Las salas

miércoles, 19 de septiembre de 2018

It Happened One Night (1934). Frank Capra


Ellie Andrews, una joven y caprichosa heredera, consigue escapar del yate de su padre, que la había encerrado para evitar su boda con un hombre poco recomendable. En el autobús que coge, con destino a Nueva York, conoce a Peter Warne, un simpático y atractivo reportero, que busca una buena historia. El azar y las circunstancias unirán a Ellie y a Peter en un accidentado y divertido viaje.

Frank Capra ha realizado con este film, una de sus más finas producciones; más acabadas, sobre todo. La historia, insistimos, es, simplemente, un diálogo, y no en su sentido escénico. Precisamente es esta particularidad lo que más admira del film. Los protagonistas no abandonan un solo momento el rayo de luz del objetivo; lo demás son fugas rapidísimas, captadas con precisión por la cámara, que más que correr, vuela. (J. Ruiz de Larios en La Vanguardia del 17 de octubre de 1934)

Suma de aciertos, cristalizados en una película de primerísima calidad, en la que se han acumulado las dificultades para vencerlas en un alarde de auténtico cinema. Capra, animador de tantos bellos films, hábil catador de los más diversos estilos, empieza a señalar su personalidad en este difícil género, que bajo su aparente frivolidad no excluye nunca la nota emotiva, conseguida con la mayor ternura y la más limpia trayectoria sentimental. Claudette Colbert y Clark Gable han logrado su mejor película. Perfectos de gesto, encuentran innumerables ocasiones para poner a prueba su talento en unos papeles que, por no abandonar en ningún momento el campo de la cámara, necesitan una flexibilidad y unos recursos escénicos que no habíamos sospechado en ninguno de los dos. De ahí la satisfacción con que registramos el hallazgo. Porque ni en ella ni él –áspero siempre- habíamos encontrado antes la justificación del prestigio que aureola sus nombres a través de la prensa norteamericana. (Antonio Barbero en ABC del 31 de octubre de 1934)

Estamos, por tanto, ante un film que combina (y de manera ejemplar) comedia romántica y comedia social gracias al magnífico guion de Robert Riskin y, sobre todo, a la habilidad de Capra para plasmar la realidad de las clases más populares a través de las vivencias, anhelos, alegrías y frustraciones del hombre corriente, verdadero protagonista de toda su filmografía (en palabra del propio Capra: “Me ocuparé de las dudas del hombre insignificante, de sus maldiciones, su pérdida de fe en sí mismo, en su semejante, en su Dios. Y mostraré la superación de las dudas, la valerosa renovación de la fe, y la convicción final de que puede y debe sobrevivir por sí mismo, y seguir siendo libre”). (Cinema esencial)

Con un ritmo muy dinámico “Sucedió una noche” resulta un título muy divertido y, aunque contemplado hoy en dia tiene un desenlace muy previsible, debido fundamentalmente a la cantidad de “sucesoras” que ha tenido, en su momento supuso un éxito arrollador de crítica y público, ya que, si no es la primera, es seguramente una de las primeras comedias románticas de la historia del cine, redonda en todos los aspectos,y muy recomendable sin duda alguna para tod@s l@s adict@s a este tipo de comedias, otra joya más en el haber del genio del sentimiento, el gran Frank Capra. (Inma del Moral en AlohaCriticón)

Esta comedia pertenece a un estilo que se puso de moda en los años 30, conocido con el nombre de screwball comedy. Una mezcla de acción, humor, amor y situaciones algo disparatadas, que entretienen al espectador desde el principio hasta el final. Con ella, Frank Capra consiguió un éxito enorme. Capra no abandona esa visión crítica velada de la sociedad norteamericana, mostrada siempre en un tono positivo y con un talante optimista. (Decine21)

Este es Capra en su mejor momento, muy divertido y muy ligero, con un mínimo de postura populista. (Dave Kehr)

Una de esas historias que sin una trama particularmente fuerte se logran a lo grande, debido a la actuación, el diálogo, las situaciones y la dirección. (Variety)

En lugar de intentar un estudio periodístico de viajes en autobús, regularmente puntuado por toques cómicos, el director Frank Capra y Robert Riskin, que adaptaron la historia de Samuel Hopkins Adams, fusionaron las dos cosas. (Time)

Es un lugar común decir que la grandeza de la comedia clásica de Hollywood proviene de su velocidad. Literalmente, ¿esta propiedad no le permite cruzar una distancia extraordinaria en poco tiempo? Sucedió una noche, en la medida en que empuja a su héroe a pisar una diferencia radical de clase, de fortuna, es tal vez la comedia de los años 30 que responde de manera más brillante a esta definición. (Critikat.com)

Una de las grandes comedias de su director, que consagró definitivamente a sus protagonistas. Proponía el viaje a través de los Estados Unidos de una rica heredera fugitiva y un periodista vividor. Las brillantes situaciones y el espíritu vitalista deparan un ejemplar espectáculo, donde la diversión no impide mostrar la realidad de un país en un momento histórico nada fácil. La película consiguió los cinco grandes premios en la gala de los Oscar del año 1935, Película, Director, Actriz, Actor y Guión. (Fotogramas)

Película estrenada en España el 16 de octubre de 1934.

Título español: Sucedió una noche.

Reparto: Clark Gable, Claudette Colbert, Walter Connolly, Roscoe Karns, Jameson Thomas, Ward Bond.





martes, 4 de septiembre de 2018

Saturday Night Fever (1977). John Badham


En Nueva York, después de trabajar toda la semana en una tienda de pinturas de Brooklyn, Tony Manero (John Travolta) se prepara esmeradamente para disfrutar de la noche del sábado en la disco: se empapa en colonia Brut, se pone una camisa de flores ajustada, pantalones de tela de gabardina y zapatos de plataforma. En la discoteca de moda, Tony deslumbrará a todos con lo que mejor sabe hacer: bailar.

Aunque la historia maneja estereotipos y es básica en sus conflictos… pugna entre pandilleros, prejuicios raciales, familia disfuncional, choque generacional, romance con diferencia social, inmigración… su exposición es dinámica, estilosa, intensa, agridulce. Utiliza con acierto sus escenarios urbanos; el retrato moral y cultural de una época es válido con empleo de contrastes; las coreografías son excelentes; y, aunque muchos de sus personajes se ventilan en pocos trazos, tiene interés la evolución del antihéroe central y, sobre sus acciones, la significación del instante, del efímero hedonismo, como fin o medio del “triunfo” social. (AlohaCriticón)

La parte dramática de la película, filmada con el estilo seco y contundente del cine de los setenta, le da una profundidad que ha hecho que el film sea interesante más allá del retrato sociológico que hace de un momento concreto en el tiempo, alternando dramatismo costumbrista con violencia seca, en una mezcla tonal y temática muy interesante; que queda algo supeditada en una visión superficial originada por su utilidad como cápsula temporal. (El cinéfago de la Laguna Negra)

Muy a menudo considerada como una simple película de baile como las que encontraremos en la década siguiente, SNF es principalmente una película que describe a los jóvenes italoamericanos de Brooklyn, nacidos de padres inmigrantes. No estamos lejos de Scorsese y sus primeras películas, como Who's That Knocking At My Door o Mean Streets. Esta es una comedia dramática. Donde los buenos sentimientos aparecerían al final en cualquier película banal, algunos se sorprenderán al ver que SNF termina con un final no feliz y bastante deprimente y realista que nos saca de la película con verdadera desesperación frente al destino del héroe, sin futuro, que permanece en suspenso. El muy interesante John Badham está felizmente detrás de la cámara. Esta película fue una muy buena sorpresa. Una película que sigue siendo principalmente un drama muy realista, muy enraizado en su década, muy desencantado (como Rocky), incluso si sigue siendo para el público (con razón, de todos modos) una referencia en las películas de discoteca. Travolta también está excelente en la película, y no sólo por su talento para el baile, sino especialmente porque nos da aquí una actuación extraordinaria. (Clarence182 en Allocine)

El ritmo de la película y los movimientos de la cámara así como las propias interpretaciones de los personajes, están directamente influenciados por su banda sonora, son su prolongación plástica, más que su interpretación. (...) John Badham sirve las imágenes del filme con un ejemplar sentido artesanal de la subordinación a la música, como vehículo de comunicación entre las canciones, Travolta y el público, sin permitirse ninguna concesión artística, logrando un producto sumamente comercial, de indiscutible impacto juvenil. (Pedro Crespo en ABC del 27 de abril de 1978)

"El modo en que 'Saturday Night Fever' fue dirigida y filmada hace que sintamos la atracción de la discoteca, y su brillo transformador. Con algunas de las escenas de baile pop más hipnóticamente bellas jamás filmadas (...) Travolta se mete tan dentro del papel que parece incapaz de dar una nota falsa (...) 'Saturday Night Fever' transmite algo profundamente romántico: la necesidad de moverse, de bailar y de ser quien quieras ser. El Nirvana es el baile: cuando la música se detiene, vuelves a ser normal." (Pauline Kael)

"La música y las escenas de baile son deslumbrantes (...) la cámara ocupa la pista de baile tan bien que realmente entendemos el atractivo por el mundo de la disco, a pesar del vacío y la crueldad que los personajes encuentran allí. (...)" (Roger Ebert)

La efímera consagración de John Travolta se produjo a través de este film, que suponía algo así como la mitificación de las discotecas consideradas como objetivos vitales. La mísera odisea de su protagonista, que basaba sus aspiraciones de ascensión social en el éxito como bailarín, sería repetida en infinidad de productos similares. Su ínfima entidad moral no impide que posea cierta habilidad formal. (Fotogramas)

Película estrenada en España el 19 de abril de 1978.

Título español: Fiebre del sábado noche.

Reparto: John Travolta, Karen Lynn Gorney, Val Bisoglio, Donna Pescow, Martin Shakar, Joseph Cali, Julie Bovasso, Sam Coppola.