aventures en esta película que analiza la diferencia de clases muy justamente con una ironía bastante agradable. Muy bonito descubrimiento. (Rayonvert en Allociné)

Película estrenada en Barcelona el 28 de febrero de 1944 en el cine Alcázar.

Reparto: Ginger Rogers, Walter Connolly, Verree Teasdale, James Ellison,Tim Holt, Kathryn Adams, Franklin Pangborn, Louis Calhern.



martes, 16 de abril de 2019

La cordillera (2017). Santiago Mitre



En una Cumbre de presidentes latinoamericanos en Chile, en donde se definen las estrategias y alianzas geopolíticas de la región, Hernán Blanco (Ricardo Darín), el presidente argentino, vive un drama político y familiar que le hará enfrentarse a sus propios demonios. Deberá tomar dos decisiones que podrían cambiar el curso de su vida en el orden público y privado: por un lado, una complicada situación emocional con su hija, y por otro, la decisión política más importante de su carrera.

Hay que cederle espacio al talento y grandes aciertos del director, Santiago Mitre, al construir esta intriga política y familiar sobre el poder en las alturas, el cómo se modelan los chanchullos y el «rose-bud» que toda persona, y más si es poderosa, alberga en esos lugares a los que no tiene acceso ni el hipnotizador.  (Oti Rodríguez Marchante en ABC del 29 de septiembre de 2017)

La excelencia del filme re­side en un elemento de maldad difusa,que la convierte, gracias a Mitre,en otra cosa.Casi en una película de terror, podemos de­cir. Donde Darín asume el papel más complicado: el que va de la denunciada corrupción a una mirada personal al abismo del mal, en los confines del averno. (S. Llopart en La Vanguardia del 29 de septiembre de 2017)

La cordillera, de Santiago Mitre, parece un thriller político, pero como ocurría en las anteriores películas del bonaerense (El estudiante y Paulina), dentro hay mucho más. Está, es obvio, El resplandor, por el encierro en un hotel y la claustrofobia creada por la nieve. Pero ante todo, el nervio de Roman Polanski marca el tono y la narración. (Gregorio Belinchón: Diario El País)

Mitre no se conforma con construir un thriller sobre otro. Su empeño es extender sobre la mirada del espectador un raro laberinto de pistas apenas apuntadas, caminos sin salida, indicaciones perdidas. Todo ello en un ambiente perfectamente realista, perfectamente posible. Y así hasta dibujar el rostro difuso de algo inidentificable que bien podría ser el mal. (Luis Martínez en El Mundo)

La intriga de Mitre se mueve cómodamente en los vericuetos del poder como una suerte de House of Cards après-ski; mención especial a la secuencia del desembarco del avión con Erica Rivas. Pero en esa trama más o menos previsible irrumpe de pronto la hija del presidente, interpretada por Dolores Fonzi, abriendo la puerta a un universo tan rico y sorprendente como los matices interpretativos de la actriz. Ella es quien introduce en La cordillera la faceta personal del presidente, melosa secuencia de hipnosis a lo Recuerda incluida, ese territorio en el que él será incapaz de esconder si es malo o bueno. (Cinemanía)

‘La cordillera’ es una película muy interesante en todo lo referente al personaje de Darín y que está además muy bien acabada técnicamente. Además, Mitre realiza un solvente trabajo puesta en escena y de construcción de atmósfera, pero deja por ahí un cabo suelto que desluce ligeramente el conjunto. Pese a todo, merece la pena echarle un vistazo, que además este tipo de cintas son cada vez menos habituales. (Mikel Zorrilla en Espinof)

La escenografía es un acierto de la película. Los interiores del hotel están rodados en estudio y los exteriores están montados mezclando diferentes rincones de los Andes. El conjunto es majestuoso, inquietante y de gran fuerza simbólica. La altura desde la que se decide con arrogancia el destino de los otros (nos hace recordar al foro de Davos) es también el escenario donde se desciende a los abismos personales. (Jaime Larriba en El espectador imaginario)

El estilo es limpio, preciso, en una tensión permanente. (Hubert Niogret en Positif)

Demasiado congelada en categorizaciones sucesivas, la película no logra deshacerse de su suntuosa y fría estética. (Nicolas Azalbert en Cahiers du Cinéma)

(...) un ambiente casi fantástico (...) permite a "La cordillera" ir más allá de su simple sinopsis. Y si Santiago Mitre se confunde un poco en el último tercio de su historia y concluye su película abruptamente, puede contar con el impecable Ricardo Darin en el papel principal. (Yannick Vely en Paris-Match)

El cruce de confictos, personales y profesionales, que vive el gobernante Darín estallan ante una nada gratuita (y muy hitchcockiana) sesión de hipnosis, acaso el mejor tratamiento terapéutico para la traumatizada hija del máximo mandatario argentino. También para despertar al espectador: un elemento dramático, casi fantástico, que no deja de recordarnos que vivimos bajo el hechizo de la cháchara sin contenido de quienes rigen nuestros destinos. (Álex Montoya en Fotogramas)

Película estrenada en España el 29 de septiembre de 2017.

Reparto: Ricardo Darín, Dolores Fonzi, Érica Rivas, Gerardo Romano, Alfredo Castro, Elena Anaya, Christian Slater, Daniel Giménez Cacho.


viernes, 12 de abril de 2019

Adivina quién viene esta noche (Guess Who's Coming to Dinner, 1967). Stanley Kramer



Una joven de familia acomodada lleva a casa, para presentárselo a sus padres, a su novio, un médico negro con el que tiene la intención de casarse. A pesar de ser personas de ideas liberales, sus padres se sienten muy confundidos, especialmente el padre, que teme que un matrimonio interracial no traiga más que problemas a su hija.

La película destaca por ser el noveno y último emparejamiento en la pantalla de Tracy y Hepburn, y la filmación finalizó solo 17 días antes de la muerte de Tracy. Hepburn nunca vio la película completa, ​ diciendo que los recuerdos de Tracy eran demasiado dolorosos. La película fue lanzada en diciembre de 1967, seis meses después de su muerte. En 2017, la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos seleccionó la película para su preservación en el National Film Registry por ser "cultural, histórica o estéticamente significativa".

Utilizando un reducido escenario, con los exteriores imprescindibles para situar la acción, Kramer —a base de una excelente dirección de actores, oportunamente recogida en la profusión de primeros planos, que recogen hasta el mínimo aliento de su expresividad—, concede a "Adivina quién viene esta noche" un interés y tensión indudables, pese al final feliz—lógico, impuesto por la tradición y por el aliento de esperanza hacia una solución del problema, que rezuma toda la película—, intuido prácticamente desde las primeras imágenes. (Harpo en ABC del 27 de septiembre de 1968)

Stanley Kramer es uno de los realizadores más atentos a la realidad de su tiempo. En esta película plantea uno de los aspectos más interesantes del problema racial en su país: el de los matrimonios entre personas de distinta raza. El enfoque artístico es muy diferente al que emplean otros realizadores para tratar este espinoso e insoluble conflicto. No lo hace de un modo crispado y patético, sino por cauces mucho más apacibles. No asistimos a situaciones de violencia ni a choques sangrientos. Todo se desenvuelve, en el curso de unas horas, entre personas corteses y correctas, que se profesan un mutuo respeto y que emplean para entenderse la mutua transigencia. Este sereno clima de la cinta nos ha producido una grata sorpresa. (...) Lo que tiene de seductor esta película es ese tono íntimo, fervorosoy entrañable, en el que el sentimiento y la razón chocan constantemente,pero esquivando herirse. (A. Martínez Tomás en La Vanguardia del 7 de diciembre de 1968).

"Deliciosa comedia en la que afloran los sentimientos y preocupaciones sociales. Tracy y Hepburn dejaron su sello de calidad en esta maravillosa historia. Imprescindible" (Fernando Morales: Diario El País)

Sería fácil destruir el argumento y atrapar a Kramer en el acto de sacar provecho. ¿Pero por qué? En sus propios términos, es un placer ver esta película, una noche de entretenimiento excelente. (Roger Ebert)

Un desastre en todos los aspectos: su momento, si alguna vez lo tuvo, definitivamente ha pasado. (Dave Kehr)

Una película deliciosamente interpretada y graciosamente entretenida. (Bosley Crowther)

Stanley Kramer, una vez más, se pone sus zapatos grandes para darnos una hora y media de teatro filmado. (Positif)

Esta película superacadémica está cerca del teatro, más bien (...) Una comedia de boulevard con alegres réplicas y monólogos sentimentales. (Yvonne Baby en Le Monde)

Tantos recuerdos y promesas reunidos en la misma película fuerzan el interés y la admiración. (Robert Chazal en France Soir)

Una exitosa comedia que se burla con mucha acidez de los prejuicios raciales. Protagonizada por una de las parejas más celebres de la historia del cine, formada por el polifacético Tracy y la irónica y siempre cautivadora Hepburn.(...)Cuenta con unos diálogos ágiles y un ritmo eficaz. (Decine21)

Aunque se trate simplemente de una situación expandida (los problemas de una pareja de diferente raza para contraer matrimonio), el tema en sí es un valioso y bienintencionado documento para intentar poner de manifiesto la cuestión del repugnante e inadmisible racismo, y por extensión todo comportamiento que conlleve cualquier grado de intolerancia, al margen de poder disfrutar del último film conjunto protagonizado por la maravillosa pareja Hepburn/Tracy. Katharine obtuvo un Oscar, lo mismo que el guionista William Rose. (Alohacriticón)

El último film que interpretaron juntos Spencer Tracy y Katharine Hepburn fue una comedia inscrita dentro de la mala conciencia liberal. El racismo sirve como pretexto de un discurso tan bienintencionado como ambiguo, que difícilmente puede contentar a nadie. Esta limitación no impide que esté construido brillantemente e interpretado con convicción. (Fotogramas)

Película estrenada en Madrid el 26 de septiembre de 1968 en el cine Amaya y en Barcelona el 4 de diciembre de 1968 en el cine Novedades. En Palma de Mallorca se estrenó en el Metropolitan Palace.

Reparto: Spencer Tracy, Sidney Poitier, Katharine Hepburn, Katharine Houghton, Cecil Kellaway, Beah Richards, Roy E. Glenn, Isabel Sanford.


martes, 9 de abril de 2019

Esa clase de amor (A Kind of Loving, 1962). John Schlesinger


Cuando su novia Ingrid queda embarazada, Vic se siente obligado a casarse con ella, pero entre ellos no hay amor, sólo atracción física. La situación se complica cuando tienen que vivir con la madre de Ingrid.

Posiblemente, Schlesinger, que dirigía ahora por primera vez, no alcanzó enteramente la ambiciosa meta que él mismo se propuso, pero lo conseguido tiene verdadera calidad y descubre en él a un director de talento, gran preparación y sensibilidad exquisita que se traduce, tanto en la pintura exacta, del ambiente, el clima para el desarrollo del drama, como en el trazado de los tipos, tan inteligentemente vistos y perfilados, que se diría que viven realmente en la pantalla. (G. Bolín en ABC del 3 de julio de 1963)

El realizador del film, el inglés John Schlesinger, uno de los animadores de la «nueva ola» en su país, pudo haber creado con esta limitada materia argumental algo nuevo y distinto. Pero se ha reducido a reproducir una historia vulgar, en cuyo tratamiento cinematográfico no encontramos nada que no nos haya sido ofrecido con acentos más originales por el neorrealismo europeo y americano. (...) Muy de tarde en tarde, el realizador ha incorporado á la película, algún rasgo de humor, alguna observación sagaz, algún detalle chistoso o curioso, pero, en resumen, poco para contrapesar la aridez del relato. (A. Martinéz Tomás en La Vanguardia del 27 de mayo de 1965).

El Sr. Schlesinger dirige a los actores a través de su serie de peripecias con confianza y muestran sus reacciones convencionales con calidez, sensibilidad y fuerza. Mientras se presenta mucha sinceridad y franqueza en estas escenas deliberadas de conflicto físico y emocional, hasta el punto que algunas de ellas pueden ser un poco chocantes para los más jóvenes, el tono nunca es sensacionalista. Una gran sensación de seriedad y patetismo recorre toda la película. (Bosley Crowther en New York Times)

Sin embargo, con todos sus fallos (que incluyen una estructura torpemente episódica), sigue siendo una película profundamente observadora en los detalles y bastante conmovedora en su falta de pretensiones. (Tom Milne en Time Out)

June Ritchie hace un atractivo debut como la desconcertada muchacha de Lancashire. Alan Bates es un héroe atractivo que mantendrá la simpatía de la mayoría de la audiencia a pesar de sus debilidades.
(Variety)

Esa clase de amor es sobre todo una condensación de soledad y esperanzas abortadas donde cada personaje parece repetir incansablemente que no vive lo que había soñado. (Critikat.com)

Podemos lamentar en la segunda parte una misoginia un poco demasiado feroz para ser creíble. La historia a partir de este momento profundiza bien en el personaje masculino pero descuida al femenino, que se convierte en un jarrón florero en connivencia con su arisca madre, esta última descrita sin ningún tipo de sutileza. Los otros personajes femeninos en esta misma parte apenas están mejor atendidos. Pero aparte de esta reserva que hace que la que podría haber sido una gran película sea sólo una buena película, el conservadurismo moral de la época es muy criticado. La institución matrimonial no se libra de ello, incluso si la crítica se aligera mediante una escena introductoria que muestra la boda de una pareja feliz o el final que deja un toque de optimismo sobre el destino de nuestros dos personajes. (Plume231 en Allocine)

Película estrenada en Madrid el 2 de julio de 1963 en el cine Gran Vía y en Barcelona el 27 de mayo de 1965 en los cines Fantasio y París.

Reparto: Alan Bates, June Ritchie, Thora Hird, Pat Keen, James Bolam, Bert Palmer, Jack Smethurst, Gwen Nelson.


viernes, 5 de abril de 2019

El séptimo amanecer (The 7th Dawn, 1964). Lewis Gilbert


Al acabar la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), el Mayor Ferris (William Holden), un oficial norteamericano, decide abandonar el ejército y quedarse en Malasia para dedicarse al cultivo de una plantación. Vive con su novia Dhana (Capucine), una bella nativa que conoció durante la guerra. Años después, el ejército británico trata de convencerlo para que le ayude a capturar a un antiguo compañero de la resistencia (Ng,Tetsuro Tamba) que se ha convertido en uno de los líderes más activos del movimiento guerrillero comunista y que ha secuestrado a Candace Trumpey (Susannah York), hija del alto comisionado inglés.

La fuerza literaria del tema,que la tiene aunque un tanto novelesca y retorcida, toma, con el amparo del fabuloso escenario, un ímpetu que ennoblece de cierta manera el trabajo muy digno de los intérpretes y la enconada peripecia del hacendado y del indígena."El séptimo amanecer", notable película.tropical, belicosa y guerrillera, mueve otra vez los mismos dramáticos muñecos con el aire sofocante da la selva. (Gabriel García Espina en ABC del 29 de diciembre de 1964)

La visión de esa Malasia trémula y aterrorizada y de esa lucha cruel, es impresionante. La película nos la presenta con un realismo desgarrado y crudo. Esta parte expositiva del film es verdaderamente muy notable; pero la historia argumental degenera bien pronto; deja de ser auténtica y toma los derroteros de un convencionalismo de puro folletín, muy efectista pero poco o nada convincente.Lástima grande, porque hasta entonces la película tenía un sello de sinceridad muy elogiable. Con todo, Lewis Gilbert ha realizado una película atractiva, emotiva, «suspensiva»... No hay en ella nada extraordinario, pero se la sigue con ánimo intrigado, casi anhelante.(A. Martínez Tomás en La Vanguardia del 24 de marzo de 1965)

El séptimo amanecer es una película que ha caído en olvido pero ofrece muchos aspectos interesantes para analizar y disfrutar… (El blog de Hildy Johnson)

Entretenido film de aventuras en ambiente bélico, que cuenta sobre todo con un reparto de renombre. (Decine21)

Drama sobre el colonialismo y la postguerra en el que el atormentado actor William Holden ofrece uno de sus mejores papeles. Se trata de una importante producción llena de exotismo y belleza pero también de pasiones primarias e instintos voraces de supervivencia. La cinta es una profunda reflexión sobre los horrores de la guerra, entendidos estos como la depuración que se emprende después del conflicto cuando se atacaba, acallaba y mataba a los que pensaban de modo diferente, a los que no había terminado de adoctrinar la guerra. Se trata por tanto de un profundo alegato a favor de la libertad de espíritu y la libertad de opinión en donde la fe es uno de los principales motores que permite a la protagonista mantenerse firme y no romper sus convicciones. (Pantalla90)

Un exótico thriller político lleno de clichés y personajes de madera, carece del valor del entretenimiento y necesitaría varios amaneceres más para despertarme. (Dennis Schwartz en Rotten Tomatoes)

Esta película trata sobre un tema interesante y poco conocido (la independencia de Malasia), pero El séptimo amanecer es sobre todo una película de aventuras que incluye buenas escenas de acción e incluso un comienzo bastante violento. Solo podemos lamentar que la historia de amor esté mal integrada en la historia, pero todo se ve con placer y la presencia de William Holden siempre es de agradecer en una película. (Amchi en Allociné)

Una película de guerra un poco inusual debido a su atmósfera continuamente opresiva y muy realista de una guerra que nunca termina. Filmada íntegramente en Malasia, esta película extrae de la jungla una especie de claustrofobia, pero al mismo tiempo una libertad traicionera por su gigantismo. La guerra de guerrillas, el terrorismo y el peligro de vivir se reflejan tan bien que la película es absorbente. Sobre todo porque la ansiedad no desemboca sobre la nada: es omnipresente y está justificada. No es una película realista por sus medios, pero sí por su forma simple de contar hechos o explotar el espacio. Una obra escalofriante a su manera. (Ywan Cooper)

Película estrenada en Madrid el 28 de diciembre de 1964 en los cines Consulado, Carlos III, Roxy A y Canciller; en Barcelona el 22 de marzo de 1965 en los cines Tívoli y Regio Palace.

Reparto: William Holden, Susannah York, Capucine, Tetsuro Tamba, Maurice Denham, Michael Goodliffe, Allan Cuthbertson, Sydney Tafler.




martes, 2 de abril de 2019

Zulú (Zulu, 1964). Cy Endfield

Sudáfrica, 1879. Un centenar de soldados ingleses esperan el ataque de 4.000 guerreros zulúes. Tienen órdenes de resistir en su puesto y, a pesar de la aplastante superioridad numérica del enemigo (40 a 1), están dispuestos a luchar hasta el final.

Para defender la inacabable historia del asedio. "Zulú" está salpicada de esos accidentes personales que definen uno por uno con seguro trazo los tipos principales de la historia.(...) Con las paradas de la cámara en el análisis de estas figuras se sostiene en las pausas bélicas el levísimo hilo argumental. "Zulú", a pesar de todas sus innegables perfecciones, se dilata y pesa más de la cuenta. Una tijera bien manejada por un buen montador dejaría la película en un tamaño menos esforzado sin mengua de ninguno de sus valores espectaculares, patrióticos y heroicos. Porque la gran visualidad de "Zulú , el patriotismo y el heroísmo, que retrata con estupendo propósito, se duelen y esterilizan, en cierto modo, con tan insistentes machaconerías. (Gabriel García Espina en ABC del 14 de julio de 1964).

El asunto es, naturalmente, muy viejo en el cine. Sobre temas de asedio y defensa militar se han producido excelentes films, como «La bandera», «Tres lanceros bengalíes», «El Álamo», etc. Todas estas cintas son de un gran encanto y una fuerte emoción. En «Zulú» sólo en momentos aislados y fragmentariamentese llega a conseguir efectos parecidos.Con todo la película, que tiene un cierto «gancho», está destinada especialmente a complacer a los aficionados al género de acción, con muchos tiros, lanzazos y centenares de cadáveres. La cinta es en color y tiene el encanto de haber sido rodada en parajes geográficos muy semejantes a aquellos en que transcurrió realmente el episodio. (A. Martínez Tomás en La Vanguardia del 21 de agosto de 1964)

Los estudiosos de estas cosas en las películas deberían apreciar ésta, ya que tiene todos los ingredientes estándar de la heroica película de fuertes. (Bosley Crowther en New York Times)

Zulú es un relato justamente rudo e interesante acerca de una compañía de soldados galeses que cumplen su deber por la Reina y el País de otros en una tierra extraña. (Geoff Andrew en Time Out)

Joseph E. Levine hace un impresionante debut en la producción cinematográfica británica con Zulú, una película que le brinda un amplio margen para su rimbombante concepción del espectáculo. (Variety)

Zulú se concentra en la batalla, en una acción continua con espectaculares choques entre los soldados británicos con sus casacas rojas (que junto al blanco de los cascos y el azul del cielo parecen crear una evocación cromática de la enseña británica) y los zulúes con sus escudos y lanzas. Una iconografía muy bien aprovechada por Cy Endfield en una continua coreografía de grandes movimientos de cámara y medidos desplazamientos de los ejércitos, que crean un discurso sobre la entrega y el valor que nunca llega a ser grandilocuente, apoyado en un realismo descarnado, en la espectacularidad de las situaciones y en una fotografía de inusual brillantez. (Ricardo Aldarondo en Películas claves del cine de aventuras)

Poco conocida en nuestro país, "Zulu" es sin embargo una referencia del cine anglosajón, y ha inspirado a muchos cineastas. La película relata la batalla de Rorke's Drift, que a finales del siglo XIX involucró a un pequeño grupo de soldados británicos a cargo de la defensa de un puesto militar contra un ejército zulú mucho más grande. La acción tarda un poco en comenzar, pero la película introduce cierta tensión tan pronto como los británicos esperan la llegada de los zulúes. Y lo más destacado es, por supuesto, la batalla en sí misma, que se extiende por más de una hora, y es bastante suntuosa. De hecho, "Zulu" tiene un aliento épico innegable, con cientos de extras, bellos paisajes naturales, escenas de combate diabólicamente efectivas (mucha acción, montaje muy dinámico, violencia gráfica muy pronunciada para su época), una puesta en escena ordenada, y personajes carismáticos. Stanley Baker está muy convincente, ya que siendo un ingeniero militar se encuentra a la cabeza de la defensa, y Michael Caine realiza su primer papel importante, el de un oficial que desprecia y termina por respetar a su compañero. También notemos que, contrariamente a lo que uno podría temer, está muy lejos de ser una película colonialista o racista. Los guerreros zulúes se presentan como hábiles, tácticos y con sentido del honor. Le dan pleno sentido a esta película que trata sobre todo de coraje. Al final, "Zulu" es una muy buena película de aventuras. (Redzing en Allocine)

Película estrenada en Madrid el 14 de julio de 1964 en los cines Carlos III, Consulado, Palacio de la Prensa y Roxy B; en Barcelona el 21 de agosto de 1964 en el cine Coliseum.

Reparto: Stanley Baker, Jack Hawkins, Ulla Jacobsson, James Booth, Michael Caine, Nigel Green.