viernes, 11 de agosto de 2017

Marnie (1964). Alfred Hitchcock


Marnie (Tippi Hedren), embustera y ladrona compulsiva, se sirve de su trabajo como secretaria para robar. Cuando Mark Rutland (Sean Connery) la contrata, no sólo no abandona sus delictivos hábitos, sino que, además, se comporta de manera absolutamente desquiciada. A pesar de todo, Mark, cediendo a un impulso inexplicable, decide casarse con ella y averiguar las razones de su obsesivo comportamiento. Cuando un terrible accidente lleva a Marnie a una situación límite, Mark la obliga a enfrentarse a sus terrores cuyas raíces se hunden en el pasado.

Morbosamente fascinante, ambigua, embriagadora, febrilmente obsesiva, aventura extraordinaria que asalta nuestra cotidianidad, Marnie la ladrona rezuma pasión, sensualidad en todos los sentidos por todas sus imágenes; arte visual y sonoro. (Opera0 en Film Affinity)

El prolijo empleo del detalle y la capacidad narrativa hacen de “Marnie” una película nada desdeñable con intensos momentos en las diferentes vertientes (suspense y romanticismo) que tanto caracterizan la obra de su autor, de nuevo ayudado en los quehaceres técnicos por los magníficos Bernard Herrmann (música) y Robert Burks (fotografía) con base a un perspicaz estudio psicoanalítico sobre el personaje central, una bella ladrona, frígida en su sexualidad y hostil en su androginia. (AlohaCriticón)

Marnie la ladrona una obra maestra de ilimitadas lecturas, de matices múltiples y angulaciones encubiertas que el espectador avezado ha de ir descubriendo. Es un film que no tiene un solo abordaje y al que no se puede clasificar fácilmente. Según la profesora Paula Marantz Cohen en su obra Alfred Hitchcock: The legacy of Victorianism, la mayor influencia de Hitchcock en Marnie es su cine de los 50 que constituye además su mayor preocupación. Marnie es un filme sobre la pasión y el origen. Si le pidiéramos a Hitchcock un filme sobre el amor, quizá nos entregaría Psicosis. Si insistiésemos en que tuviese un poco más de compasión, nos entregaría Marnie. (Ojo crítico)

Un par de horas de auténtico y verdadero cine. La obsesiva, cuasi mórbida, relación de atracción-repulsión que se establece entre Marnie y Mark, es una de las más complejas historias de amor descritas por el director británico. Debido a su carácter turbador, ha sido acertadamente comparada con Vértigo, aunque aquí no seremos tan atrevidos como para afirmar que ambas películas forman una especie de díptico, pese a lo evidente de su conexión. (Esculpiendo el tiempo)

Marnie, la ladrona es una película oscura pero puramente cinematográfica que muestra a un Hitchcock obsesivo capaz de levantar una enfermiza historia de amor. (El blog de Hildy Johnson)

Un film que viene a ser un remake de "Recuerda", donde se substituyeron las alucinaciones dalinianas por un estricto rigor narrativo. En efecto, viene a demostrar como el más inverosímil melodrama de corte freudiano (en este caso basado en una novela de Winston Graham) puede convertirse en un prodigio de coherencia sin dejar de ser inquietante. (Fotogramas)

Película estrenada en España el 22 de octubre de 1964.

Título español: Marnie, la ladrona.

Reparto: Tippi Hedren, Sean Connery, Diane Baker, Martin Gabel, Louise Latham, Alan Napier.


martes, 8 de agosto de 2017

Kitty Foyle (1940). Sam Wood


A Kitty Foyle, una humilde chica de Filadelfia, Wyn Strafford, el rico heredero de una influyente familia de la ciudad, le ofrece el puesto de secretaria en la revista que dirige. Jefe y empleada se enamoran, pero las diferencias sociales serán durante años un obstáculo difícil de sortear. Con motivo de una de sus rupturas, Kitty se traslada a Nueva York y se pone a trabajar de dependienta en una perfumería. Allí conoce a Mark, un modesto médico que se enamora de ella, pero Wyn vuelve a irrumpir en su vida.

Un drama típico de los 40, pero un tanto frío, donde solo destaca el vigor interpretativo de Ginger Rogers, muy lejos de parecer una sufrida mujer a quien la vida le castiga por sus errores. Película discretamente entretenida. (Antoine en Film Affinity)

La agudeza y el significado contemporáneo de la novela de Christopher Morley faltan. Su Kitty era de carne y hueso; ésta es persuasiva pero ficticia. (Bosley Crowther en New York Times)

A pesar de su episódica motivación y, a veces, vagamente definida, la película en su conjunto es un retrato dramático y conmovedor de la historia de amor de una chica tipo Cenicienta. (Variety)

Película estrenada en España el 4 de abril de 1944.

Título español: Espejismo de amor.

Reparto: Ginger Rogers, Dennis Morgan, James Craig, Eduado Ciannelli, Ernest Cossart, Gladys Cooper.


viernes, 14 de julio de 2017

Angel Face (1952). Otto Preminger


Frank Jessup es un enfermero de urgencias que acude a una mansión para atender a la señora Tremayne que, según parece, ha intentado suicidarse. Sin embargo él sospecha que en realidad alguien ha intentado asesinarla. Allí conoce también a Diane, la hijastra de la señora Tremayne, una joven delicada, sensual y un tanto inestable, ante la que cae rendido inmediatamente.

La película recibe sobre todo revisiones positivas hoy. Dave Kehr, del Chicago Reader, escribe: "Este intenso melodrama freudiano de Otto Preminger es una de las obras maestras olvidadas del cine negro. La película es una investigación inquietantemente racional de los terrores de la sexualidad. Los decorados, los personajes y la acción son extremadamente estilizados, aunque los movimientos de cámara de Preminger les dan una unidad y fluidez aterradoras, trazando un línea recta y clara hasta el borde del precipicio en uno de los finales más audaces en la historia del cine."

El crítico de cine Paul Brenner escribió: "Preminger transforma una trama de segunda fila a lo James M. Cain, reordenando esta historia de pasión y asesinato como un estribillo obsesionante. Los clichés de la línea argumental son alejados y llevados a un nivel elemental - no hay una escena desperdiciada en la película - y la familiaridad de la historia crea un retrogusto de inevitabilidad y fatalidad. La naturaleza alucinógena de los procedimientos se acentúa con la dirección de Preminger y el trabajo de la cámara, con los actores derivando del primer plano al fondo o mateniendo la cámara en un fluido y sofocante primer plano. Preminger, siempre hipnótico, teje su estilo en una neblina semi-soñada de pesadilla. "
También fue elegida por el crítico Robin Wood como una de sus diez mejores películas, poco antes de su muerte.
En 1963, Jean-Luc Godard la eligió como la octava mejor película americana del cine sonoro.

Otto Preminger realizó con esta película uno de sus mejores y más personales trabajos. En la cinta se puede apreciar su estilo inconfundible: con un movimiento de cámara siempre directo, hacia los actores; con una profusión de planos secuencia y una perfecta planificación en su ejecución (nunca reconocida por el propio Preminger); y, por supuesto, con una perfecta dirección de actores, uno de sus fuertes. (AlohaCriticón)

Cara de Ángel es una película que llegó un poco tarde al género negro y que tiene ciertas similitudes con la gran obra de Jacques Tourneur Retorno al Pasado, pero que a pesar de ello no pierde ningún interés para el espectador y no deja de ser uno de los grandes nombres del género por méritos propios. (Encadenados al cine)

La realización de “Cara de Ángel”, pese a ser una película de encargo, cuenta con las habituales señas de identidad del director austriaco lo que la convierten en un producto cinematográfico de primer orden. Una narración sustentada en el encadenado de planos secuencia que se combinan con planos medios y cercanos de la pareja protagonista, sutiles movimientos de cámara y unos zooms tan eficaces como sorprendentemente naturales. Cabe destacar el inteligente uso del tempo narrativo adoptado por Preminger, éste circula en paralelo a las maquinaciones de la protagonista, manteniéndose la mayor parte del tiempo en una calma aparente pero cargándose progresivamente de energía hasta provocar un violento estallido. (Ciclos de cine)

"Título clave en la historia del cine negro. (...) relato cargado de pasión. Mitchum es un conductor de ambulancias que accede a ser el chófer de una acaudalada familia en la que no todo es tan plácido como parece. Una cita ineludible." (Miguel Ángel Palomo: Diario El País)

Uno de los films más rigurosos en la obra de Otto Preminger, en el que diseccionaba con calculada frialdad una pasión destructiva llevada hasta sus últimas consecuencias. Jean Simmons componía un personaje impecable, entre la fragilidad y el retorcimiento, en torno al que se articulaba la historia. Se desarrollaba con tanto espíritu analítico como sentido de la pasión. (Fotogramas)

Película estrenada en España por TVE el 25 de febrero de 1975.

Título español: Cara de ángel.

Reparto: Robert Mitchum, Jean Simmons, Mona Freeman, Herbert Marshall, Leon Ames, Barbara O'Neil.


miércoles, 5 de julio de 2017

I Walked with a Zombie (1943). Jacques Tourneur


Betsy Connell (Frances Dee), una enfermera canadiense, es contratada por el Sr. Holllan (Tom Conway), un terrateniente de una plantación azucarera en la isla antillana de San Sebastián, para que cuide a su esposa: Jessica. Una vez allí, Betsy comprueba que la enferma está en una especie de estado catatónico; los habitantes del lugar dicen que es una zombi.

Resulta difícil olvidar algunos de los momentos que conforman este extraordinario y singular filme: el encuentro inicial entre Betsy y Paul en la cubierta de un barco que navega sobre aguas plateadas a la luz de las estrellas, la exaltada primera toma de contacto de la enfermera con su nueva paciente o, muy especialmente, el hipnótico paseo nocturno de ambas a través de altas cañas de azúcar mecidas por un cálido viento.(Esculpiendo el tiempo)

Si hay algo por lo que destaca un film como Yo anduve con un zombi es por su manera de abordar el género fantástico mediante una puesta en escena que juega sus mejores bazas en la sugerencia y la evocación frente al vacuo exhibicionismo que encontramos en buena parte de las aproximaciones contemporáneas al género. Donde hoy en día imperan los efectos digitales para hacer evidente (casi tangible) lo imaginario, Tourneur utilizaba recursos tan denostados en nuestros días como el fuera de campo, la oposición entre luz y sombra o el uso del sonido como elemento sugeridor para crear atmósferas absolutamente fascinantes en las que lo fantástico nunca se presenta como una evidencia (oxímoron en el que caen muchas películas en la actualidad) sino que aflora como algo incierto y, por lo tanto, inquietante y perturbador. (Cinema esencial)

'Yo Anduve con un Zombie' dura poco más de una hora y en su interior posee elementos más que suficientes como para seguir siendo el clásico que es actualmente, tanto por la elegante realización de Tourneur como por algunos fascinantes momentos, casi oníricos, donde la luz es protagonista. El terror queda reservado a la atmósfera y a las apariencias, más que a lo que vemos realmente; lo cual, paradójicamente, espantará a todo aquel que busque una ración de género sangriento. No me parece una obra maestra, como creo que he dejado claro, pero sí un film de imprescindible visionado por la ejemplar forma en que está rodado. Algo que ya no se ve hoy en día. (Espinof)

Es la dirección de Tourneur acariciadoramente evocativa, respaldada soberbiamente por las imágenes en claroscuro de Roy Hunt, lo que hace pura magia del meditativo viaje al miedo de la película. (Tom Milne)

Producido por Val Lewton, uno de los máximos creadores del cine fantástico, este excelente film de horror fantasea en torno a la mitología del vudú con tanta imaginación como rigor expositivo. En este sentido, la labor de Jacques Tourneur es muy similar a su legendaria "La mujer pantera", y sus resultados poseen una capacidad de sugerencia igual o superior. Film inédito en España. (Fotogramas)

Película estrenada en España en cines de arte y ensayo y en Filmoteca Española. Fue estrenada por TVE en versión doblada el 31 de octubre de 1982 en el espacio Largometraje.

Título español: Yo anduve con un zombi.

Reparto: James Ellison, Frances Dee, Tom Conway, Edith Barrett, James Bell, Christine Gordon.


lunes, 26 de junio de 2017

Le plaisir (1952). Max Ophüls


Adaptación de tres cuentos del escritor francés Guy de Maupassant que versan sobre el placer:
- Un hombre extraño, que asiste a un popular baile de máscaras en París, baila hasta caer extenuado. El médico que lo atiende descubre sorprendido que tras la máscara se oculta un anciano. Cuando lo acompaña a su casa, la esposa le cuenta al médico la triste historia del bailarín.
- A Madame Tellier, que regenta un prostíbulo, la invita su hermano Joseph a la primera comunión de su hija. La Madame cierra el negocio y se traslada con sus pupilas a la lejana granja de Joseph para asistir a la ceremonia. Terminada la fiesta, regresan al prostíbulo en medio del regocijo de los hombres, que ya las echaban de menos.
- Un famoso artista se enamora de su bella modelo Josephine. Sólo pinta retratos de ella y alcanza el éxito, pero su historia de amor tiene un final inesperado.

Cuando se degusta una película de Max Ophuls uno tiene la sensación de asistir a un espectáculo de elegancia cinematográfica sin precedentes, de vivir en primera persona un drama en movimiento que crece y crece hasta volverse real. Ophuls filma la vida en movimiento, o mejor aún, filma el movimiento de la vida con un naturalismo y una agilidad como pocos lo han conseguido. La puesta en escena, planificada como un baile de salón, y el control exhaustivo de los elementos espaciales, hacen del cine de este director alemán una verdadera delicia para los sentidos. La cámara de Ophuls camina por la escena como un personaje más, progresa en la trama paso a paso, giro a giro, y representa el espacio con una nitidez minuciosa, describiendo sinuosos movimientos por los decorados de cada película (véase el soberbio plano secuencia que sigue a madame Terrier por toda la mansión en Le plaisir). (Darius Somerset en Film Affinity)

El uso de la cámara, que más que moverse sobrevuela, es magistral. Con secuencias antológicas como la repentina y estrepitosa entrada en el salón de baile del hombre con la careta y su decadente danza hasta que cae desmayado en La máscara, o el brillantísimo plano secuencia con el que se abre La casa Tellier, con el que se nos presenta a las mujeres en el interior del prostíbulo sin que la cámara ose penetrar en él. (Ricardo Pérez Quiñones en Esculpiendo el tiempo)

Max Ophüls remodela el material original con su característica mezcla de genio visual y amarga sabiduría mundana. (Richard Brody en The New Yorker)

Tres episodios, basados en otros tantos relatos de Guy de Maupassant, componen uno de los films más interesantes de su autor. El mejor es el segundo, donde se capta con finura el ambiente de un burdel de finales del ìsiglo XIX. En conjunto es un film brillantísimo tanto por su chispa interna como por su esplendor formal, inspirado en evidentes referentes pictóricos. Film inédito en España.

Película estrenada por TVE el 16 de septiembre de 1985 dentro del ciclo Clásicos del cine francés.

Título español: El placer.

Reparto: Claude Dauphin, Gaby Morlay, Madeleine Renaud, Ginette Leclerc, Mila Parély, Danielle Darrieux, Pierre Brasseur, Jean Gabin, Jean Servais, Daniel Gélin, Simone Simon, Amédée, Paul Azaïs, Antoine Balpêtré.

jueves, 8 de junio de 2017

Vivre sa vie (1962). Jean-Luc Godard


Nana (Anna Karina) es una joven veinteañera de provincias que abandona a su marido y a su hijo para intentar iniciar una carrera como actriz en París. Sin dinero, para financiar su nueva vida comienza a trabajar en una tienda de discos en la que no gana mucho dinero. Al no poder pagar el alquiler, su casera la echa de casa, motivo por el que Nana decide ejercer la prostitución.

Godard nos cuenta la tragedia de Nana de manera capitulada, por entregas como al mejor estilo del folletín decimonónico, aunque declare abiertamente su inspiración en la teatralidad y el distanciamiento de Brecht. Le asigna doce cuadros, como doce meses o un año de vida, que desarrolla en largos planos secuencia como hitos puntuales de la infortunada vida de la protagonista. Por un lado la cámara sigue cada paso de Anna Karina, mientras hace la calle o baila animadamente un swing. La cámara la persigue, la cela, la asfixia de amor. Por otra parte la cámara es testigo impasible de la decadencia de Nana, de la decadencia de una sociedad que se erige en torno al dinero y la compra de sexo, de la decadencia del mito del amor. (El espectador imaginario)

 Godard subvierte los preceptos clásicos del cine con inteligencia e inventiva: divide la película en una docena de episodios vagamente estructurados entre sí, que constituyen un viaje vertical hacia la esencia de la 'poule'; descarta la retórica del plano-contraplano; disloca imagen y sonido (vemos y no oímos, oímos y no vemos…); como James Joyce en el Ulises, experimenta con las formas narrativas (reportaje, citas, ruidos y lecturas, cine dentro del cine, información legal, filosofía, preguntas y respuestas, un interrogatorio policial, la factura de una carta de solicitud de empleo cuya letra es casi una radiografía de Nana, al igual que la factura de la cinta es el autorretrato de Jean-Luc…); aborda incluso lo inefable, utilizando música y ausencia de palabra a la manera de Bresson. (Servadac en Film Affinity)

Vivre sa vie me parece una película perfecta. Es decir, tiene por finalidad hacer algo que es a la vez noble e intrincado, y lo hace con pleno éxito. Quizá Godard sea el único director actual interesado en el «cine filosófico» y que posee una inteligencia y una discreción adecuadas a la tarea. Otros directores han tenido sus «concepciones» sobre la sociedad contemporánea y la naturaleza de nuestra humanidad; y a veces sus películas sobreviven a las ideas que plantean. Godard es el primer director que enfrenta decididamente el hecho de que, para poder trabajar seriamente con ideas, uno debe crear un nuevo lenguaje cinematográfico para expresarlas —si se pretende que estas ideas tengan cierta flexibilidad y cierta complejidad—. Él ha intentado hacerlo de diferentes maneras: en Le petit soldat, Vivre sa vie, Les carabiniers, Le mépris, Une femme mariée y Alphaville. Pero Vivre sa vie es, a mí entender, su película más lograda. Por esta concepción y por la formidable empresa a la que se ha entregado, Godard es, en mi opinión, el director más importante aparecido en los diez últimos años. (Susan Sontag)

¿Y en dónde está la lucidez, la transparencia de Vivre sa vie? Se podría decir con Barthes, que en la cámara, en el ojo que registra y en la mirada que interpreta. La lucidez está en la transparencia, en la luminosidad del objeto en sí, de las cosas tal como son. La lucidez no está en la percepción de una gran cantidad de contenido del drama humano o social que es la prostitución, sino en ver en detalle, en mostrar el objeto, las circunstancias en que Nana es una persona y se convierte al final en un objeto más del mundo, tirada a la vera del camino como el carro o la pistola con que la matan. Y todo conducido por la triada imagen-sonido-texto que confluyen en situaciones y actos puntuales; necesita un dinero, nadie se lo presta, se vende, muere. El film como representación, contiene en sí múltiples representaciones, la película de Juana, la lectura de Poe, el baile en el billar, las voces en off, resaltan los momentos hiper e inter-textuales del film, momentos por donde se escapa el brillo de la lucidez. (Luis Felipe Vélez)

 "Un cine radicalmente opuesto a lo acostumbrado (...) Aventura intelectual (...) Godard huye de la narración lineal y de los planteamientos expositivos habituales." (Javier Ocaña: Diario El País)

Título español: Vivir su vida.

Reparto: Anna Karina, Sady Rebbot, André S. Labarthe, Guylaine Schlumberger, Gérard Hoffman, Monique Messine.



 

jueves, 1 de junio de 2017

The Little Foxes (1941). William Wyler


A finales del siglo XIX, en una población sureña, la calculadora y despiadada Regina Giddens entabla una lucha sin cuartel contra sus hermanos para quedarse con la herencia familiar. En sus planes no tienen cabida los sentimientos, ni siquiera hacia su marido, un hombre honrado que regresa a casa después de sufrir una grave enfermedad. En medio de la asfixiante atmósfera creada por la desmedida ambición de su esposa, sólo encontrará calor humano en el amor de su hija.

La historia, dentro de su magnitud trágica, es muy simple, pero las actuaciones, con el debut en la pantalla grande de Teresa Wright y Dan Duryea y el sensible e incisivo tacto en la realización de William Wyler, quien ayudado por el talento en la dirección de fotografía de Gregg Toland, construye escenas memorables, como la que muestra la cruel pasividad de Bette en primer plano ante la desesperación de su agónico esposo subiendo las escaleras. (AlohaCriticón)

Willliam Wyler le pidió a Lillian Hellman que versionara su obra para la pantalla grande, y ésta con la colaboración de media docena de escritores agrupados en torno de la legendaria Dorothy Parker, consiguieron una obra perfecta. Si le sumamos además la excelente fotografía de Gregg Toland y la preciosista música de Meredith Wilson, solamente faltaba la maravillosa actuación de Bette Davis, a la que podemos recriminar sus enormes caprichos, pero jamás podremos censurar su trabajo cinematográfico, fue una Diva. (Vfoul en Film Affinity)

Los estudiantes de cine repasan una y otra vez dos escenas. En una de ellas, Oscar y Leo se afeitan frente a dos espejos, mientras mantienen una conversación inicialmente intrascendente, que deriva en un plan de robo. El espectador se debate entre atender al inquietante diálogo o mirar hipnotizado el hábil juego de espejos que multiplica las imágenes y que parece simbolizar la doblez de los personajes. En la segunda escena, Regina descarga su crueldad sobre Horace, hasta el punto de provocarle un ataque al corazón. Él le suplica que le baje sus medicinas pero ve cómo ella permanece inmutable, viéndole morir. La cámara permanece fija en la imagen impasible de la Davis, que desprende maldad en estado puro, mientras que al fondo se atisba a Horace, arrastrándose por las escaleras. Aparte de su valor técnico, este momento ocupa un lugar muy alto entre los más estremecedores de la historia del cine, compitiendo con la espantosa escena de Que el cielo la juzgue en que la protagonista contempla despiadada cómo su cuñado se ahoga en el lago. (María Eugenia Cuzmán en Aladar)

"Con un entendimiento perfecto de la flexibilidad de la cámara, el autor y Wyler han sacado de la obra teatral una historia tensa y acumulativa." (Bosley Crowther: The New York Times)

"Melodrama apasionante y atormentado, con la figura de una mujer malvada, ambiciosa y egoista como eje del relato. Davis ofrece un recital interpretativo y la extraordinaria fotografía del insigne Toland redondean esta inolvidable obra maestra." (Miguel Ángel Palomo: Diario El País)

Adaptación de la obra teatral de Lillian Hellman, en la que Bette Davis, en su papel de mujer desalmada y fría, consiguió la más estremecedora de sus interpretaciones. El tono morboso de la narración, apoyado por una puesta en escena que combina la exquisitez de la decoración con una planificación algo oblicua, se mantiene sin fisuras en unos resultados altamente satisfactorios. (Fotogramas)

Película estrenada en España el 23 de marzo de 1944.

Título español: La loba.

Reparto: Bette Davis, Herbert Marshall, Teresa Wright, Richard Carlson, Dan Duryea, Patricia Collinge, Charles Dingle, Carl Benton Reid.


viernes, 26 de mayo de 2017

The Undercover Man (1949). Joseph H. Lewis


El jefe de una importante organización criminal es sospechoso de fraude fiscal. El agente del Tesoro Frank Warren y su compañero necesitan apoderarse de sus libros de contabilidad para poder acusarlo de evasión de impuestos.

Pese a ciertas insuficiencias de guión y algún fragmento cuya utilidad narrativa no me queda muy clara, la película constituye un buen entretenimiento y un ejemplo de cómo se puede lograr un apreciable filme partiendo de recursos limitados; en tal sentido Lewis era todo un experto, pues apenas en contadas ocasiones pudo disfrutar de los medios propios de una película de serie A (una de esas pocas ocasiones daría como resultado la espléndida "Gun Crazy"). En este caso, adopta una perspectiva documental, pero rechaza el recurso tan manido de la voz en off, precisamente el que había consentido Anthony Mann -en mi opinión, equivocadamente- en "T-Men", que aborda temas muy similares y también con pocos medios. Frente al espléndido dramatismo que desprendía la fotografía de Alton en la obra de Mann, en esta encontramos un estilo correcto para el género, aunque más neutro. Destacan los distintos modos con que se ilustra la violencia, de forma indirecta en el admirable plano del cucurucho, o directa, en el eficaz y hermoso picado que nos muestra la persecución de un delator en plena calle. (Quatermain80 en Film Affinity)

Joseph H. Lewis es el cerebro en la sombra, permaneciendo también en un segundo plano, con su nada grandilocuente realización, pero haciendo gala de una pericia inaudita que ya quisieran otros. Con un dominio perfecto del ritmo, adornado en algunos momentos de movimientos de cámara arriesgados y atrevidos para la época, Lewis nos introduce de lleno en la más que interesante trama de la película. Una trama que se vuelve oscura y violenta según va avanzando. Incluso se permite el lujo de cambiar un poco de tono, sin que esto dañe lo más mínimo al film. Me refiero al momento en el que el personaje central está perdido porque se cree vencido por el sistema, al no poder hacer nada contra las amenazas que ha recibido por continuar con sus actividades. Instante ese en el que Lewis nos habla de que nunca hay que tirar la toalla si creemos que hacemos lo correcto. (Blog de cine)

En Relato criminal la estructura es clásica y la película se va poniendo más y más emocionante según avanza el metraje y tiene su escena clímax. Sin embargo, Enemigos públicos (que como repetí ayer me entretuvo y me volvió a enamorar mi Johnny pero claro hay que se objetiva) tiene todo el rato altos y bajos en su estructura y está poblada de escenas clímax que no ayudan en absoluto a contar mejor la historia o a emocionar por las actitudes de sus personajes. Nos deja igual. Sus personajes no tienen alma, algo que sí tienen cada uno de los personajes de Relato criminal (hasta los papeles más mínimos e incluso los peor desarrollados están mejor que cualquier secundario de la película de Mann). (El blog de Hildy Johnson)

Un film con todos los ingredientes del mejor cine negro clásico: atmósferas y tipos duros (atención a la gran interpretación de Glenn Ford) envueltos en una espiral de ambigüedad moral. Uno de los mejores trabajos del habitualmente discreto Joseph H. Lewis, que se inspiró en un artículo periodístico para crear una trama con más de un punto de contacto con la biografía del mítico Al Capone. (Fotogramas)

Película estrenada en España el 17 de marzo de 1952.

Título español: Relato criminal.

Reparto: Glenn Ford, Nina Foch, James Whitmore, Barry Kelley, Frank Twedell, David Wolfe, Howard St. John, John Hamilton.


martes, 16 de mayo de 2017

French Cancan (1955). Jean Renoir


Monsieur Danglard contrata a Nini, una chica que trabaja en una lavandería, y a otras atractivas jóvenes para que se unan a su compañía de teatro. Danglard tiene previsto abrir un cabaret en París, el Moulin Rouge, donde la gran atracción será el cancán. A pesar de que tiene novio, Nini es seducida por Danglard, pero su principal admirador es el príncipe Alexandre.

Es fácil pues encontrar las referencias a los pintores impresionistas coetáneos de la época en la que se desarrolla la película, utilizados por Renoir para establecer en un contexto pictórico lleno de color, en el que establecer una muy inteligente fusión entre clases altas y bajas, otro de los temas constantes en muchas cintas del cineasta. En ‘French Cancan’ ésta se realiza a través del júbilo que proporciona el espectáculo y el baile, como si el divertimento, el pasarlo bien, fuera la única forma de unir no sólo a ambos lados, sino a todo tipo de gente. (Blog de cine)

El film suma comedia, drama, musical y romance. Explica la historia que lleva a la creación e inauguración (1889) del teatro de variedades “Moulin Rouge”, en Montmartre. La historia que se cuenta es sencilla y liviana. Se centra en los devaneos, intrigas y conflictos amorosos de bailarinas y pretendientes. Dentro del film el argumento cumple una función clara y definida al servicio de los objetivos del realizador. Entre éstos, sobresalen la exaltación de la vida, la alegría de vivir, el placer, el hedonismo, la amistad, la libertad, etc. Propone una concepción de la vida basada en la alegría, la diversión, la fiesta, la comunicación con los amigos, el buen humor, la música, el baile, la canción y el amor. Habla del sexo, el adulterio y la infidelidad como prácticas inocentes, razonables y aceptables. Las envidias y los celos carecen de importancia en un mundo en el que abundan las oportunidades amorosas. La música y el baile tienen propiedades curativas: ayudan a desactivar los resentimientos y a resolver los problemas, animan los sentimientos positivos, acrecientan el amor y potencian la felicidad. (Miquel en Film Affinity)

La cariñosa película de Renoir no tiene la clase del Moulin Rouge de John Huston, pero es un entretenimiento divertido como puro espectáculo sentimental. (Bosley Crowther)

La compulsión de que "el espectáculo debe continuar" es el hilo conductor de French Cancan y ayuda a explicar por qué es más imaginativo que un musical rutinario.  Es un musical y una comedia, pero es algo más, es el retrato de un empresario para el cual abrir un teatro y producir un espectáculo son las más elevadas metas de la vida. (Roger Ebert)

Concluye con una magnífica secuencia de 10 minutos donde, en la noche del estreno, un coro de bailarinas elegantemente vestido levantan a la audiencia con una interpretación del cancán, cuya belleza cinética se acelera en un crescendo constante hasta un clímax poderosamente erótico, por no decir orgásmico. (The Guardian)

Una brillante evocación del París de fin de siglo que toma como pretexto la anécdota de la creación del Moulin Rouge. Es un espectáculo eminentemente colorista, en el que Renoir rinde homenaje a la pintura francesa de la época. Al margen de estas características formales, encierra otra dimensión: la amargura que envuelve en todo momento a una historia aparentemente trivial y desenfadada. (Fotogramas)

Película estrenada en España en 1959.

Reparto: Jean Gabin, María Félix, Françoise Arnoul, Jean-Roger Caussimon, Giani Esposito, Philippe Clay, Michel Piccoli, Dora Doll, Michèle Philippe, France Roche, Edith Piaf, Patachou, André Claveau, Jean Raymond.





jueves, 4 de mayo de 2017

Ball of Fire (1941). Howard Hawks


Gracias a la donación de un cuarto de millón de dólares, un grupo de profesores estrafalarios, todos solteros salvo uno que es viudo, trabajan en la elaboración de una enciclopedia del saber humano. Cuando el trabajo se encuentra ya en una fase bastante avanzada, la visita sorpresa de una bailarina de cabaret les hace replantearse su labor, pues caen en la cuenta de que viven de espaldas al mundo.

A pesar de su gran consideración general e indudable categoría, no está a la altura de otras comedias de Hawks como “La Fiera De Mi Niña” o “Luna Nueva”, pero es un buen ejemplo del ritmo y capacidad de contraposición de mundos adversos que Hawks hace desplegar en sus comedias, no obstante le falte una pizca de locura (dentro de su magistral progresión) para llegar a la altura de las dos anteriormente citadas. (AlohaCriticón)

Puesta en pantalla con gran fluidez por el maestro Hawks, es una muestra sobresaliente de humor inteligente, de sonrisa permanente, escrita con mimo y detalle, una deliciosa y maravillosa manera de hacer cine, de reír y de pensar, dónde en el fondo no surge sino el eterno tema de Hawks: las mujeres ponen patas arriba, en peligro, cambian totalmente el entorno masculino. Aquí la toca a Barbara Stamwyck, una auténtica bola de fuego que lo quema y arrasa todo. Obra maestra. (Kafka en Film Affinity)

Memorable comedia que ofrecía una maliciosa versión de "Blancanieves y los siete enanitos", transformados en una cantante de cabaret y un grupo de ingenuos intelectuales. El inteligente ingenio del guión de Charles Brackett y Billy Wilder fue servido en bandeja de plata por Hawks, que mostró su registro más chispeante. El propio director rodaría una nueva versión en 1948: "Nace una canción". (Fotogramas)

Como de costumbre en una película de Samuel Goldwyn, la producción es excelente y Howard Hawks lleva la función a un paso acelerado durante casi dos horas. Es mucho tiempo para arrastrar un argumento de una sola nota, pero extrañamente la cosa funciona. Goldwyn ha producido una comedia muy agradable. (...) Gary Cooper puede ser un poco blando en determinados momentos, pero nos da una interpretación de una llaneza como sólo él puede darla. Barbara Stanwyck está llena de yum yum (es decir, que quema) en su papel de tentadora mundana. (Bosley Crowther en The New York Times)

Un reparto meticulosamente perfecto para hacer de cada personaje una caricatura de sí mismo. (Variety)

Película estrenada en España el 16 de marzo de 1944.

Título español: Bola de fuego.

Reparto: Gary Cooper, Barbara Stanwyck, Oscar Homolka, Henry Travers, S.Z. Sakall, Richard Haydn, Dana Andrews, Dan Duryea.



miércoles, 26 de abril de 2017

The More the Merrier (1943). George Stevens


Durante la Segunda Guerra Mundial, Washington ha visto notablemente incrementada su población y los problemas de alojamiento son cada vez mayores. Una chica se ve obligada a compartir su apartamento con dos hombres, lo cual provoca problemas de convivencia, pero la situación se complicará todavía más cuando surge el amor entre ella y el más joven de sus huéspedes.

Coburn ganó un Oscar por su papel secundario como el travieso viejo casamentero Sr. Dingle, pero el verdadero placer está en las interpretaciones del simpático conjunto de actores: el trío intentando seguir el ridículo horario de las mañanas de Arthur, tomando el sol en el tejado leyendo a Dick Tracy, o el romántico estrechamiento de los jóvenes amantes en los escalones del apartamento. Magistralmente filmada a través y alrededor de puertas, ventanas y paredes de papel, Stevens consigue crear una sensación creíble y (lo que es más) un fuerte razonamiento de lo que significa vivir y convivir en el espacio de otro. Solazadamente tierna y sentimental, esta continúa siendo una película a la vez íntima y refrescante. (Looky en Film Affinity)

A lo largo de la película, el director George Stevens y el equipo de cuatro guionistas deliberadamente tocaron las narices a la Oficina Hays y superaron las objeciones de la censura esquivando lo obvio con habilidad y buen gusto. Especialmente potente es la escena en la que Joe intenta seducir a Connie hablando de todo, excepto de seducción: también es divertido ver a Dingle repetir la palabra "maldito" una y otra vez, saltándose la censura porque está citando al Almirante Farragut. Un premio de la Academia fue para Charles Coburn, mientras que las nominaciones fueron otorgadas a Jean Arthur, Joel McCrea, George Stevens, los guionistas, y la película en sí. The More the Merrier fue rehecha en 1966 como Walk Don't Run, con Cary Grant, Jim Hutton y Samantha Eggar. (Rotten Tomatoes)

Una pieza de entretenimiento brillante y efervescente. (Variety)

A pesar de una deriva final hacia el sentimentalismo, ésta sigue siendo una película refrescantemente íntima. (Time Out)
  
Tan cálida y refrescante como un rayo de sol en la primavera tardía. (Bosley Crowther en The New York Times)

Stevens mueve las cosas mucho más rápido de lo habitual en él. (Jonathan Rosenbaum en Chicago Reader)

Película estrenada en España en febrero de 1947.

Título español: El amor llamó dos veces.

Reparto: Jean Arthur, Joel McCrea, Charles Coburn, Richard Gaines, Frank Sully, Bruce Bennett.



jueves, 20 de abril de 2017

Knock on Any Door (1949). Nicholas Ray


Un prestigioso abogado liberal, surgido de los barrios bajos y la pobreza, asume la defensa de un joven delincuente acusado de asesinar a un policía.

Un film casi abstracto por el esquematismo del guión y que sólo se salva por la intervención de Humphrey Bogart y los actores secundarios.

La dirección de Nicholas Ray subraya el realismo del guión tomado de una novela de Willard Motley del mismo título, y da al film un ritmo duro y tenso que obliga a una atención completa. (Variety)

Mucho antes de su celebérrimo film Rebelde sin causa, Nicholas Ray ya había abordado la juventud conflictiva en este drama, basado en una novela de Willard Motley. Frente a los chicos de clase media de la película protagonizada por James Dean, en esta ocasión el protagonista es un joven humilde, que acabó convirtiéndose en un delincuente influido por las circunstancias de su azarosa vida. (Decine21)

De algún modo parece que cuando los cineastas parecen preocupados acerca de las responsabilidades de la sociedad en la purulencia del crimen, se encuentran haciendo héroes trágicos de los mismos corruptos criminales -y la sociedad, en consecuencia, se convierte en el villano del caso. Esta es la cautelosa contorsión de simpatía que intentan usualmente. Al menos es el truco que concluyen con éxito en "Llamad a cualquier puerta", un melodrama pretenciosamente "social"... (Bosley Crowther en The New York Times)

Como ocurre en las películas de Ray, no falta en esta una línea argumental de intenso y arrebatador romanticismo, protagonizada por dos jóvenes inexpertos. El tono se eleva gradualmente hasta que se desborda de acuerdo con los gustos trágicos del realizador. La historia que se cuenta al respecto presenta la particularidad de integrarse en el desarrollo de la historia principal como parte necesaria y propia de la misma. La mirada del relato sobre el mundo es profundamente pesimista y melancólica. La sociedad es desmesuradamente agresiva, castiga la inocencia y los buenos propósitos de los jóvenes, es egoísta, hipócrita, codiciosa y culpable. Vive dominada por la pulsación de la fatalidad y el destino. (Miquel en Film Affinity)

Nicholas Ray lucha con su conciencia social y pierde en este monótono drama de 1949 acerca de un chico malo de los barrios bajos acusado de asesinato. Humphrey Bogart se erige piadosamente en defensor, mendigando al jurado que culpe a la sociedad, no al chico. (Dave Kehr en Chicago Reader)

Celebrado melodrama judicial que adaptaba una convencional novela de Willard Motley, cuya moralina se instituye en su principal inconveniente. La pasión que le confirió Nicholas Ray consiguió superar ampliamente sus restringidos límites, convirtiendo un típico relato moralizante en un ambiguo pero inteligente alegato moral. (Fotogramas)

Película estrenada en España el 23 de febrero de 1953.

Título español: Llamad a cualquier puerta.

Reparto: Humphrey Bogart, John Derek, George MacReady, Allene Roberts, Susan Perry.



miércoles, 12 de abril de 2017

The Best Years of Our Lives (1946). William Wyler


Tras la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), los soldados supervivientes, algunos con taras físicas, regresan a los Estados Unidos. Aunque al principio se les trata como héroes, poco tiempo después comienzan a verse marginados.

Epopeya doméstica realizada en 1946 sobre tres veteranos de la Segunda Guerra Mundial que vuelven a la vida civil, de 172 minutos de duración y ganadora de nueve Oscars, que no es considerada moderna hoy día. Su director, William Wyler, y su fuente literaria, la novela Glory for me de MacKinlay Kantor (adaptada por Robert Sherwood), están lejos de estar de moda. El veterano auténtico del reparto, Harold Russell, que perdió sus manos en la guerra, ha ocasionado reflexiones indignadas del crítico Robert Warshow sobre la masculinidad retada e incluso chistes morbosos del humorista Terry Southern. Pero yo considero este film como la mejor película americana que he visto sobre el retorno de los soldados, la más emocionante y la más profundamente sentida. Es un testimonio de su época y sus coetáneos como pocas otras películas de Hollywood y la fotografía con profundidad de campo de Gregg Toland es una de las mejores que hizo. El resto del reparto está a la misma altura. (Jonathan Rosenbaum)

Vista más de seis décadas después, la película se muestra sorprendentemente moderna: limpia, directa, honesta sobre cuestiones que Hollywood luego evitó cuidadosamente. Después de los años de guerra con patriotismo y heroísmo en las películas, este film era una mirada sobria a los problemas a los que los veteranos hacían frente al volver a casa. La película no se esfuerza en pintar a estos hombres como extraordinarios. Sus vidas, caracteres y perspectivas son más o menos mediocres y Wyler no inyecta dramatismo superfluo. Por esto la película es tan efectiva y quizá no parece tan vieja como algunos dramas de 1946. Wyler utilizó unos notables efectos visuales para ilustrar algunos de sus aspectos. Trabajó con el gran director de fotografía Gregg Toland, conocido por su fotografía con profundidad de campo en films como Ciudadano Kane. Con frecuencia Wyler utiliza la profundidad de campo en lugar de cortar, de manera que el significado de una escena pueda revelarse a nosotros, en lugar de ser subrayada con primeros planos. Véase una escena en el bar de Butch en que Homer muestra orgullosamente cómo Butch (Hoagy Carmichael) le ha enseñado a tocar el piano con sus garfios. Al y Fred miran, y luego Fred va a la cabina de teléfonos al fondo de la escena para hacer una llamada crucial. La cámara no se mueve, pero nuestros ojos siguen el movimiento de Fred hasta la cabina y nos concentramos en la decisión que está tomando. (Roger Ebert)

La película muestra la alegría, la preocupación y los temores de los tres veteranos en su regreso tras una prolongada ausencia. El esfuerzo de guerra no les ayuda a tener una acogida adecuada, les dificulta la reinserción laboral, les impulsa a buscar falsos refugios y les obliga a asumir en solitario la tarea de readaptación, en un ambiente ambivalente y ambiguo, de homenajes, celebraciones, reproches, desprecios y angustias. Se describe con emoción la vida diaria y doméstica en una ciudad media americana, con el bar para la conversación, conflictos familiares, desavenencias conyugales, reproches tendenciosos sobre la guerra, etc. Las diferencias de clase por razones económicas hacen emerger prejuicios, que afectan a las relaciones entre los tres amigos. Son escenas memorables la vista aérea del cementerio de aviones, la demostración desgarradora de Homer a Wilma (Cathy O'Donnell) de sus limitaciones, el paseo de Fred por el aparcamiento de aviones a desguazar y otras. (Miquel en Film Affinity)

"Un clásico del cine (...) Excelente dirección e interpretaciones para un drama tan sencillo como emotivo." (Fernando Morales: Diario El País)

Memorable melodrama que inauguraba un tema emblemático en el cine norteamericano de los siguientes años: las cicatrices dejadas por la reciente guerra a través de la difícil reinserción civil de los combatientes. Oscilando entre el tono negro y el mensaje esperanzado, la narración se articula con tanta habilidad como emotividad a partir de cuatro personajes y sus circunstancias. (Fotogramas)

Película estrenada en España el 11 de diciembre de 1947.

Título español: Los mejores años de nuestra vida.

Reparto: Dana Andrews, Fredric March, Myrna Loy, Harold Russell, Teresa Wright, Virginia Mayo, Cathy O'Donnell, Hoagy Carmichael.



lunes, 13 de marzo de 2017

On the Waterfront (1954). Elia Kazan


Johnny Friendly (Lee J Cobb), el jefe del sindicato portuario, utiliza métodos mafiosos para controlar y explotar a los estibadores de los muelles neoyorquinos. Terry Malloy (Marlon Brando), un boxeador fracasado que trabaja para él, se ha visto involuntariamente implicado en uno de sus crímenes. Cuando Malloy conoce a Edie Doyle (Eva Marie Saint), la hermana de la víctima, se produce en él una profunda transformación moral que lo lleva a arrepentirse de su vida pasada. A través de Edie conoce al padre Barrie (Karl Malden), que trata de animarlo para que acuda a los tribunales y cuente todo lo que sabe.

La actitud de E. Kazan durante la “caza de brujas” del senador Mc Carthy fue sencillamente canallesca, pero aun aceptando la teoría de que Kazan rodó “La ley del silencio” como una justificación a su conducta delatora, el film emerge como la obra maestra de su autor y como uno de los mejores de la década de los cincuenta.
Film duro, de una tensión dramática implacable, sin embargo no renuncia a momentos bellísimos de un lirismo arrebatador. (Harry Lime en Film Affinity)

"Más allá de la bajeza intelectual que supone convertir en la película a los comunistas que él denunció en los inmorales hampones a los que se enfrenta Marlon Brando (...) obra lírica y terrible, cima de la maestría narrativa del autor, además de un sórdido y asfixiante retrato de personajes al límite." (Miguel Ángel Palomo: Diario El País)
Con su electrizante interpretación en este melodrama de Elia Kazan, que invita a la reflexión y además está construido expertamente, Marlon Brando redefinió las posibilidades de actuar para el cine y ayudó a alterar permanentemente el paisaje cinematográfico. (Rotten tomatoes)
Considerada durante mucho tiempo como una apología de la delación, en la que Kazan se curaría en salud tras su vergonzosa actitud durante el maccarthysmo, esta película debe ser mirada sin prejuicios. Al margen de un contenido algo discutible, se impone por su fuerza narrativa y unas excelentes interpretaciones, galardonadas con sendos Oscar a Marlon Brando y Eva Marie Saint. (Fotogramas)

Estreno en España: 22 de noviembre de 1954.

Título español: La ley del silencio.

Reparto: Marlon Brando, Eva Marie Saint, Karl Malden, Lee J. Cobb, Rod Steiger, Pat Henning.




jueves, 9 de marzo de 2017

The Bishop's Wife (1947). Henry Koster


El espítiru navideño parece dominarlo todo, pero no tiene cabida en el hogar del obispo Henry Brougham. En su lucha por recaudar fondos para construir una nueva catedral, el joven clérigo ha desatendido de tal manera a su afectuosa esposa Julia, que ahora lo único que puede salvar su matrimonio es un milagro. Pero el poderoso ángel envíado desde el cielo no se conformará con darle a Henry una lección inmortal de romanticismo.

Película navideña, familiar, con un buen reparto, un argumento sencillo y agradable, claramente inspirado en “¡Qué bello es vivir!”, aunque con resultados más modestos, si bien es cierto que contó con la bendición de la Academia (Oscar al mejor sonido y otras 4 nominaciones, contando película, director, banda sonora y montaje). (Gabriel en Film Affinity)

Agradable comedia navideña, en la que Cary Grant se convirtió en un ángel bajado a la tierra para ayudar a un obispo en apuros. Esta premisa tan capriana da pie a un film de sólida formulación aunque con limitado poder de fabulación. En su día fue tajantemente prohibida por la censura franquista, incapaz de admitir un conato de idilio de la esposa de un obispo, aunque fuera con un ángel. En 1996 fue objeto de un discreto "remake" dirigido por Penny Marshall. (Fotogramas)

No podemos recomendar una película de Navidad más deliciosa y apropiada (Bosley Crowther )

El encanto de Cary Grant sobre el público obra tan exitosamente como lo hace sobre los personajes de la película. Su ingenio relajado más la simpatía delicada de Loretta Young contribuyen a la construcción de esta espumeante y conmovedora comedia. (Geoff Andrew)

Estrenada por TVE el 23 de diciembre de 1978.

Título español: La mujer del obispo.

Reparto: Cary Grant, Loretta Young, David Niven, Monty Woolley, James Gleason, Gladys Cooper, Elsa Lanchester.